jueves, 2 de agosto de 2012

Las cárceles del Negro de Mierda y las salidas de los presos

Las actividades de esta organización política conocida como Vatayon Militante y liderada por Víctor Hortel –el negro de mierda, como el mismo se define- ya fue debidamente descrita en la nota: “FOTOS EN LA CÁRCEL... otra del negro de Mierda” publicada en nuestro blog el 3 de julio de 2012, hoy a casi un mes de su publicación es uno de los temas urticantes a la sociedad argentina.

Víctor Hortel - el Negro de Mierda - Jefe del SPF

Es conocida la connivencia existente entre los miembros del Servicio Penitenciario Federal y los reclusos para salir a robar y regresar a una “guarida segura”, ahora se le agrega esta nueva modalidad de captar militantes en las cárceles y sacarlos de su lugar de reclusión para llevarlos a participar en actos políticos del cristinismo. Si este es el plan de “resocializar a los presos para su reinserción en la sociedad al término de su condena” nos permitimos sugerirle a la presidente y todos sus funcionarios relacionados con esa tarea –en la que han demostrado una gran ineptitud- que apliquen el siguiente programa: (es simple)
  • Aplicarlo a presos de buen comportamiento y condenados por delitos menores.
  • Dar siempre preferencia a aquellos cerca de cumplir su condena.
  •  Como primera paso identificar y seleccionar a un grupo de constructores y albañiles a los que formar para la tarea de ejercer de maestros de los presos.
  • Las clases se imparten tres veces por semana, y, tras un periodo de tiempo, los alumnos son examinados por escrito.
  • Si aprueban pasan a la segunda fase que es la construcción de ladrillos.
  • Durante el periodo de estudio los presos reciben un sueldo mensual de 800 pesos, y una vez trabajando se les remunera con un sueldo mínimo de 1000 pesos mensuales que puede ascender hasta 2.400 pesos.
  • Por otro lado, por cada tres días de estudio o trabajo (18 horas) se les reduce un día de condena. 
  • Por último se someten a una evaluación oral y aquellos que se gradúen reciben un certificado oficial del Colegio de Ingenieros Civiles de la Universidad de Buenos Aires, firmado por su director y por el autor de esta práctica.



La cualificación técnica oficial es el objetivo final del programa, de modo que para formar a los internos, la mayoría con una trayectoria de estudios muy breve, se debe desarrollar un método didáctico específico, ya probado y desarrollado en proyectos similares en las villas de Buenos Aires y Gran Buenos Aires.

Este programa de formación técnica para la reinserción de los presos, se ha puesto en práctica en las cárceles de Río de Janeiro, Brasil y los resultados obtenidos son muy positivos, aunque aún no concluyentes por el breve periodo en práctica del programa. De hecho, es demasiado pronto para esbozar una conclusión definitiva. En dos años mil presos han participado en el programa, y para finales de 2007, 120 de ellos habían sido contratados en prisión y también de una manera u otra fuera de prisión. Esto supone una superación respecto a la situación de partida. Una sorpresa muy gratificante ha sido la fuerte demanda externa de los ladrillos por parte de constructores y arquitectos, lo cual supone una fuente de ingresos. Se han fabricado cerca de 2,5 millones de ladrillos y se han empleado para construir ocho colegios (para 600 estudiantes repartidos en dos turnos), una panadería, un edificio multifuncional (con 32 habitaciones), una iglesia, una cocina industrial, una cafetería, un taller mecánico (aún en construcción) y decenas de otros edificios secundarios. Además ya se ha planificado la construcción de otra escuela-fábrica, y se va a replicar el programa en el centro principal para delincuentes juveniles, así como en prisiones de otros tres estados de Brasil. También cabe señalar las consecuencias positivas que la práctica ha generado para los presos, como el trabajar en cooperación con otros compañeros, el desarrollar una disciplina, la oportunidad de mejorar sus capacidades, la mejora sustancial de su bienestar y autoestima personal, el acceso a estudios, empleo y salario, así como una nueva perspectiva de vida en la sociedad. Sin embargo, el resultado más relevante proviene del Departamento Penitenciario Nacional (DEPEN) con sede en Brasilia, pues han seguido el desarrollo del programa desde el comienzo y, debido a su balance positivo, han propuesto adoptarlo y desarrollarlo en otras cárceles de todo Brasil. Ahora es una cuestión de financiación y gestión.

