domingo, 18 de noviembre de 2012

El disparate jurídico del genocidio de la calle Juan B. Justo

Fiel a su dogmatismo el pasquín Página 12 publica un artículo, sin firma, bajo el título El cuento del “enfrentamiento”, donde hace un relato del llamado “Combate de Las Mellizas” donde se enfrentaron terroristas de la organización armada Montoneros y efectivos policiales.

El 12 de noviembre de 2012, el diario El Norte de San Nicolás, publica el artículo que le dejamos a continuación de esta introducción, que fuera escrito por un profesional del derecho y “testigo de la época”. El autor del artículo reta a quién lo quiera desmentir a que lo haga y lo desmienta. Los hechos acaecieron el 19 de noviembre de 1976 en el barrio Las Mellizas de la ciudad de San Nicolás en la provincia de Buenos Aires.

Considerando que se mencionan a distintas personas de la historia de los años 70(s) y anteriores, hemos insertado sus referencias a los efectos de una mejor comprensión histórica y evitar que puedan resultar extraños a los más jóvenes… para los “testigos de la época” nos resultan nombres muy conocidos.



Locales

12 Nov 2012 (07:00)
Mataron a Rucci.

El Relato Jerárquico Cristínico nos impone creer con Obediencia Debida que el 19 de noviembre de 1976 un grupo de chicos que vinieron a San Nicolás desde Entre Ríos para ayudar a la gente pobre fueron trucidados por el Ejército y la Policía Federal argentinos. Éstos habrían cometido el delito de Genocidio matando en calle Juan B. Justo 676 a tres adultos y dos bebés, salvándose un tercer niño de milagro, y por ello se los está juzgando ahora por la JUSFETO. (Ya te explico…).

1. La Argentina del miedo

Nunca oculté un cierto respeto por los cheguevaristas que, aunque peleando por la tiranía del proletariado sin derechos para nadie en aras del paraíso en la tierra que nunca viene, no se puede negar que se jugaban la vida.

No así por los que, pretextados en la ominosa política de los desaparecidos con que el General Videla siguió los consejos norteamericanos de Kissinger y no los de la moral católica expuesta por los Generales Buasso[1] y Mujica[2] o los teólogos Castro Castillo y Ezcurra o con variaciones las protestas de la Iglesia, buscan hoy revancha, hacer El Negoción e instalar un orden anticristiano, con la desaparición exitosa de las fuerzas armadas y del sistema penal.

Si se acepta que alguien opine distinto en esta ciudad del miedo, diremos públicamente que la versión del Relato Dictatorial es falsa en cuanto al derecho y también en cuanto a los hechos, para lo cual se hace necesario recordar la historia.

2. Contexto histórico

Sin perjuicio de remitirnos a nuestro libro Sacheri: Predicar y morir por la Argentina[3], es necesario acordarse que la Cámara Federal que en la famosa sentencia 13 condenó a los comandantes de las juntas militares bajo la Presidencia de Alfonsín, reconoció que la Argentina sufrió una guerra revolucionaria subversiva que no se inició aquí ni por problemas de aquí. Era la época de la Guerra Fría entre Estados Unidos y Rusia, que movían a sus peones sin arriesgarse directamente. Por si no fuera archisabido el peón Fidel Castro dijo claramente que exportó la revolución guerrillera a toda Sudamérica. Fernando Abal Medina[4], por ejemplo, desapareció de su familia y fue a Cuba preparándose para matar al General Aramburu[5].

Para los chicos que no lo han pensado, no está demás decir que “guerrillero” tiene que ver con “guerra”, y que precisamente se caracteriza como tal (“guerrillero”, digo) a quienes se mezclan con la gente, haciendo figura de familia común aparecen de golpe para practicar acciones de muerte y vuelven a mimetizarse con la población civil. Esto los hace particularmente eficaces y explica que no tengan ciertos beneficios del derecho de la guerra regular que ellos no reconocen, sin que esto justifique la ominosa política que respecto de ellos siguió el Proceso militar.

3. ¿Qué significaban las siglas ERP, FAR, FAP y OPMM?

