lunes, 1 de abril de 2013

LA CUASI DEMOCRACIA ARGENTINA


Queridos amigos:

Existen ciertas condiciones que constituyen el rango distintivo de las democracias occidentales. La primera es la existencia de un sistema democrático pluripartidista que brinde opciones de libre elección a la ciudadanía. Le sigue la disponibilidad  de un grado de libertad de prensa  que asegure que esas opciones tienen similares posibilidades de dar difusión pública a sus proyectos y candidatos. Luego tenemos la vigencia de una economía de mercado que permita compatibilizar la libertad política con la libertad económica. Finalmente se exige el respeto a los derechos humanos  y a la libertad individual, garantizados por una justicia independiente.


Nominalmente, todas las naciones de América Latina y el Caribe cumplen con esas premisas con excepción de la dictadura cubana, que a pesar de ello es apañada por numerosos países de la región por razones de afinidad ideológica.  En la práctica, diversos países que se reconocen como parte del sistema democrático van limitando y restringiendo las condiciones de base, operando desde el gobierno  en perjuicio de la prensa, la justicia y las minorías opositoras e  interviniendo en forma desembozada en el funcionamiento económico con medidas estatistas y socializantes.

Encabezan esa lista la República Bolivariana de Venezuela, el Estado Plurinacional de Bolivia, la República del Ecuador y la República de Nicaragua. No es casual que todas estas naciones se hayan unido con la República de Cuba para conformar la Alianza del ALBA (Alianza Bolivariana para  los Pueblos de nuestra América) guiada por  el socialismo bolivariano del siglo XXI, que  hayan modificado sus constituciones  y que bajo la premisa de una revolución anacrónica  y permanente contra amenazas inciertas, operen sobre las libertades internas para mantener en el gobierno a  los partidos y los líderes  de izquierda que se encaramaron en el poder.


La República Argentina ha comenzado hace tiempo a transitar por ese camino, pero quienes pretenden imponer estas ideologías han enfrentado fuertes resistencias internas y la imprevista circunstancia de la súbita muerte de Néstor Kirchner, que hizo fracasar el esquema de sucesión mutua con que este dirigente planeaba turnarse en el poder con su esposa, hasta que la muerte los separó. Sin embargo, el gobierno no ha cejado en sus esfuerzos por modificar la prohibición constitucional para que Cristina Fernández de Kirchner pueda acceder a un tercer período presidencial y cada semana se toma nota de los embates oficialistas sobre toda la estructura institucional.

Tomemos como ejemplo los actos desarrollados por el aniversario del golpe de Estado de 1976. La consigna convocante del gobierno fue “Por una justicia democrática, basta de corporación judicial”. Es decir que se aprovechó el acto como plataforma para sustentar los embates internos contra la justicia que aún no responde a la influencia del gobierno y particularmente contra la Corte Suprema de Justicia. Una de las expositoras, la señora Estela de Carlotto, presidenta de la fundación Abuelas de Plaza de Mayo que está nominalmente dedicada a la tarea de encontrar a nietos de padres desaparecidos, se ha convertido en una desembozada militante oficialista y lleva adelante escrupulosamente la agenda política gubernamental. Adicionalmente,  Carlotto reivindicó en forma explícita el accionar de los jóvenes terroristas y guerrilleros  que emplearon la violencia para el logro de sus objetivos tanto en gobiernos civiles como militares  y llegó en su exaltación a compararlos con la lucha libertadora del General San Martín. La señora se expresa con impunidad, en su  condición de referente de los derechos humanos, con argumentos que constituyen una verdadera apología del delito.


La justicia, sin embargo, no es el único blanco de los ataques gubernamentales. En esta misma semana la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) presentó un plan de facilidades de pago para deudas impositivas del que excluyó explícitamente a los medios de comunicación. Estos manifiestan que esa decisión es “discriminatoria y violatoria de la obligada  neutralidad del Estado en la materia” pero eso no modificó  la decisión que se  suma a un sinnúmero de presiones sobre los pocos medios que aun consiguen mantener su independencia del gobierno.

Podemos completar la trilogía (justicia, medios, oposición) mencionando la denuncia formulada por el apoderado del partido justicialista contra el diputado De Narváez , la Diputada Stolbizer, el gremialista Gerónimo Venegas y el economista Carlos Melconian, por violar los artículos del Código Nacional Electoral y de la Ley de Partidos Políticos que fijan los límites temporales para la campaña proselitista.  Aunque las campañas publicitarias a que se hace referencia no inducen al voto, lo que hace cuestionable la presentación, lo más grave es la discrecionalidad gubernamental ya que el oficialismo utiliza masivamente los espacios del entretiempo de los programas de Fútbol para Todos para hacer propaganda, atacar a los opositores y exaltar la figura presidencial, sin contar con la  injustificada  utilización de la cadena nacional por parte de la señora presidente. La desproporcionalidad de la afrenta es tan evidente que revela una gran desvergüenza y un abuso de la posición dominante de poder  que ostenta el gobierno nacional.