Pensamos que el programa indicado, solo a modo de ejemplo, es muy superior a las actividades propuestas y desarrolladas por el famoso Vatayon Militante, sería muy bueno que nuestros funcionarios dejaran de lado sus mezquinos intereses políticos y se dedicaran a cumplir mejor con las funciones asignadas por nuestras leyes y Constitución Nacional… a las que continuamente han bastardeado desde lo más alto de la política nacional.


La salida de presos
Jueves 02 de agosto de 2012 | 09:36

En España causó "estupor" el escándalo de la salida de presos
El diario El País destaca el "papel estelar" que cumplen condenados en "mitines kirchneristas"

El hombre que lleva el redoblante es Víctor Hortel, el director del Sistema Penitenciario. Foto: Archivo

Las imágenes de un batería de rock que acaba de ser condenado por quemar viva a su esposa, tocando en un concierto fuera de la cárcel en un escenario decorado con el rostro de Néstor Kirchner han desatado un fuerte debate entre la viuda y sucesora del expresidente argentino, Cristina Kirchner, y la oposición. El batería Eduardo Vásquez, un miembro de la barra brava del River Plate sentenciado por homicidio, y otros presos, han salido varias veces de las cárceles donde cumplen su condena para participar en actividades culturales de un colectivo de convictos kirchneristas llamado Vatayón Militante.

El periódico más vendido de Argentina, Clarín, que mantiene una férrea pelea con el gobierno de Cristina Kirchner, denunció el pasado domingo que los presos salían para participar en actos políticos del kirchnerismo. Diputados de la oposición también han puesto en duda que se tratara de acciones culturales y cuestionan que personas recién condenadas gocen de salidas transitorias del presidio.

En noviembre pasado nació Vatayón Militante. Tras conocerse la investigación de Clarín, la presidenta de Argentina dijo en un acto público el pasado lunes que se trata de una de las 20 ONG que junto con sindicatos e iglesias trabajan en la "reinserción social del preso".

Clarín publicó el domingo fotos y vídeos de dos actividades de Vatayón Militante en las que participaron Vásquez y otros presos. Vásquez, batería de la banda Callejeros, la misma que protagonizó el concierto en el que murieron 194 personas en el incendio de la discoteca Cromañón en 2004, está detenido desde 2010 por el presunto asesinato de su esposa, Wanda Taddei. En noviembre de 2011, cuando aún se hallaba en prisión preventiva, apareció fotografiado tocando en la sede donde se reúne Vatayón Militante, en el barrio porteño de Chacarita, bastante alejado de la penitenciaría de Ezeiza (35 kilómetros al suroeste de Buenos Aires).

"Esos tambores son de Perón", cantaba el público en el vídeo que difundió el periódico. El padre de Wanda, Jorge Taddei, se declara a favor de la "readaptación" social de los presos, pero critica que su ex­-yerno haya salido de la cárcel incluso antes de ser condenado. Clarín también difundió imágenes de Vásquez en otro concierto en el Museo Penitenciario, en el barrio de San Telmo, el 24 de junio pasado, 10 días después de su condena.

El ministro de Justicia, Julio Alak, reaccionó ante el artículo de Clarín diciendo que el Servicio Penitenciario Federal, que depende de él, organiza actos "culturales" para la "resocialización" de los presidiarios. Alak aseguró que todas las salidas transitorias para participar en estas actuaciones cuentan con la autorización de jueces. Los magistrados pueden aceptar o denegar que un preso salga por unas horas. Se basan en los informes de buena conducta que redacta el propio Servicio Penitenciario. Tanto Clarín como el periódico Página/12 han denunciado que agentes penitenciarios suelen ajustar esos informes a cambio de dádivas.


