martes, 12 de marzo de 2013

A MI PATRIA Y A SUS LICEOS MILITARES


 Por Dr. Alejandro Julio Aliaga

Ya no entiendo, Señor, yo ya no entiendo,
¿Cuál ha sido el pecado cometido?,
que castigue con tanto sentimiento
a este pueblo al que llaman argentino.

¿Es su cambio permanente de valores?
Que de honestos han mutado a corrompidos
por codicias de políticas ateas
enemigas del bien y de hombres dignos.

¿Qué ha pasado Señor con los valores?
Que mis padres me enseñaron desde niño,
Amar Dios, a mi Patria y mi familia,
Hoy por leyes casi todos abolidos.

Ya de Dios no se habla en las escuelas
Y se sacan los Santos Crucifijos
En una hipócrita actitud de herejes
En nombre de una igualdad de indignos.

¿Y de mi Patria?, Señor, ¿que hay de ella?.
Muriendo de tristeza, escarnecida,
gobernada por políticos corruptos,
por cobardes, criminales y asesinos.

¿Dónde está la democracia que declaman?.
¡¡En su nombre, hay dictadura y  tiranía!!,
República vaciada de valores,
Sin Justicia, sin leyes que iluminan

Es terrible que el destino de Argentina,
Esté en manos de una tilinga inmerecida
Que de acuerdo al humor con que amanece
Destruye algo de ella, día a día.

El Ejército, la Iglesia, la Justicia,
La escuela, la prensa, la familia,
Todo ataca, todo ensucia con sus actos
Y justifica su actitud con la mentira.

Hoy le toca a los Liceos Militares,
Cuna de hombre que hicieron la Argentina
Pues a ellos también con su veneno
pretende matarlos este día.

Forjadores de Reservas de la Patria
de juveniles Oficiales que algún día,
dispuestos por el honor jurado
a su Patria entregar la vida.

¡¡Esto molesta!!

No preocupa la droga que asesina,
ni la Juventud sin brújula, sin guía
interesa solamente el clientelismo,
el desorden sin Patria. La anarquía.

Te preguntaba al comienzo de este escrito
El por que de este castigo a la Argentina
Ahora entiendo Señor porque sucede,
Por la Infamia, traición, y cobardía

De este pueblo al que le diste todo
Mares, Cordilleras llano y serranía
Un cielo hermoso como pocos
Pero un pueblo que de Ti se olvida

Por eso ya no es más una potencia
Perdimos el honor y la hidalguía
Del trabajo el esfuerzo y sacrificio
Por la dádiva, recibida de rodillas.

Ahora entiendo Señor…..ahora entiendo.

Alejandro Julio Aliaga
Abogado
T 48 F 477 CPACF