lunes, 8 de abril de 2013

LA SOLIDARIDAD SELECTIVA Y LA MISERIA POLÍTICA DE LA CÁMPORA

DONACIONES, PATOTERISMO Y UN NÚMERO QUE NO CIERRA


“La tormenta sacó a la luz algo que estaba oculto”, decía un reconocido urbanista que, como tantos otros, jamás fue consultado cuando la construcción de viviendas se disparaba en los alrededores de la ciudad de La Plata de forma descontrolada. Juan Gossen, periodista de la sección política del Diario Hoy de la ciudad platense, afirmó anoche en Ahora es Nuestra la Ciudad que en la periferia “la situación sigue siendo caótica con amenazas de saqueos”.


Comercios cerrados, la noche del viernes que cayó violentamente y el riesgo sanitario latente que será noticia en los próximos días. Gossen explicó que la contaminación “no es solo producto del agua de la lluvia, sino producto de la explosión en la refinería de YPF”. En medio del desastre, Unidos y Organizados llegó a la ciudad. Lo hizo tarde y solo después de la desafortunada recorrida de la Presidenta, quien apareció en Tolosa por un pedido especial de su propia madre. El conglomerado de militantes, principalmente La Cámpora, se adueñó, no solo discursivamente sino en los hechos y de forma patoteril, de la solidaridad de un pueblo.

¡Llegó la hinchada!

En la ley de la selva, el más fuerte es el que tiene derecho a todo. Así se lo hicieron sentir a los jóvenes que se habían acercado a ayudar, clasificando y ordenando los alimentos, colchones y ropas que enviaban personas de todo el país a la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata.

Andrés “Cuervo” Larroque

Evangelina Pérez era una de esas jóvenes a la que le intentó obligar a ponerse una pechera de la agrupación liderada por el diputado nacional, Andrés “Cuervo” Larroque. Se negó y no pudo asistir a los damnificados. No son pocos los vecinos que aseguran que la llegada de La Cámpora revolucionó el lugar. Pero no para bien. Atrás había quedado la promesa de incursionar en nuevos terrenos de la política. Mayra Mendoza, otra de las diputadas preferidas de Cristina, daba las órdenes junto con su expareja, José Ottavis. Pero la voz más fuerte la alzaba quien sería su actual pareja, el “Cuervo”, quien estaba molesto por algunas discusiones con vecinos y el mal trance que le habían hecho pasar en Tolosa los colindantes a su “Reina de Corazones”.


Más tarde se la agarraría con el conductor del noticiero del mediodía de la Televisión Pública, Juan Miceli, a quien lo amenazaría públicamente para dejarle en claro que el canal de la diversidad cultural era el del Partido. La promesa de verse las caras, el mes que viene, el año que viene o en 20 años más, sonó al exvocero de Fernando De La Rúa, Juan Pablo Baylac cuando desafió a una mujer, en medio del corralito financiero de fines del 2001, a reencontrarse un tiempo más tarde con el conflicto resuelto. La promesa nunca se cumplió y el helicóptero se llevó a Baylac y a su presidente, al ostracismo infinito.

Pero La Cámpora no llegó en silencio. Denuncias de robo de mercadería. Sellos en las ropas y colchones con logos característicos para que las zapatillas de Carlos Ruckauf fueran tan solo un cuento de niños. No solo eso. La denuncia más grave la enviaron, en forma desesperada, docentes de La Plata, quienes le dijeron a este periodista, impotentes, que “los de la Cámpora irrumpen en las escuelas, amparados en un supuesto convenio de Nación con provincia, quedándose a dormir en los sitios que deberían ser para los evacuados”.


“La gente confía en La Cámpora”, le espetó “el Cuervo” al periodista Juan Miceli, quien aguantaba “los trapos” ante la dura mirada de su ¿compañera? Agustina Díaz. Una colaboradora que prefirió el anonimato le relató a quien escribe estas líneas en directo desde la calle 7 y 523 que “La Cámpora está seleccionando las donaciones, no se la causa, y se adjudican las donaciones como si fueran de ellos”. Reafirmó la denuncia de Evangelina Pérez: “En la facultad de Periodismo echaron a todos los que estaban ayudando si no se ponían la pechera de La Cámpora. Y finalizó: “Investigá el número real de muertos”.

51 por Scioli. ¿51?

“Parece que la cifra se duplica, en Berisso están esperando a los bomberos, hay cadáveres a montones esperando sacarlos luego que desagoten allá”, dice la fuente presencial de los hechos. El periodista Juan Gossen también se preguntó cómo era posible que, en el listado oficial de 51 víctimas fatales, no hubiese menores.

El cura villero, Daniel Quintar, relató que, tan solo en Villa Elvira y Villa el Progreso, había visto 50 muertos. “Están escondiendo los números”, indicó. Informó que “La Policía científica sacó cadáveres del arroyo Maldonado, pero como son indocumentados, no los quieren anunciar”. Scioli negó la veracidad de tal información.


En los diarios locales se habló de “morgues colapsadas” y el juez Luis Arias, a través de un relevamiento que hicieron por su cuenta, encontró ocho cadáveres que no estaban en el listado de los 51 del gobernador. Sólo en La Plata existen 130 asentamientos, su población aumento exponencialmente en los últimos años. “No todo pasó en Tolosa y hay barrios en los que la ayuda aún no llegó”, declaró Gossen en Ahora es Nuestra la Ciudad. Ejemplificó en el barrio de San Lorenzo y Villa Elvira.

En síntesis, utilización mercenaria de la ayuda social, redistribución de fondos sin control, corrupción, funcionarios que “solo estuvieron para las fotos”, como dijo Gossen, y un número de víctimas fatales que, desde el gobierno, están intentando de ocultar, son solo algunas de las apostillas de una crónica que intentará finalizar la Presidenta con severos anuncios contra la Justicia o a favor de la llamada “democratización” de la misma, en las próximas horas.

Solo en el barrio de Altos de San Lorenzo, la agrupación oficialista de La Cámpora, apareció un día después de la tragedia, pero para disputarle los recursos a la administración municipal.


La pelea se enmarca en los dichos que la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, quien le habría expresado al intendente Pablo Bruera: “Da la cara, para eso estás”. El intendente Diamante de los Simpons, decía estar donde no estaba. Bruera colgó en su cuenta Twitter una foto ayudando a los vecinos cuando estaba de vacaciones en Río de Janeiro, Brasil. Hace instantes, en vez de optar por el silencio, hizo lo mismo de forma asquerosa.

, días después del 22 de febrero del 2013, escribió en Página/12 que la tragedia de Once no debería contarse en los medios pues era hacerle el juego a “grupos concentrados de la comunicación”. Dijo que su gobierno no era responsable en lo más mínimo. ¿Pensará lo mismo de lo que sucedió en su ciudad? Mientras tanto, utilizaba la universidad pública como lugar de encuentro del Partido como si estuviésemos en la Italia de los años cuarenta, en la que Benito pegaba un grito y todos obedecían.


Luis Gasulla

NOTA: Las imágenes y negritas no todas corresponden a la nota original.