viernes, 28 de diciembre de 2012

OTRA VEZ COLABORANDO CON EL TERRORISMO

Pérez Esquivel, el MOVADEF y el terrorismo

Por Agustín Laje (*)

Las conductas del premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, desconciertan por completo. Y es que si bien es considerado uno de los íconos argentinos en la defensa de los Derechos Humanos, sus vínculos con extremistas y terroristas de izquierda que han dedicado su vida a violar sistemáticamente esos mismos Derechos Humanos, son de sobrado conocimiento.

En una investigación publicada hace pocos días, mostré fotos y videos de Pérez Esquivel reunido con militantes del MOVADEF en Argentina, una agrupación integrada en gran parte por personas condenadas por terrorismo en Perú, cuyo objetivo es conseguir una amnistía para el líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y para otros terroristas presos en el país andino.

Poco después de la reunión en cuestión, Diego Rayme, el director de MOVADEF-ARGENTINA que estuvo cinco años preso en Perú por delitos de terrorismo y que actualmente goza de asilo político en nuestro país, brindó una conferencia de prensa en la que aseveró que “mientras en Perú te dicen terrorista, acá (en Argentina) los compañeros te dicen ‘luchador social’. Acá los compañeros te atienden. Acá Madres de Plaza de Mayo te abre las puertas. Acá Pérez Esquivel te firma un documento de apoyo”. Rayme se refería, en concreto, a la carta que el premio Nóbel de la Paz envió al presidente Ollanta Humala expresándole “preocupación” por los “presos políticos” de su país.

Pero las cosas deben decirse como en verdad son. En su misiva, Adolfo Pérez Esquivel estaba repitiendo la misma argucia empleada por MOVADEF, consistente en llamar “presos políticos” a quienes en verdad fueron condenados por sumergir al Perú en un mar de sangre y terror, acabando con la vida de más de 25 mil personas. En efecto, una cosa es quien padece injustamente la cárcel tan sólo por predicar ideas contrarias a las de un gobierno, y otra muy distinta es quien merece la cárcel por intentar imponer a la fuerza sus ideas, diseminando el terror y la muerte entre sus compatriotas. Mientras que el primero es un preso político, el segundo no es otra cosa que un terrorista.

Tras conocerse en Perú la mencionada reunión de Pérez Esquivel con MOVADEF, aquél intentó desvincularse de la agrupación senderista alegando −en una “Carta abierta al Perú”− que los militantes peruanos “en ningún momento se refirieron a Abimael Guzmán, ni a integrantes de Sendero Luminoso y que sólo “pidieron el apoyo sobre la situación de los presos políticos y ese fue el motivo de la reunión”. La explicación del premio Nóbel de la Paz insulta nuestra inteligencia: ¿Acaso una persona tan informada como Pérez Esquivel no ha tomado conocimiento de los difundidos objetivos del MOVADEF y de sus vínculos con Sendero Luminoso? ¿Acaso desconoce que MOVADEF, públicamente y en su propio sitio en Internet, reivindica el pensamiento y la persona de Abimael Guzmán? ¿Acaso Pérez Esquivel acepta reuniones sin informarse previamente sobre quiénes son sus interlocutores? ¿Acaso no se informa tampoco al escribir una carta nada menos que a un Presidente como lo es Humala, y se basa únicamente en lo que le ha dicho un grupo de sujetos a los que desconoce por completo? ¿Acaso está dispuesto a llamar a la ligera “presos políticos” a personas cuyos casos particulares no ha estudiado con detenimiento? Cuando se tienen tantos interrogantes sin respuestas, es porque algo definitivamente no cierra.

Pero todo este enredo comienza a clarificarse cuando advertimos que esta no es la primera vez que Adolfo Pérez Esquivel se vincula con terroristas marxistas, los califica de “presos políticos”, y expresa su “preocupación” por ellos. En efecto, lo mismo hizo hace no muchos años con los terroristas del Movimiento Todos por la Patria (MTP), que atacaron en Argentina los cuarteles de La Tablada el 23 de enero de 1989 intentando derrocar un gobierno democrático, dando muerte a 11 personas y dejando 66 heridos de gravedad y mutilados.

En aquella oportunidad, Pérez Esquivel se sumó (junto a Madres de Plaza de Mayo) a la gran campaña de presión que le terminó arrancando al presidente Fernando De la Rúa una serie de indultos para los asesinos del MTP. Tal como hizo con la reciente misiva dirigida al Presidente peruano, en aquel entonces le expresó a De la Rúa −también a través de una carta abierta− su “preocupación” por los “presos de La Tablada” y le pidió “coraje” para dejarlos en libertad (ver diario Página/12, 28 de diciembre de 2000). El modus operandi, ayer y hoy, es evidentemente el mismo.

