lunes, 8 de abril de 2013

DESASTRES NATURALES Y DESASTRES HUMANOS


Queridos amigos:

El  agua es vida. Por eso desde tiempos inmemoriales los seres humanos se han instalado a la vera de las costas de los mares, ríos, lagunas y de cualquier otra clase de espejo de agua.

Pero el agua también mata. Lo saben los marinos que se pierden en ella, los que viven en terrenos inundables, los que han sido arrasados por tsunamis.

Convivir con el agua es ineludible. Las tormentas, lluvias y crecidas son inmanejables y generan desastres llamados naturales. Pero el hombre está dotado de una inteligencia que le permite actuar sobre el medio ambiente para protegerse  y sobrevivir a la furia ciega de los elementos aunque, a veces, lo que ciega es la ambición o la desaprensión y entonces se producen desastres humanos que se suman a los naturales con resultados catastróficos. Y  eso fue lo que vivimos en la semana que pasó.


Primero fue, una vez más, la inundación en la Ciudad Autónoma  de Buenos Aires. Pero esta vez, además de los consabidos daños materiales, se sumó el dolor de la pérdida de seis vidas humanas. El Jefe de Gobierno de la ciudad estaba de vacaciones en Brasil. Eso no es pecado y Mauricio Macri  no lo ocultó y regresó de apuro apenas se enteró de la gravedad de los sucesos, pero fue el detonante para que el gobierno nacional y sus voceros habituales lanzaron una serie de ataques personales despiadados antes de hacer el menor esfuerzo por ayudar ante la catástrofe. Fue simplemente repugnante escuchar a Julio de VidoD’Elia y muchos otros funcionarios hablar de vagancia, desidia y tantos otros adjetivos a los que ellos mismos se han hecho merecedores con frecuencia. Macri se defendió alegando que las obras necesarias para evitar las inundaciones requieren fondos que no posee y que el gobierno nacional se niega a darle los avales para que pueda conseguir la financiación necesaria de organismos internacionales. Esta acusación es muy grave  y no ha sido refutada. Si para causar un daño político se afecta a una comunidad hasta llevarla al desastre ambiental  se está yendo mucho más allá de lo que puede aceptarse como un recurso político para caer en una acción delictual que constituye un verdadero desastre humano.


Pero la tormenta siguió su curso y  cuando aún no se habían acallado  las voces críticas ni reparado los daños, la lluvia alcanzó a la ciudad de La Plata con toda su furia. En este caso las consecuencias fueron aún peores. Al presente se llevan contabilizados 51 muertos y hay fundadas sospechas de que puede haber más víctimas[1]. Los daños materiales calculados superan los 4000 millones de pesos y hay todavía miles de evacuados. El Intendente Pablo Bruera también estaba de vacaciones en Brasil pero en  su cuenta de la red social Twitter apareció como si estuviera repartiendo ayuda a los damnificados en una acción engañosa y deplorable. Si bien el funcionario atribuyó el engaño a su equipo de comunicaciones, la cuenta de Twitter  es absolutamente personal y requiere una clave para ser operada por lo que, sea quien sea el que emitió la información falsa, no exime al señor Bruera de su responsabilidad y el hecho constituye por sí solo una falta de gravedad institucional.


Las voces del oficialismo cambiaron súbitamente el tono y la argumentación cuando la catástrofe alcanzó a un intendente y a una provincia de su mismo signo político. La tormenta pasó de ser un fenómeno meteorológico mal atendido  a ser un fenómeno sorpresivo y sin precedentes. Ministros y funcionarios se desplazaron hasta La Plata, incluyendo a la señora presidente y las promesas de ayuda brotaron generosas. Pudo allí observarse cómo personas que no estaban preparadas ni fueron llevadas  para aplaudir, le  mostraron a la señora Cristina Fernández su disgusto y ella se mostró con poca capacidad de respuesta. También fueron maltratados el Gobernador Scioli y la Ministra y precandidata a diputada provincial Alicia Kirchner. Quizás estos hechos les permitan entender la diferencia entre los sentimientos de las masas llevadas a los actos políticos o seducidas por los espectáculos artísticos gratuitos y los de la gente que sufre día a día las desgracias cotidianas de una mala administración. Si las reacciones espontáneas les sorprendieron es porque,  evidentemente, estos dirigentes viven muy alejados de la realidad.


