sábado, 22 de octubre de 2011

¿Es posible que los tiranos no sepan reconocer sus errores, estando en el umbral de su propia muerte?

En 1978 los franceses Pierre Accoce y Pierre Rentchnick publicaron el libro "El Poder, los Hombres y sus Enefremedades".

Un libro tan original como trascendentalmente revelador y valiente: los historiales clínicos, a nivel de alta divulgación, de hombres que gobernaron en distintos países y cuyas decisiones, por su importancia, influyeron, en determinados momentos, en el curso de la Humanidad y en el futuro de la misma.

Siempre la salud de los hombres que ostentan el poder en distintos lugares de mundo, han sido una “cuestión o preocupación de estado”, normalmente ellos o sus allegados más próximos han tendido a ocultar la verdad sobre cualquier deterioro importante en la salud del líder.


"El poder, los hombres y sus enfermedades", refleja la conexión entre complejas decisiones políticas y las afecciones que en esos momentos, padecían quienes las tomaban, por ejemplo:

  • Franklin D. Roosevelt se sabía que ya estaba enfermo en Yalta. Así lo atestiguan las fotografías de la época. Pero el ciudadano corriente no podía saber que su tensión arterial alcanzaba los 30 de máxima, lo cual reducía sensiblemente su lucidez en las negociaciones trascendentales que sostenía con Stalin, referentes nada menos que al reparto del mundo en zonas de influencia entre las grandes potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial.
  • Tampoco nadie había revelado hasta ahora que el presidente John F. Kennedy se pasaba la mitad de los días tendido, aquejado de una grave afección de las glándulas suprarrenales, y precisamente en la época en que Kruschev hacía instalar los misiles soviéticos en Cuba.
  • Abundan las revelaciones de esta misma índole referentes, entre otros muchos, a Franco, Salazar, Mao Tsé Tung, Kruschev, Breznev, Pío XII, Stalin y Nixon.
  • Por último, ¿quién puede olvidar el calvario de los seis meses finales de Georges Pompidou?


    En el plano vernáculo Nelson Castro logra unir de manera exitosa conocimientos de  sus dos profesiones. el periodismo y la medicina, en su libro: “Las enfermedades en los hombres de poder” publicado en 2005. Castro dice que “como las enfermedades afectan las conductas de las personas y esas conductas son las que determinan los hechos producidos por seres humanos”. Cita algunos ejemplos, tales como:

    • Algunos fallecieron en el ejercicio del poder, como Manuel Quintana, Roque Sáenz Peña, Roberto Ortiz y Juan Domingo Perón, mientras que Hipólito Yrigoyen, Eduardo Lonardi, Roberto Viola, Carlos Menen, Fernando De la Rúa y Néstor Kirchner, sufrieron problemas de salud que conmocionaron a la opinión pública.


      En la Argentina moderna nos sobran ejemplos:

      • Carlos Menem fue intervenido quirúrgicamente a raíz de la subobstrucción de la arteria carótida derecha, episodio sobre el cual se divulgaban informaciones inexactas y alejadas a lo real. Sin olvidar fu famosa internación por la “picadura de una avispa”.
      • Fernando de la Rúa siendo presidente electo Padeció un neumotórax espontáneo y fue operado. En algunas apariciones públicas en programas de TV lo mostraron con algún trastorno neurológico.
      • Néstor Kirchner la obstrucción de la arteria carótida derecha y sus frecuentes internaciones para controles de rutina.
      • Cristina Fernández Vda. de Kirchner y sus descansos por lipotimia.
      Entre los casos citados se observa la desatención del paciente a las indicaciones médicas. Cuando frente a un cuadro agravado por el estrés que la función presidencial demanda, el profesional prescribe reposo absoluto, disminución de las actividades y régimen de comidas saludables, pero el político suele hacer oídos sordos, hecho que puede tener consecuencias porque decidir cuando las capacidades físicas y mentales no se encuentran plenamente, quizá lleve a un destino incierto del país que se gobierna.

      Nelson Castro dividió su libro en dos partes, en la primera desarrolla las enfermedades y sus consecuencias en los líderes nacionales, al final de esa parte, lo acontecido con Kirchner da cuenta que cuando un problema de salud o un simple chequeo médico, deciden ocultarse a la opinión pública, comienzan los rumores y especulaciones que obligan a las autoridades a salir a aclarar los tantos y explicar lo que sucede correctamente, algo que puede evitarse si desde el primer momento se habla con la verdad. En la segunda parte toca los males que aquejaron a los líderes internacionales mencionado al principio en la obra de los autores franceses.

      Como conclusión podemos afirmar que “la salud de un importante líder político mundial y/o nacional tendrá influencia en las decisiones que adopte durante ese período”.

      En septiembre de 2011 Nancy Iriarte Díaz ex esposa de Hugo Chavez presidente de Venezuela, escribe una carta de despedida al mismo, la que tituló “Algunas consideraciones sobre tu muerte”. En ella le recrimina muchísimas cuestiones políticas, sociales, familiares, religiosas, mundanas, delitos y corrupción. Finaliza diciéndole:

      “Bueno, me despido, solo quería que supieras que pasarás a la historia como un traidor y un cobarde, que no rectificaste cuando pudiste, te dejaste llevar por tu soberbia, por tus ideales, por tu ideología renunciando a los más preciado, a tu libertad y a la libertad de los otros, y la libertad nos hace humanos.”

      "El Socialismo solo funciona en dos lugares: en el Cielo, donde no lo necesitan, y en el Infierno donde ya lo tienen".

      Hoy nos enteramos que su ex médico personal fue obligado a abandonar Venezuela… ¿es posible que los tiranos no sepan corregir sus errores, estando en el umbral de su propia muerte?

      El médico de Chávez debió irse de Venezuela

      22/10/11 En una carta pública contó que se vio “obligado” a dejar el país con su familia.


      Primero fueron rumores de visitas del servicio secreto a su consultorio. Después, nadie sabía cuál era su paradero. Pero finalmente ayer se reveló el misterio sobre el médico de Hugo Chávez. Salvador Navarrete, quien diagnosticó que la expectativa de vida del presidente venezolano sería de dos años debido a un tumor “muy agresivo”, escribió en una carta abierta que se vio “obligado a salir del país” de manera “abrupta” y junto a su familia.

      En la carta que publicó ayer el diario TalCual de Caracas, Navarrete, que no dijo cuál es su paradero actual, confirmó su diagnóstico, aunque aclaró que era “presuntivo” y que el semanario mexicano que lo publicó el pasado domingo lo hizo con “una innumerable cantidad de tergiversaciones y elucubraciones”.

      “Básicamente traté de exponer la problemática médica del presidente Hugo Chávez Frías, sin impregnarla de este amarillismo que se le ha querido dar”, manifestó. No obstante, dijo que su versión sobre la enfermedad de Chávez se basa en reportes oficiales y pistas dadas por el propio gobernante. Chávez, se ha negado a revelar pormenores de la enfermedad de la que fue operado hace cuatro meses.

      “La información que yo tengo de la familia (de Chávez) es que él tiene un sarcoma , un tumor de muy mal pronóstico”, había dicho el médico. Navarrete confirmó que lo visitaron agentes del gobierno y que habló con el jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia.

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