martes, 5 de marzo de 2013

CARTA DE UNA HIJA DE UN PRESO POLÍTICO


Soy Julieta Del Torchio, hija del Teniente Coronel (R) Juan Francisco Del Torchio, detenido injustamente, en San Juan, acusado de delitos de lesa humanidad que no cometió.

Decidí escribir estas líneas para dar a conocer lo que estamos pasando como familia y a mí en particular. Desde hace ya cerca de tres años, experimentamos un sufrimiento difícil de explicar y más aún de comprender, al ver, que toda posibilidad de defensa ante la justicia es imposible por encontrarnos ante jueces temerosos del Poder Político de turno, o ante los oídos sordos de muchos políticos, que por miedo a quedar expuestos a un “escrache” por las seudo-organizaciones de DDHH por ello no enfrentan la realidad que viven muchas familias como la nuestra y como sus abuelos, padres o hermanos militares están pagando en condiciones carcelarias terribles el “pecado” de haber elegido la carrera militar en la década del 70, pero lo peor de esto, es que la mayoría de quienes están encarcelados, no fueron los comandantes o jefes con poder de decisión, sino aquellos jóvenes subtenientes, tenientes o sargentos que no pasaban los 23 años de edad y no solo no tenían ninguna capacidad de decisión, sino además que jamás se imaginarían que por dar cumplimiento a leyes que en ese momento eran ordenadas por gobiernos constitucionales como la Ley Nro 20.840 -Ley de Seguridad Nacional, legislada por un Congreso de la Nación en el año 1974, legisladores estos, que surgieron con más del 60% de los votos ciudadanos. Treinta y cinco años después, son juzgados por dar cumplimiento a la ley.


Hoy, para los integrantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales no rigen las garantías de cualquier ciudadano, ya que la venganza planificada por el actual gobierno es “política de estado”, instrumentada por Lorenzetti y un tribunal de inquisición llamado Consejo de la Magistratura.

Por último quiero expresar que mi padre como muchos de sus compañeros detenidos, no eran la dictadura, en su caso era un subteniente (primer grado de la jerarquía de oficial del ejército) y que sirvió al país legal y honradamente.

Necesito que mi caso, como el de muchos detenidos como mi padre, se conozca a nivel nacional e internacional, solo te pido que lo compartas en tu muro. Gracias.

Julieta Del Torchio