Hay fuertes indicios de que en La Plata hay también obras pendientes de realización que influyeron en la gravedad de las inundaciones e incluso un señalamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires  de un potencial riesgo a la infraestructura de la ciudad de La Plata enunciado al conceder un amparo a una organización ambientalista. Estos aspectos forman parte de la responsabilidad humana y deben ser cuidadosamente analizados a la hora de evaluar las responsabilidades emergentes de la catástrofe acaecida que incluyó hasta el incendio de una de las principales refinerías del país.

La  última de las cuestiones que están más vinculadas al desastre  humano  que al natural es la referida a la fase de ayuda y apoyo a las víctimas y damnificados. Según el Decreto 1697/2004, existe en la Argentina una  Dirección Nacional de Protección Civil, integrante del Sistema Federal de Emergencias dependiente del Ministerio del Interior, cuya responsabilidad  es   “implementar las acciones tendientes a preservar la vida, los bienes y el hábitat de la población ante desastres de origen natural o antrópico, coordinando el empleo de los recursos humanos y materiales del Estado Nacional en las etapas de mitigación, respuesta y reconstrucción”.


La acción orgánica de esta Dirección que cuenta con su presupuesto y sus medios humanos y materiales fue reemplazada en la práctica por la acción espontánea de organizaciones civiles y por la acción personal del Secretario de Seguridad y la Ministra Alicia Kirchner, funcionarios  que actuaron conduciendo las acciones del Estado en una suerte de competencia por mostrarse en actividad antes que en una maniobra coherente y coordinada. El extremo de la actitud de aprovechamiento político de la desgracia fue el mostrado por la agrupación “La Cámpora” que participó en la entrega de material donado, con pecheras que identificaban su pertenencia. Esta actitud fue objeto de una pregunta de un periodista de la TV Pública al referente de esa agrupación, diputado Andrés Larroque, quien se molestó mucho y lo  trató con el tono de un empleador que es cuestionado por su empleado, terminando el diálogo con la frase “te espero hoy acá cuando termine el noticiero” en una agresiva invitación a concurrir a La Plata. Esto forma parte de la miseria humana que es mucho más lamentable que la desgracia emanada de la naturaleza. En la misma línea puede encuadrarse el retaceo a la participación de las Fuerzas Armadas que son quienes poseen la mayor masa crítica   de personal disciplinado, organizado y dotado de recursos logísticos (aún a pesar de las carencias presupuestarias actuales) y que la ideología predominante evita poner en juego por el rencor del oficialismo hacia el sector militar y el temor de que verlos en acción los haría agradables a los ojos del pueblo. Mezquindad pura en su  estado más intenso.

Consideramos que la gravedad de los hechos acaecidos requieren la implementación urgente de tres medidas inmediatas: 1) Investigar a nivel judicial si hubo negligencia tanto por parte de las autoridades de La Plata  para ejecutar obras presupuestadas como del gobierno nacional para avalar los préstamos que permitirían realizar las obras que requiere la ciudad de Buenos Aires a fin de terminar con los precedentes de impunidad ante hechos de tamaña gravedad;  2) Suspender en forma preventiva todas las construcciones y obras en ambas jurisdicciones que puedan contribuir a agravar el riesgo de  emergencia hídrica hasta que sean  avaladas por estudios ambientales;  3) Exigir en un plazo perentorio de tres meses a todas las jurisdicciones del país la presentación de sus planes de emergencia ante catástrofes ambientales y al Ministerio de Defensa que requiera de  las Fuerzas Armadas los planes de contingencia  ante inundaciones, terremotos, grandes derrames  de combustible, grandes incendios forestales y demás desastres ambientales, con la valorización de los elementos necesarios para su ejecución.


