viernes, 21 de diciembre de 2012

QUIERO QUE SE VAYA

¿Realmente alguien cree que se puede seguir en estas condiciones hasta 2015? No les pregunto esto a los fariseos políticos que siempre tienen a flor de labios la sanata que hay que mantener el orden constitucional cueste lo que cueste porque de ello depende que puedan mantener sus rastreras canonjías sino a aquellos que, careciendo de intereses espurios, ven con dolor el camino que la República lleva y tienen la absoluta convicción que esta tierra no es la que soñaron dejarle a sus hijos y a sus nietos.


Creo que hay que echarla ya. Ya es suficiente tanto saqueo de las arcas públicas y latrocinio sistemático de los recursos nacionales.

Ya hay demasiada mentira y encono por parte de quien debería ser quien uniera a los argentinos en una empresa que de una vez por todas nos sacara a flote para que le tengamos siquiera el mínimo respeto. Han prostituido en estos nueve años -porque recordemos que eran dos- todas las instituciones de la República y han hecho del enfrentamiento entre argentinos su única política de estado.


Con solo un ejemplo podemos ver como se ha esquilmado a la República. En nueve años una de las patas productivas de la Nación, el campo, le dio a este gobierno, solo en retenciones, más de 90.000 millones de dólares. Suma que equivale a 67.000 kms. de autopistas, o a reactivar y modernizar la red ferroviaria haciendo a nuevo 4.500 kms. de vías férreas, o a 20.800 escuelas, o a 733 hospitales de alta complejidad, o a 35 plantas hidroeléctricas que generaran 300 Mw, y así podríamos seguir con una larga lista de las cosas que se hubieran podido hacer con ese dinero y que nunca se hicieron. Le regalamos nueve años de nuestras vidas y solo nos han dejado chicos que mueren desnutridos antes de cumplir dos años, chicas que desaparecen y  aumento de la drogadicción y la inseguridad. Y pese al dinero que les ha entrado han arrasado con la educación y la salud pública, han multiplicado las villas miserias y han hecho crecer la brecha entre ricos y pobres, y si la oposición no fuera un hato de genuflexos y cobardes que ha colgado por inservibles sus testículos del vallado de Plaza de Mayo, cabría esperar que les exigieran saber  que hicieron con ese dinero


Ayer empezaron los saqueos. No es tan importante -aunque creo que es cierto que hay alguien atrás- saber quién es el perverso que está detrás de ellos, porque para organizar un saqueo no hace falta mucho; hay que tener un pretexto que se ajuste, más o menos, a la realidad, una situación de injusticia y también un grupo de carecientes a quienes se pueda echar mano para que hagan su papel de carne de cañón. Y aunque la presidente no lo crea la indigencia crece en la Argentina al ritmo de la inflación. 



Pero seamos serios, nadie puede organizar un saqueo si al menos una parte de la sociedad no intuyera que para ellos no hay ni salud ni escuela pública, ni viviendas ni, en fin, futuro. Nadie puede organizar un saqueo si durante años no se le hubiera dado a entender a la sociedad que la impunidad es casi un derecho consagrado por la Constitución. Nadie puede organizar un saqueo si el pueblo no se diese cuenta que lo que le contaron no era otra cosa que una fábula en la que todo estaba bien, mientras que a un pillo le regalaban, para no destapar una olla podrida, una fábrica de billetes. Nadie puede organizar un saqueo si no existiese el antecedente que se puede asesinar por medio de la corrupción a cincuenta y un personas que habían cometido el desatino de tomar un tren para ir a trabajar. Nadie puede organizar un saqueo si no se le mostrara obscenamente al pueblo que hay una familia de funcionarios que han vivido según ellos -los últimos nueve años- de sus sueldos oficiales y han tenido, no obstante, un incremento patrimonial del 1.172%, y lo que es peor aún que el pueblo sepa que como ellos hay muchos más en su corte de obsecuentes y aplaudidores.


Pregunto nuevamente: ¿Alguien cree que se puede seguir en estas condiciones hasta 2015? Si creen que no, hablemos menos y hagamos más.









JOSE LUIS MILIA