ERP significaba Ejército Revolucionario del Pueblo (son los que mataron a nuestro convecino y amigo de mi familia Arturo Mor Roig[6], militante del Partido Radical y con quien trabajé profesionalmente); FAR significaba Fuerzas Armadas Peronistas[7]; y OPMM significaba Organización Político Militar montoneros. (… son los que mataron al dirigente sindicalista nicoleño y nacional José Ignacio Rucci[8], tras lo cual Perón prometió aniquilarlos). El subrayado que hemos puesto en cada sigla muestra que no se trataba aquí de algunas Oeneges con civiles desarmados inocentes idealistas militarmente inofensivos. Su doctrina era la del dirigente comunista chino Mao Tse Tung[9], a quien citaban, de que el poder brota de la boca del fusil.

4. Éxitos en la empresa montonera

En 1975/1976 los que el 27 de septiembre de 1973 a dos días del triunfo electoral de Perón mataron a Rucci, eran un triste orgullo nacional argentino en materia de poderío de personal, de organización, de fuego, de realización de secuestros extorsivos, y venían de obtener un notable éxito. Habían reventado a tiros en la Provincia de Entre Ríos a un alto jefe del Ejército Enemigo, el General argentino Jorge Cáceres Monié [10]y también a su esposa, a quien hubieran podido perdonarle la vida pues actuaron a quemarropa y con total sorpresa. Éxito total de los cheguevaristas. Para las fuerzas nacionales esto fue Cancha Rayada[11].

5. Los hechos del Barrio Las Mellizas

Los hechos de la calle Juan B. Justo fueron el día 19 de noviembre de 1976, pero el día anterior, 18 de noviembre, cuando la Policía Federal de San Nicolás iba a allanar una casa en el citado Barrio, fueron liquidados un Sargento y un Cabo y herido gravemente un oficial, fugándose los agresores. En el diario El Norte del 20 de noviembre de 1976 está el relato de los hechos que en esta ciudad todos los viejos conocemos y están los avisos fúnebres de los dos policías. El Sargento Vicente Testa era un chico de San Nicolás, y el Cabo Alberto Carlos Loyola de Pergamino; ambos tenían tres hijos, huérfanos así de padre, y una de las viudas no resistió el dolor y murió al poco tiempo. Tres entonces, medio huérfanos, y tres, todos huérfanos. Para ellos no hay derechos humanos… Cancha Rayada.

Tras las bajas sufridas las fuerzas contra cubanistas de la Policía y el Ejército entraron al lugar y dieron con la apariencia de una humilde casa común en dicho barrio, hasta que un suboficial descubrió un agujero pequeño que le llamó la atención; metió la mano y encontró una manija; accionó la manija y se movió el piso, y ante sus ojos apareció un depósito de armamentos, una imprenta clandestina montonera, una posta sanitaria y un lugar condicionado probablemente para servir de “cárcel del pueblo”.
En estas “cárceles del pueblo” los guerrilleros apresaban gente para pedir rescate. En una de ellas de nada más que 2,20 de largo, de 1 metro de ancho y 2 metros de alto, el ERP tuvo al Mayor de nuestro Ejército Argentino llamado Argentino del Valle Larrabure [12]más de un año, 372 días sometido y casi enterrado hasta que, como se negó a traicionar a su Ejército como le pedían para liberarlo, fue ahorcado. Pasó su último día rezando y murió cantando el Himno Nacional Argentino (Ofrezco sobre esto mi conferencia Cuatro mártires argentinos de los ´70; cfr. el libro “Un canto a la Patria”, de Arturo Larrabure).

6. “Juan B. Justo 676”

Entre montones de papeles las fuerzas nacionales encontraron en la casa del Barrio Las Mellizas un papel con la mencionada dirección de la calle Juan B. Justo y al día siguiente unos pocos integrantes fueron a hacer averiguaciones y golpearon en la puerta. Fueron recibidos por una balacera, se salvaron de milagro de un nuevo Cancha Rayada, se parapetaron enfrente, pidieron refuerzos, se les intimó a los combatientes que salieran y sacaran los chicos si estaban, y se desarrolló un combate, tiro va y tiro viene.

