lunes, 12 de noviembre de 2012

GASOLINA - sombrío panorama


FEDERICO ALVES, NOTICIERO DIGITAL;
SE ACABARA HASTA LA GASOLINA

Fuente; http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=496994

Mucho me temo que esta crisis que nos espera en pocas semanas, no es como las demás: esta es diferente.

Me informan que PDVSA no sabe cómo hacer para garantizar el suministro

interno de gasolina, gas doméstico, etc., mucho menos el cumplimiento de los contratos de exportación de crudo. Nadie le quiere decir a Chávez lo mal que estamos, pero voy a intentarlo.


Las plantas de refinación requieren un constante mantenimiento que de hecho es tan caro, tan caro, que muchos economistas han calculado que es más barato cada diez años abandonar una refinería y construir una nueva, en vez de reparar la vieja.

Pues bien, las plantas de refinación de PDVSA están casi acabadas, y pronto habrá que pararlas para mantenimiento mayor, que de hecho las deja fuera de juego por unos meses. El problema es que se requiere de muchos millones de dólares para el “revamping” de una refinería, y PDVSA ni tiene los reales, no tiene crédito, y las contratistas que podían acer el trabajo mayor, como la Fluor, Bechtel o quizás Sade, ni de casualidad van a venir a trabajar sin pago por anticipado, ya que todo el mundo sabe que PDVSA no paga una factura desde hace muchos meses.


Dudo que las empresas de ingeniería criollas como Tecnoconsult, y otras del mismo rango, tengan como afrontar esos proyectos sin ayuda externa.

Es decir, léanlo de nuevo: no habrá plantas de refinación funcionando porque PDVSA ni tiene real ni tiene crédito para repararlas. Como se dice en inglés: “a perfect storm”.

Pero es solo el comienzo. El país tendrá que importar gasolina y gastar las reservas preciosas de dólares para quemarlas con la gasolina más barata del mundo, en vez de conservar esos dólares para comprar comida, ya que es más importante comer que manejar, así que ni habrá comida ni habrá gasolina. Si alguien le dice a Chávez que es imperativo multiplicar por cuatro el precio de la gasolina para asegurar su uso más racional, este no quiere escuchar nada, porque sabe que ahí se hunde su revolución. Así que no habrá gasolina porque los vendedores internacionales van a pedir un giro de los reales por adelantado, no el usual “te pago en 30 días” que se le otorga a compañías solventes.

Los términos que se le otorgan a PDVSA son estricto contado, ya que el mundo entero sabe que no paga ni una resma de papel, y sus bonos se cotizan a 50% de su valor nominal, es decir, la confianza en la capacidad de pago de PDVSA a largo plazo está seriamente en duda, o descartada. ¿Todo esto por qué? ¿Qué nos sucedió? Nos agarró la revolución, como le cayó la misma peste comunista a Cuba, a Nicaragua, como le está cayendo encima al Ecuador, etc. Una vez que entra el comunismo “mental”, todo se derrumba, porque la ideología sustituye a la realidad. El comunismo es un problema psicológico antes que se vuelva un problema político. El afectado por el virus cree, con seriedad, que se puede repartir pan sin producirlo, arroz sin sembrarlo, vender gasolina sin tener refinerías, o refinar petróleo sin ingenieros, solo con “comisarios políticos”. Esa nube mental es lo que acabó con la URSS, lo que tiene postrada a Cuba, lo que tiene contra la pared al Ecuador.

Es la peste negra que le cayó a Venezuela, y que ahora, gracias a una recesión económica mundial, nos afectará antes de lo esperado. El país votó por Chávez, es verdad, no hubo más fraude que el uso descarado de los dineros públicos para apuntalar la campaña del tirano, pero fundamentalmente, Chávez vendió una idea: es posible vivir sin trabajar, subir en la vida sin estudiar, sin esforzarse, etc. El señor que nos gobierna vendió la idea imposible de que el estado puede mantener a la población en estado de dependencia de subsidios, misiones, etc., en vez de hacer lo que tiene que hacer: apoyar a la empresa privada y garantizar los servicios públicos, nada más.

En vez de eso, la expropia y la persigue. Pero ya vemos como en Caracas asesinan a una persona por hora, mucho más que en Bagdad, en Kabul o en Gaza, así que el más importante de los servicios públicos no se presta: la seguridad. Todo viene de lo mismo: la falta de seguridad y la quiebra de PDVSA son causadas por el mismo virus cerebral, llamado “socialismo bolivariano”. El culpable es Chávez, nadie más, y Fidel Castro, quien ha pervertido tanto a la población cubana que, muéranse, muchos de los que vienen a Miami escapando se regresan a Cuba porque en los EEUU hay que trabajar, y eso no les “entra en la cabeza”.

No es broma. Cuando me lo contaron yo tampoco no lo podía creer. El socialismo es el enemigo público número uno de Venezuela, y del mundo.
Acabar con esta peste una cuestión de salud pública, este virus mató este fin de semana 60 personas en la capital, mucho más que la malaria, el ébola o cualquier otra epidemia del África


Desde la gestión de Néstor Kirchner se empezó a desarrollar una alianza con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, y su socialismo del Siglo XXI o revolución bolivariana. La presidente Cristina Fernández Vda. De Kirchner ha estrechado aún más esa relación, que ya viene viciada de escándalos –las valijas de Antonini Wilson, los negociados de la embajada paralela, las mentiras sobre el oleoducto más grande del mundo, los préstamos a nuestro país a tasas usurarias, etc,- . En el segundo mandato de Cristina se han incrementado los paralelismos con Caracas, y el reciente triunfo de Chávez –con el 54% de los votos, INDRA mediante- no hace sino profundizar la tendencia. No en vano, las elecciones venezolanas han sido seguidas con mucho interés desde la Argentina.


Como socios-políticos, existen similitudes entre chavismo y el cristinismo en cuanto al estilo político, concentración de poder en una sola persona,  deterioro institucional, corrupción, y fuertes críticas a los medios no adeptos. Visto el ejemplo de la mala gestión de PDVSA, que nos cuenta el amigo en la nota precedente, nosotros no deseamos que la expropiada YPF corra la misma suerte… lo que parece inevitable.

La marketinera designación del ingeniero Galluccio, no parece encaminarse por un camino de rosas, el fallo de la Corte de New York en contra de Argentina hizo caer las acciones de la empresa petrolera estatal en la bolsa, la caída de las ganancias de YPF en el tercer trimestre del año alcanzó el 51 %, y se pudo frenar la brusca caída de la producción del crudo gracias a la inversión de 4.000 millones de peso.


Conocida es la necesidad y búsqueda de inversores en el área de la explotación petrolera, hasta ahora con resultados negativos, no podemos obviar la alta calificación del “riesgo país”… un índice el cual los argentinos habíamos desatendido desde la corta administración del ex presidente Fernando de la Rúa. La crisis energética, por falta de inversiones, cada día pegará más fuerte en los hogares, comercios e industrias nacionales.

Nos oponemos a seguir el rumbo del Socialismo del Siglo XXI, no queremos terminar como la Cuba de los hermanos Castro, ni como la Venezuela de Chávez… tampoco queremos el poder eterno y en manos de una sola persona. Queremos “Afianzar la Justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad…”. Ya lo dijimos antes: “si no se dignan a cumplir con nuestra Constitución Nacional… al menos cumplan con su preámbulo”.