Aunque la mayoría de los ciudadanos coincidiría con la implementación de estas y/u otras medidas de similar tenor, las prioridades del gobierno pasan evidentemente por otra parte ya que lo que se presentará la semana próxima para su discusión y debate es el plan para “democratizar la justicia”, eufemismo que encierra el último y más elaborado intento por terminar con los nichos de independencia de ese poder republicano. La buena noticia es que la oposición en pleno no asistirá a tamaña convocatoria lo que demuestra que el gobierno ya no puede engañar ni enredar a otros sectores políticos y que tendrá que asumir en soledad la responsabilidad de sus  actos. La mala noticia es que esto no parece arredrarlo y que apoyado en su mayoría circunstancial arremeterá contra todo lo que crea que se opone a su voraz apetito de poder y control, sin que haya desastre que lo detenga.

En medio de estos graves problemas que se suman a una crisis económica cada vez más difícil de ocultar, un exabrupto que escapó involuntariamente al aire de boca del presidente del Uruguay se transformó en una cuestión de Estado. El señor Mujica se refirió a la presidente Cristina Fernández como “vieja” y “terca”  y al difunto Néstor Kirchner como “el tuerto”. Aunque no fue dicho en forma oficial, tampoco el presidente Mujica se encontraba en un ámbito privado por lo que lo suyo fue grosero, irrespetuoso y poco prudente. José Mujica es un ex guerrillero  Tupamaro cuya investidura presidencial lo obliga a lidiar con la economía de  mercado, las empresas capitalistas  y los frenos republicanos, de modo que su manera de expresar sus resabios revolucionarios es a través del desprecio a las formas y a los usos protocolares lo que suele ser muy festejado, pero esta vez, su estilo ha creado un malestar diplomático. Esto demuestra lo difícil que es aspirar a una sólida y seria unión sudamericana con tan singulares protagonistas y es también un nuevo mensaje  para la señora presidente argentina. En una semana pudo comprobar que mucha gente no la quiere en su propio país y que el pensamiento íntimo de algún o algunos mandatarios de la región, demuestra el disgusto que sus actitudes provocan. Quizás esto sirva para indicarle la necesidad de un cambio en sus actitudes personales que suelen pecar de soberbia y agresividad.

Esas mismas actitudes y la evidente politización de que se hace objeto a la causa Malvinas, motivaron que los veteranos de la Provincia de Chubut no concurrieran al acto del 2 de Abril, celebrado en Puerto Madryn, con la presidente como única oradora.  No podemos dejar de mencionar que hay muchos héroes de esa contienda que cumplen prisión, acusados de variadas causas, y que se continua hablando solo de conmemorar a veteranos y caídos en un día en que también debería incluirse la alegría y  el festejo por la victoria militar, que por más de 70 días nos devolviera la posesión de lo que es nuestro por historia y por derecho.

Entre tantos desastres naturales y desastres humanos nos despedimos con el consuelo de la solidaridad desinteresada que nos hizo llegar el Papa Francisco y con la esperanza de que ejemplos como el suyo sirvan de luz para iluminar nuestro difícil camino y nuestro oscuro presente.

Un abrazo para todos.

Juan  Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana.
Twitter   @NevesJuanCarlos



[1] El magistrado Luis Federico Arias, y el defensor de menores de la capital bonaerense, Julián Axat, alertaron que hallaron un cuerpo en la morgue y siete en el hospital de Gonnet, cuyos nombres no están en el listado de víctimas

Si bien el gobierno de Daniel Scioli fijó la última cifra de fallecidos en 51, tanto Arias como Axat aseguran que hay más víctimas de las declaradas por el ejecutivo.

Sin embargo, el defensor de menores aclaró que “esto no se trata de una conspiración; más bien muestra impericias burocráticas al cruzar los datos entre la morgue y los hospitales. Son crasos errores que exponen al gobernador”.

Algunas noticias hablan que los fallecidos ya serían más de 350 personas: http://blogs.laverdad.es/noticiasya/2013/04/07/inundaciones-la-plata-argentina/#.UWIbqfAuaTe.facebook