Una mujer integrante de la Organización Político Militar Montoneros pretendió salir de la casa a la carrera y cubriendo su huida con disparos de arma larga y fue abatida. Una pareja que también ocupaba el lugar, o bien fue muerta en el enfrentamiento o bien, siguiendo las órdenes que solían tener de suicidarse pero no caer presos, hizo esto último. Dos bebés que los guerrilleros tenían consigo y al parecer pusieron en el baño murieron por asfixia (balacera, gases lacrimógenos y quemazón de papeles que los ocupantes de la casa hicieron para no dejar pruebas), uno en seguida, otro en el San Felipe, y el otro salvó su vida.

7. El relato del diario El Norte

Esto es también lo que dice este diario El Norte del 20 de noviembre de 1976, y su autoridad es confirmada porque cuando los militares empezaron a estar en el banquillo la repite exactamente en su versión del jueves 10 de octubre de 1985, 9 años después. Propongo a los ciudadanos libres de San Nicolás de los Arroyos la verdad de que el diario El Norte dijo la verdad. Ejemplares del diario están en el expediente.

Por largos años quedaron en el lado de los números impares de calle Juan B. Justo, es decir ubicados enfrente de la guarida del número 676, los daños causados por las balas que venían de enfrente, y después de muchos años, a pesar de la Argentina del miedo, los testigos cuyas casas recibieron la balacera montonera declararon, y puedo citar las fojas porque tuve participación en el expediente, este hecho.

Aquí no hubo ningún secuestro; no hubo torturas; no hubo “desaparecidos”; ni la guerra sucia extralegal con que amenazó Perón y que ejecutó López Rega con la Triple A. (Para los que no lo sepan, ésta fue una organización tenebrosa clandestina enquistada en el gobierno, que persiguió a la guerrilla comunista pero también a otras personas, por ejemplo el coronel cristiano Juan Francisco Guevara[13] que se exiló en ese entonces en Uruguay escapando de ella).

No se trató del exterminio de chicos que pedían el boleto estudiantil; ni de la represión del pedido de comedor universitario barato; ni de impedir la participación de los obreros en las ganancias ni de que unos filántropos ayudaran a los pobres con la provista de ladrillos; ni de una represión al voto de los menores de 16 años; ni un asesinato practicado a los moyanistas de entonces que querían la elevación del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. No se trató de un exterminio de una población civil por razones raciales o religiosas ni nada.

En ese contexto fue guerra, con balazo y balazo de un lado y del otro. Antes había habido victoria de los cubanistas, Cancha Rayada para los nacionales, y luego Maipú[14] o Chacabuco[15]. Era la guerra entre los que mataron a Rucci y a Amelong[16] y el Ejército y la Policía argentinos. Esta verdad que dijo El Norte figura en el expediente y es lo que hay en Internet, donde circula de fuente izquierdista que en Juan B. Justo 676 funcionaba una “casa operativa montonera”, y que sus héroes se resistieron a las fuerzas nacionales. Puedo ampliar.

8. Derecho

No se puede aplicar aquí la figura jurídica del Genocidio por varias razones, que reduciré a dos:

1) Una es que eso sería aplicar normas retroactivamente, cosa penalmente vedada pero permanentemente violada por la JUSFETO. Para quien no estudia derecho, si el miércoles yo realizo una conducta que no es legalmente considerada delito pero mañana jueves ella se sanciona como tal (como delito), no se me puede aplicar la pena por el hecho del miércoles.

2) Pero aunque se pudiese aquí aplicar por razones temporales dicha figura jurídica, aquí faltó un elemento esencial. Porque no hubo un ataque a una población civil inocente.

Negar que los que fallecieron en el combate de la calle Juan B. Justo fueran jurídicamente “población civil inocente” no significa decir (ni negar) que fueran jurídica o éticamente culpables. Se trata de una cuestión anterior. En Derecho ser “civil inocente” en este caso significa que es gente “non nocens”, es decir que no puede causar daño porque no anda armada.