Los vínculos de Adolfo Pérez Esquivel con los terroristas del MTP, empero, datan de mucho antes del atentado contra La Tablada. Así lo ha comprobado el historiador Sebastián Miranda en su libro Los secretos de La Tablada, donde establece la conexión entre la revista Entre Todos. Los que queremos la liberación, de la que el premio Nóbel era columnista estrella, y el surgimiento del Movimiento Todos por la Patria. En concreto, la revista fue la base en torno a la que se organizaron los miembros del futuro grupo terrorista.

Entre todos comenzó a publicarse en noviembre de 1984, y contaba con un staff periodístico integrado por numerosos ex miembros de organizaciones terroristas. Entre ellos, Manuel Gaggero (ERP), Horacio Verbitsky (Montoneros), Pablo Ramos (Montoneros), Julio César Urien (Montoneros), Hernán Invernizzi (ERP), Hilda Nava de Cuesta (ERP), Rubén Dri (FAP y Montoneros) y muchos más. Enrique Gorriarán Merlo, jerarca del ERP y líder del MTP, tal como lo confesó en sus Memorias, integraba la revista pero su nombre no figuraba en ella. En un número, no casualmente, se le efectuó un amistoso reportaje.

Muchos integrantes de Entre todos irrumpirían poco más tarde, en 1989, armados hasta los dientes y a los tiros en el Regimiento de Infantería Mecanizado 3 de La Tablada. Entre ellos, nada menos que el director de la revista Carlos Burgos, el fraile Antonio Puigjané, Pablo Ramos, Francisco Provenzano, Enrique Gorriarán Merlo, Roberto Felicetti, entre otros.

En esta revista Adolfo Pérez Esquivel se desempeñaba como columnista destacado, habiendo publicado en la mayoría de los números sus notas de opinión. ¿Tampoco sabía en aquel entonces quiénes eran sus compañeros, y qué se traía por detrás la publicación en cuestión? Vale subrayar que Pérez Esquivel jamás se preocupó por las víctimas que dejó el atentado del MTP, ni por sus familias desahuciadas. Sólo se preocupó, junto a Madres de Plaza de Mayo, por lograr la liberación de los terroristas que fueron capturados. La presión finalmente dio resultado, y los asesinos fueron indultados.

Es inevitable recordar estos hechos cuando nos enteramos que el MOVADEF se reunió en Argentina con Adolfo Pérez Esquivel y éste de inmediato pidió a Ollanta Humala por los “presos políticos” de Sendero Luminoso. No se puede negar que existen coincidencias significativas.

 Adolfo Pérez Esquivel mira atento una lámina en la que se califica como “prisioneros políticos” a terroristas de Sendero Luminoso. Con las manos en los bolsillos, Fair Quesada Trujillo, uno de los referentes de MOVADEF.

 Uno de los números de la revista “Entre Todos. Los que queremos la liberación”, en torno a la cual se organizó el grupo terrorista Movimiento Todos por la Patria. Pérez Esquivel fue columnista en la mayoría de los números.

 Uno de los artículos de Pérez Esquivel en “Entre todos”. En él puede leerse que el premio Nóbel de la Paz se refiere a Fidel Castro no como un dictador que ha violado sistemáticamente los Derechos Humanos, sino como el “máximo líder cubano”, a quien le atribuye la virtud de la “solidaridad” e insinúa incluso que es un “demócrata”.

 Otra nota de Pérez Esquivel en “Entre todos”. El tema de Nicaragua es notablemente recurrente, y siempre en favor al sandinismo. Existen indicios de financiamiento del gobierno sandinista a la revista integrada por terroristas de renombre.

 Presión para conseguir la liberación de los terroristas que atacaron los cuarteles de La Tablada (“presos políticos”), matando a 11 personas e hiriendo y mutilando a otras 66. A esta campaña se sumó Adolfo Pérez Esquivel.

 Carta de Pérez Esquivel a Ollanta Humala, pidiendo por los terroristas de Sendero Luminoso, a los que el premio Nóbel de la Paz considera “presos políticos”, siguiendo la lógica del MOVADEF.

 La Prensa Popular | Edición 169 | Viernes 28 de Diciembre de 2012

Referencias:




(*) Agustín Laje es autor del libro “Los mitos setentistas”, y director del Centro de Estudios Libertad y Responsabilidad. www.agustinlaje.com.ar | agustin_laje@hotmail.com | @agustinlaje

NOTA: Las negritas no corresponden a la nota original.