domingo, 11 de diciembre de 2011

Carta que no publicó La Nación... ¿políticamente incorrecta?

CARTA DEL
GENERAL AUGUSTO ALEMANZOR
SOBRE NUESTRO FUTURO MILITAR

              El deseo de aclarar ideas, para tratar de ubicarme como ciudadano y como militar, en este confuso país que vivimos, me ha llevado a la redacción del texto que adjunto. Síntesis de temas trascendentes, cuyo tratamiento habrá que profundizar en el futuro.

REVALORIZAR EXISTENCIA FUERZAS ARMADAS

El próximo 10 de diciembre 2011 comienza un nuevo período de gobierno, circunstancia oportuna para ratificar el propósito de revalorizar la existencia de las Fuerzas Armadas, hecho que de concretarse, abriría la esperanza de una futura reconciliación nacional.
Motiva este requerimiento, la necesidad de neutralizar y revertir el actual proceso de degradación institucional, segregación social y retracción económica en el que están sumergidas,  desde  hace más de un cuarto de siglo, pero agravado con notoria virulencia en los últimos ocho años. El propósito de revalorizarlas impone definir y establecer el posicionamiento institucional, digno y justo, que legítimamente les correspondería en el marco de la República, en coherencia con la misión de proveer a la defensa común en nombre y representación del Estado-Nación, según lo determina la Constitución.   

Hacer realidad este propósito, normalizaría la vigencia del sistema representativo y republicano, porque se les restituiría a las Fuerzas Armadas el equilibrio de su trayectoria institucional, desarticulado el 10 de diciembre de 1983, oportunidad en la que de súper factor de poder político, pasaron a la deshonrosa realidad actual, ambas situaciones irregulares por anticonstitucionales.

La instrumentación autoritaria y arbitraria que se hizo de la subordinación, fue la bisagra que posibilitó este cambio deliberadamente agresivo, desnaturalizando con ello el  espíritu conciliador con el que los constituyente de 1853 concibieron esta norma, transgiversada en la realidad con el Decreto 158/83, por el que se dispuso el juzgamiento de las Fuerzas Armadas como instituciones, sentándolas en el banquillo de los acusados, como responsables de todos los males que aquejaban al país.

La pasividad e indiferencia de la sociedad en general y de los dirigentes políticos en particular, por los efectos y consecuencias negativas que generó este Decreto, posibilitó que el proceso de degradación del brazo armado nacional, se transformara en la matriz conductora de la ofensiva ideológica dirigida a instalar un nuevo modelo de país, que sustentado en el odio y la venganza, utiliza el resentimiento como instrumento de acción para promover un revisionismo histórico sectario.

El centro de gravedad de esta ofensiva está dirigido a quebrar la moral del componente humano, médula espinal que nutre y consolida la estructura espiritual de las Fuerzas Armadas. Prueba irrefutable de este accionar lo constituye el desamparo jurídico y denigrante tratamiento, al que están actualmente sometidos un número alarmante de sus integrantes, tendenciosamente juzgados por una supuesta participación profesional en el marco institucional, cumpliendo la misión impuesta por un gobierno constitucional.

Hasta tanto no se cierre esta herida, abierta por la virulenta segregación a la que están sometidas las instituciones militares, la vigencia del estado de derecho será una ilusión y una meta inalcanzable, las perspectivas de una sólida integración nacional, síntomas graves de un país enfermo, que condicionan el futuro de la Argentina como Nación.

Buenos Aires, 23 de noviembre 2011

AUGUSTO ALEMANZOR
General deBrigada (R.E.)
D.N.I. 6734117