Para ilustrarlo, sepamos que la represión del genocidio nació frente la conducta de los “chetniks”, que para liquidar totalmente a la población bosnia de Sarajevo, con fusiles de miras telescópicas parapetados en el Monte Igman mataban a un chico indefenso que salía a hacer un mandado o que iba a la escuela o a una señora que tendía ropa en su jardín, por ejemplo.

El propósito de este artículo es que al menos se oiga una voz que diga lo que todas las personas de alguna edad sabemos desde siempre en San Nicolás de los Arroyos, y que lo comentan en los bares o en los tribunales o en el juzgado federal, claro que siempre en voz baja por temor al Revanchón, que surge del expediente, y que se reconoce por los propios partidarios montoneros en Internet. Que se mate –tiro va, tiro viene, Maipú y Cancha Rayada- en una guerra de gente armada librada contra gente armada que se alzó contra la Nación durante el gobierno de Frondizi y de Illia (democracia), durante el gobierno de Lanusse (militares) de Cámpora (democracia), de Videla (militares) y de Alfonsín (democracia), dirigidos desde Cuba, no es delito de lesa humanidad. Pero menos que menos lo es este caso paradigmático de la calle Juan B. Justo.

Y si no es así, que alguno me desmienta.

Autor: Héctor H. Hernández - * Ciudadano libre de San Nicolás de los Arroyos; abogado, doctor; profesor de derechos fundamentales en postgrado Derecho Constitucional UCA Buenos Aires.


[1] El general de brigada (R) Juan Antonio Buasso falleció el 7 de enero de 2008, perteneció a la promoción 75 del Colegio Militar de la Nación.

[2] El general (R) Rodolfo Clodomiro Mujica, fallecido, también perteneció a la promoción 75 del Colegio Militar de la Nación.

[3] Autor: Héctor H. Hernández › Editorial: Vórtice. Este libro cuenta la historia de Carlos Alberto Sacheri (Buenos Aires, 22 de octubre de 1933 – 22 de diciembre de 1974) fue un académico y filósofo argentino, uno de los principales exponentes del tomismo en ese país y reconocido sostenedor de un firme anticomunismo. Discípulo del presbítero Julio Meinvielle, un conocido doctrinario de los movimientos nacionalistas argentinos; la más difundida de sus publicaciones fue “La Iglesia clandestina” (1971) es una denuncia contra el modernismo y la teología de la Liberación desde posiciones tradicionales. Fue asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo-22 de Agosto en 1974.

[4] Fernando Luis Abal Medina (1947–1970) fue un activista político y terrorista argentino, partidario de la vía armada como camino revolucionario. Fue fundador de la organización armada Montoneros, y líder principal de la misma en sus orígenes. Asesino del General (R) Pedro Eugenio Aramburu.

[5] Pedro Eugenio Aramburu (nació en Río Cuarto, Córdoba, Argentina, 21 de mayo de 1903 – asesinado en Timote, Buenos Aires, Argentina, 1 de junio de 1970) fue un militar y político argentino, presidente de facto de la Revolución Libertadora (1955 – 1958). En 1962, fue fundador de Unión del Pueblo Argentino (UDELPA), partido que sostuvo su candidatura presidencial en las elecciones de 1963, en la que salió tercero. En 1970 fue secuestrado y asesinado por la organización guerrillera Montoneros.

[6] Arturo Mor Roig (Lérida, Cataluña, España, 14 de diciembre de 1914 - San Justo, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 15 de julio de 1974) fue un político radical argentino de origen español. Diputado nacional y luego ministro del interior en la presidencia de facto del Teniente General Alejandro Agustín Lanusse. Murió asesinado por Montoneros.

[7] Corrección: FAR eran las FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS (Federación Juvenil Comunista) y FAP eran las FUERZAS ARMADAS PERONISTAS (creadas en 1968 bajo el liderazgo de Envar El Kadri). También existieron las FAL, FUERZAS ARMADAS DE LIBERACIÓN (Partido Comunista Revolucionario (PCR) cuya orientación era maoísta).

[8] José Ignacio Rucci (Alcorta, Santa Fe, 15 de marzo de 1924 – Buenos Aires, 25 de septiembre de 1973) fue un dirigente sindical y político argentino. Asesinado por Montoneros para “golpearlo” a Perón.