Los tres jueces que autorizaron las salidas de Vásquez reconocieron el martes que habían permitido que el batería saliera cinco veces de la cárcel, pero insistieron en que se trataba de encuentros culturales y en la "conducta ejemplar" del convicto en el presidio.

La polémica se recrudeció el miércoles cuando uno de los magistrados de la Corte Suprema de Argentina, Eugenio Zaffaroni, conocido por sus ideas progresistas y su amistad con altos funcionarios del Gobierno, declaró a Radio Continental que las salidas transitorias "comienzan a funcionar después de la mitad del cumplimiento de la pena". No es el caso de Vásquez, que en junio fue condenado a 18 años de prisión por matar a su esposa. Tampoco es el de Rubén Pintos, que en noviembre pasado fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato de otro miembro de la barra brava del River. Clarín reveló fotos de Pintos en el concierto del 24 de junio en el Museo Penitenciario. "Las salidas del asesino de mi hijo me generan un dolor terrible", declaró el padre de la víctima de Pintos, Alberto Acro.

"Se lo está tratando de resocializar", justificó la presidenta argentina en referencia a Vásquez. Cuatro diputados de la oposición de derechas visitaron la prisión donde se aloja para conocer cómo actúa Vatayón Militante. Fueron recibidos por el ministro de Justicia. Según el diputado progresista Claudio Lozano, "hay que resocializar, pero esta política está bastardeada para usufructuarla políticamente y además con gente que acaba de ser condenada por quemar a su mujer".

VATAYÓN MILITANTE, UNA ONG CONTRACULTURAL

Se podría haber llamado Batallón Militante, pero decidieron cambiarlo con una V y una Y. "El Vatayón se llama así por la batalla cultural que consideramos siempre presente, y se escribe con V e Y porque consideramos que, cada vez que alguien nos corrige, hemos dado un pasito más adelante en esa batalla", ha escrito Juan Soriano, uno de los líderes de Vatayón Militante. La mano haciendo la V de la victoria es el símbolo con el que se identifica a los peronistas en Argentina.

En el sitio de Facebook de este colectivo de presidiarios y exconvictos peronistas kirchneristas se explica un poco más el motivo de la V: "Es la V de la Vuelta. Es también la V de la Verdad, la V del Valor y la V del Voto. Es la V del Vino, la V de la Verga, la V de la Vagina y la V de la Vida".


La agrupación tiene unos 50 miembros, se ha propuesto como objetivo resocializar a los presos y comenzó su actividad en noviembre pasado en tres cárceles de Argentina. "La intención es la de visibilizar el profundo cambio que se está dando desde la dirección del Servicio Penitenciario Federal y las políticas de derechos humanos que allí novedosamente se implementan", señaló Soriano a Víctor Hortel, que asumió la jefatura del servicio el año pasado después de décadas de críticas a las condiciones carcelarias. El Centro de Estudios Legales y Sociales ha advertido, sin embargo, de que las reformas de Hortel aún no han sido profundas.

El Vatayón Militante organiza talleres de música, teatro, pintura mural y formación política. "El Vatayón no recluta militantes en los penales", aclaró Soriano. "Pero es una agrupación política con intenciones de construir, justamente desde la democracia y donde se necesite, con militantes", añadió.

Juan Soriano - referente del Vatayon Militante

La Presidenta lo ha definido como ONG, pero Soriano aclaró que no lo es. "El Vatayón hace política", definió el joven líder. El kirchnerismo se caracteriza por la multiplicación de sus ramas internas. Entre ellas figuran el Movimiento Evita, la JP (Juventud Peronista) Descamisados, La Cámpora (colectivo juvenil encabezado por el hijo de la mandataria, Máximo Kirchner), Martín Fierro, Tupac Amaru, Kolina (liderada por Alicia Kirchner, ministra de Desarrollo Social), Corriente Intransigente Social, Kanpo y Federación Tierra y Vivienda. Vatayón es una más que se ha añadido a la lista.

Por Alejandro Rebossio

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