Nos queda por último considerar la cuestión de la economía del mercado cuyas bases doctrinarias tambalean. Tenemos ya el mercado de cambios cerrado, limitaciones a las importaciones y exportaciones según la discrecionalidad de la autoridad, precios congelados, expropiaciones de empresas sin previa indemnización (ni posterior) y un crecimiento desaforado del Estado que según se publicó esta semana aumentó el gasto en salarios un 160 por ciento desde el 2009, impulsado  por una masiva incorporación de empleados públicos aprovechada esencialmente por los militante políticos del oficialismo. Los empresarios deben responder a las directivas verbales del Secretario de Comercio que ha llegado al extremo de prohibir a las grandes cadenas de supermercados anunciar sus productos en la prensa. El cuadro se completa con la falta de estadísticas confiables que esconden la inflación y dibujan una ficción de crecimiento y bienestar. Lo cierto es que la noción de una economía libre se ha perdido y con ello la posibilidad de que prosperen las empresas y que nuestro país experimente un genuino crecimiento y acceda a  un verdadero desarrollo.

En este ambiente de semi democracia o cuasi democracia, el gobierno ya no confía en su éxito en las urnas  y se ha lanzado a quitar del medio a todo aquel que pueda ser considerado un posible presidenciable aun cuando milite en sus propias filas. El blanco favorito  de esta semana fue el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, lo cual no es en sí novedoso pero ahora ha sumado la desvergüenza de ser explícito. El secretario general del Sindicato único de Trabajadores de la Educación, Roberto Baradel, anunció un nuevo paro docente de tres días sin poder ocultar su entusiasmo. El Jefe de Gabinete Provincial, Alberto Pérez, lo acusó de llevar a cabo una maniobra destituyente y de actuar con la motivación de su posicionamiento político. Los funcionarios  y Ministros más próximos a la presidencia han criticado a Scioli sin medias tintas pero fue la diputada Diana Contí quien puso en negro sobre blanco el pensamiento oficial al decir “No lo queremos echar, ni sacar, debe acatar las órdenes de quien conduce el proyecto,  que es Cristina Fernández”. La diputada estaba hablando del gobernador con más votos de la nación, de  uno de los hombres que hizo posible el triunfo de Cristina Fernández  y sobre todo de una autoridad provincial con atributos que están por encima de su burda pretensión de alineación. Pero el hecho de que la diputada Diana Conti se permita expresar tamaño desatino y de que el gobernador Daniel Scioli deba aclarar que está dispuesto a terminar su mandato, es la más cabal evidencia de la falta de respeto del poder central sobre todas y cada una de las  instituciones de la república federal que nos contiene.


El gobierno se enfrenta con todos, ya sin medir riesgos ni demostrar prudencia, pero no todos los rivales son tan complacientes como el gobernador de la Provincia de Buenos Aires o los sumisos empresarios nacionales. Las cabezas de la CGT y la CTA han recogido el guante y prometen nuevos paros generales. Los productores agropecuarios amenazan con  regular la venta de soja lo que significa restringir  el ingreso de dólares. Y lo más grave de todo, la justicia de los EUA no se ha asustado por los riesgos de que el pago a los bonistas acreedores de la Argentina arrastre a un fracaso masivo de los procesos de canje de deuda soberana y exigió la presentación de una propuesta de pago. El gobierno ofreció esta semana las mismas condiciones de los canjes que los bonistas habían rechazado y llevado a juicio. Si la Cámara de Apelaciones acepta esta propuesta, el gobierno deberá presentar un proyecto al Congreso para levantar la prohibición de reapertura del canje (daño político)  pero si lo rechaza, la Argentina deberá pagar la totalidad de la deuda o buscar caminos alternativos de marginalidad (tremendo daño financiero). Es el precio de la soberbia y de  no haber sabido medir al oponente, cegados por la impunidad que se permite el oficialismo en la política doméstica.

No queremos despedirnos en este día de Pascua sin mencionar una noticia positiva y alentadora. Los medios de comunicación registran que inspirado por la palabra y los gestos del Papa Francisco se ha producido en la Argentina  un  reverdecimiento de la fe, evidenciado en la multiplicación de la concurrencia a los templos y el sorprendente aumento de  asistentes al confesionario en busca del sacramento de la reconciliación. 


El crecimiento de la espiritualidad y la consecuente aproximación a las normas  y principios morales es una excelente noticia sobre todo en una sociedad que ha sido llevada a niveles de confrontación inéditos y que enfrenta una violencia cotidiana  y criminal que se cobra víctimas diariamente. Si el gobierno quiere mostrar que su aproximación a las posturas papales es seria, cuestión que despierta dudas a partir de la contumacia con que persiste en sus agravios hacia distintos sectores, deberá modificar sustancialmente sus conductas  o poner en evidencia su hipocresía. Para el resto  de la sociedad, es un soplo de aliento y esperanza que nos hace mirar el futuro con mayor optimismo.

Quizás este nuevo espíritu nos permita transformar la cuasi democracia argentina en una democracia plena y real que responda a los sueños y a las esperanzas de todos los que habitamos este querido suelo.

Un abrazo para todos y muy felices Pascuas.

Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana
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NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.