[9] Mao Tse-Tung (Shaoshan, Hunan, 26 de diciembre de 1893 – Pekín, 9 de septiembre de 1976) fue el máximo dirigente del Partido Comunista de China y de la República Popular China. Bajo su liderazgo, el Partido Comunista se hizo con el poder en la China continental en 1949, cuando se proclamó la nueva República Popular, tras la victoria en la Guerra Civil contra las fuerzas de la República de China. La victoria comunista provocó la huida de Chiang Kai-shek y sus seguidores del Kuomintang a Taiwán y convirtió a Mao en el líder máximo de China hasta su muerte en 1976.

En el plano ideológico, Mao asumió los planteamientos del marxismo-leninismo pero con matices propios basados en las características de la sociedad china, muy diferente de la europea. En particular, el comunismo de Mao otorga un papel central a la clase campesina como motor de la revolución, planteamiento que difiere de la visión tradicional marxista-leninista de la Unión Soviética, que veía a los campesinos como una clase con escasa capacidad de movilización y adjudicaba a los trabajadores urbanos el papel central en la lucha de clases.

Las valoraciones de Mao han variado desde la visión amable que lo mostraba como un líder popular hasta la percepción de su etapa en el poder como un ejemplo de autoritarismo tiránico y brutal. Durante su “reinado” se ejecutaron a millones de chinos que se oponían a sus políticas.

[10] Jorge Esteban Cáceres Monié fue un militar que nació el 14 de abril de 1917 en Paraná (Entre Ríos), Provincia de Entre Ríos, Argentina y fue asesinado, junto a su esposa Beatriz Isabel Sasiain, por Montoneros el 3 de diciembre de 1975 en el Arroyo Las Conchas, Provincia de Entre Ríos. En su carrera militar llegó al grado de general de división y fue ascendido post mortem a teniente general.

[11] La Batalla de Cancha Rayada, también conocida como Sorpresa o Desastre de Cancha Rayada (19 de marzo de 1818) fue una batalla de la Independencia de Chile, desarrollada en el marco del periodo independiente de la Patria Nueva, en la cual fueron derrotadas las fuerzas patriotas mandadas por José de San Martín en el encuentro sostenido con las fuerzas realistas cerca de Talca.

[12] Argentino del Valle Larrabure fue un militar argentino nacido el 6 de junio de 1932 en San Miguel de Tucumán, que mientras se desempeñaba como subdirector de una fábrica militar de armas y explosivos fue secuestrado el 11 de agosto de 1974 durante el gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón por la organización guerrillera Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y murió el 19 de agosto de 1975 tras permanecer cautivo 372 días en una "Cárcel del Pueblo". Sobre las circunstancias de su muerte hay versiones contrapuestas. El Ejército y su familia señalaron que fue asesinado, mientras que el ERP aseguró que se trató de un suicidio. Esta versión fue desestimada por peritos judiciales en base a la investigación que fue sobreseída en 1977.

En 2007, su hijo Arturo Cirilio Larrabure, emprendió una batalla judicial para que la justicia reabriera el caso que se encontraba prescrito, declarando el mismo como crimen de lesa humanidad. La Procuración General de La Nación, desestimó el caso y denegó la consideración como crimen de lesa humanidad pero aún se espera que el juez dicte la sentencia.

El mayor Argentino del Valle Larrabure ascendió a teniente coronel estando en cautiverio (único caso hasta la fecha registrado en el país) y se le dio posmortem el grado de coronel. Sus restos se encuentran en el Panteón de la Sociedad de Socorros Mutuos del cementerio de la Chacarita en la ciudad de Buenos Aires.

El Ejército le rinde su homenaje cada año y se ha dado su nombre a una calle de Tafí Viejo (Tucumán). Además, en 1995 se descubrió un busto de Larrabure en la Plaza Mitre, de la ciudad de Buenos Aires y la promoción 82 del Colegio Militar de la Nación a la cual pertenecía lleva su nombre. Su hijo Arturo Cirilo Larrabure escribió el libro “Un Canto a la Patria” en homenaje a su padre y para intentar contribuir al esclarecimiento de la violencia política que asoló a la Argentina en los años 70.

[13] El 25 de agosto de 2009 los 87 años, falleció el coronel (R) Juan Francisco Guevara, que participó activamente en la Revolución Libertadora en Córdoba, junto al teniente general Eduardo Lonardi, fue embajador en Colombia y en Venezuela, y participó en clamorosos escarceos de la vida política y militar.

A los 85 años, teniendo 70 de militar, había celebrado 60 años de matrimonio con Beatriz García Puló, con 62 descendientes entre hijos, nietos y bisnietos. Tras fallecer su esposa, hace un año, se desprendió de todos sus bienes y hace veinte días había ingresado como novicio en la Congregación del Verbo Encarnado en San Rafael, Mendoza. Sufrió un ataque y fue llevado al hospital de Campo de Mayo, donde murió.

Enfrentado duramente con el teniente general Lanusse, en 1970 fue procesado y dado de baja del Ejército. Se exilió en Colombia. En 1972 visitó a Perón en Madrid. Regresó al país en 1973; el gobierno peronista le restituyó el grado de coronel, pero no aceptó el ofrecimiento de hacerlo general.

En 1970 escribió “La Argentina y su sombra”, bregaba por una sociedad cristiana y comunitaria. Años después, intentó formar una comunidad rural de familias en Córdoba, de vida austera, que no pudo mantenerse. Guevara fue velado con la sotana del noviciado y el sable de soldado. En el entierro, en Parque Memorial, se cantó el himno "Christus vincit" y se citó la "Marcha de la Libertad".

[14] La Batalla de Maipú fue un enfrentamiento armado decisivo dentro del contexto de la Guerra de Independencia de Chile, que tuvo lugar el 5 de abril de 1818, en el valle del Maipo, cercano a Santiago de Chile. Durante la misma se enfrentaron las fuerzas patriotas del Ejército Unido —formado por tropas argentinas del Ejército de los Andes y chilenas del Ejército de Chile— al mando del capitán general José de San Martín, contra el Ejército Real de Chile bajo las órdenes del general Mariano Osorio. San Martín, artífice de la victoria, diría: "Con dificultad se ha visto un ataque más bravo, más rápido y más sostenido, y jamás se vio una resistencia más vigorosa, más firme y más tenaz".

[15] La Batalla de Chacabuco fue una decisiva contienda de la Independencia de Chile en la cual combatieron el Ejército de los Andes de las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Ejército Realista, resultando en un firme triunfo para el bando independentista comandado por José de San Martín que contó con contingentes emigrados de Chile (pasando estos al Ejército Unido). Tuvo lugar el 12 de febrero de 1817, en la hacienda de Chacabuco (Colina), a 55 km al norte de la ciudad de Santiago (contados desde el centro de la antigua pequeña ciudad).

[16] El 4 de junio de 1975 caía asesinado el Gerente de Relaciones Industriales de Acindar en Villa Constitución, Raúl Alberto Amelong.

El Ing. Amelong que ese día trasladaba en su auto a su hija y una compañera de ella para llevarlas al colegio, fue interceptado por una Pick up de la que descendieron cuatro hombres jóvenes. Sin que pudiera eludirlos, le dispararon a través del parabrisas. Recibió diez disparos y murió en el acto; su hija Inés de tan sólo 17 años fue herida en una pierna de un balazo.

La víctima tenía 53 años, era casado con diez hijos y vivía en la ciudad de Rosario.

Nunca había aceptado tener custodia a pesar de haber sufrido tres atentados previos, afirmaba que se encomendaba a la Divina Providencia y que si algún día le tocaba morir rogaba a Dios que perdonara a sus asesinos.

Era un ejecutivo de alta consideración dentro de la empresa, un gran deportista y por sobre todo una persona muy religiosa.

Hasta la fecha su crimen se encuentra impune a pesar que Montoneros en su Revista “Evita Montonera” del 6 de agosto de 1975, en la página 32 se adjudicó el hecho.