miércoles, 3 de abril de 2013

MONTONEROS, HOY: LOBOS QUE SE PRESENTAN CON PIELES DE CORDEROS

Esta interesante nota nos llegó el pasado miércoles, justo antes del inicio de la Semana Santa, nos pareció que su publicación en esa fecha sería muy inoportuna. 


Ese mismo día el Papa Francisco pedía que, así como Jesús se donó en la Cruz, así los cristianos han de salir de ellos mismo para donarse a los demás. "La misión de Jesús es abrir a todos la presencia de amor de Dios. Jesús ha hablado a todos, ha llevado la misericordia de Dios, ha dado esperanza, ha llevado a todos la presencia de Dios que se interesa por todos los hombres y mujeres como un buen padre y una buena madre. Dios no ha esperado que fuésemos tras él".

Desde sus orígenes Montoneros jamás mostró la misericordia y el amor de Dios, por el contrario su ideología siempre estuvo impregnada del más profundo odio hacia sus hermanos. Caso contrario jamás habrían  abierto la caja de Pandora, que regó el suelo argentino con uno de los baños de sangre más feroces de toda su historia.


No pueden venir hoy a presentarse como corderos, cuando debajo de sus pieles se encuentran los lobos sanguinarios que siempre fueron y de lo cual nunca se arrepintieron. Según nuestro humilde entender los Montoneros de hoy son lobos escondidos bajo una piel de cordero. O personajes que parecen sacados de la mente de Hannibal Lecter


El psicópata es el depredador por excelencia de la especie humana”, afirma Concepción Aroca, psicóloga de la Universidad de Valencia. Una especie “devastadora y destructora –añade esta profesora– que raras veces manifiesta signos de arrepentimiento o sentimiento de culpa o remordimiento”. Y apunta: “El psicópata es un mentiroso patológico, un manipulador nato y un ególatra extremo”.


Concepción Aroca indica que el psicópata cree estar por encima del resto de las personas. “Sólo las utiliza si necesita algo de ellas y cuando no lo encuentra pierde incluso la conciencia de que esas personas existen”.

La psicopatía, afirma esta psicóloga, “es el más grave de los trastornos de personalidad y el que más cuesta de admitir porque duele aceptar que un ser humano pueda hacer tanto daño sin padecer ninguna enfermedad mental”. El psicópata, al contrario de lo que ocurre con los esquizofrénicos o psicóticos “diferencia el bien del mal, lo real de lo irreal y no tiene alucinaciones ni trastornos psicopatológicos que le alejen de la realidad. Sabe lo que hace y es plenamente consciente de ello”, afirma esta profesora.


A los psicópatas Montoneros de ayer, hoy y mañana, les decimos: han sido descubiertos y expuestos... nunca más nos engañarán y nunca podrán triunfar en democracias... no la conocen, ni la respetan.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


MONTONEROS, HOY

El "telefonema" de Firmenich a Mendoza. Su postura anti K y "las armas están".

27 de Marzo de 2013 | 06:00



Gabriel Conte@ConteGabrielEditor General de MDZ

La agrupación Montoneros está viva y no plantea realizar para demostrarlo ningún lanzamiento rimbombante. Sus dirigentes saben cuál puede ser la consecuencia de reiniciar su vida política desde la cresta de una ola mediática y están convencidos de que el nuevo “producto” (con perdón de la palabra si esto lo lee alguno de sus integrantes) debe surgir de una larga cocción a punto, pero al rescoldo.

Pero preparan su oferta electoral provincial.

Tienen dos agrupaciones formalmente organizadas: una en Córdoba y otra en Mendoza. Aquí, el domingo pasado marcharon junto a las agrupaciones sindicales y de izquierda para conmemorar el golpe de Estado de 1976 y, sin generar resquemores, prefirieron correrse unos pasos del resto de los manifestantes.


   No tienen nada que ver con el kirchnerismo, ratifican tres años después de su reelanzamiento orgánico que obtuvo una no deseada (por sus organizadores) difusión y repercusión.
Ese mismo domingo 24 de marzo desde Mendoza se produjo un diálogo telefónico entre dos máximos referentes históricos de Montoneros. Uno, Guillermo Martínez Agüero, con menos fama nacional que su cuñado, quien estaba del otro lado de la línea, en España: Mario Eduardo Firmenich. La temática de la charla giró alrededor de la evocación de la fecha, pero hubo algo más.


Martínez Agüero es reacio a ser específico: al fin y al cabo no tiene obligación y, por otra parte, llora al ver la misma vaca con cuya leche se quemó hace tres años, cuando contó aquello de la refundación y hasta el dictador Videla le contestó.


Polo" -tal como se lo conoce- admite, sin embargo, que en el cruce de palabras con Firmenich se habló de las elecciones de este año.
“No hay nada todavía. Estamos trabajando en la construcción de un espacio, un Partido desde el Pueblo, pero no hay nada concreto”, señaló diciendo, en verdad, bastante sobre la constitución de un bloque con la base sindical de la aguerrida Raquel Blas.

Aquel día

Marcelo Echenique, referente de la reagrupación de Montoneros desde Córdoba, convocó hace tres años a “construir desde la humildad y la perseverancia el nuevo sujeto político, que exprese a los excluidos y los haga volver a ser poder en esta bendita patria en el marco de la integración latinoamericana”.

Fotos del acto en Córdoba

En aquel momento los golpeó muy fuerte la noticia de su activación. Por ello, a pesar de haberla confimado en diálogo con MDZ, debido a su trascendencia nacional y hasta la réplica hecha manifiesta durante su declaración en uno de los juicios en su contra por el dictador Jorge Rafael Videla, se vieron obligados a emitir un comunicado de desmentida. En él, señalaron que su reunión cordobesa del 10 de septiembre de 2010 había sido sólo “un sentido homenaje a los militantes de los 70 sobrevivientes a la peor dictadura que conoce la historia de nuestro país”. Lo difundieron así para evitar “malos entendidos”, tal la frase escogida para justificar el comunicado.

Lo que había trascendido, además del encuentro en ocasión de celebrar el “Día del Montonero” (7 de septiembre, en homenaje al asesinato de Fernando Abal Medina y Gustavo Ramus), era su alejamiento de un kirchnerismo, al que sentían lejano de los principios de los años 70 con los que dicen comulgar.



“Asumieron el gobierno haciendo gala de un discurso derechohumanista retroactivo y muy poco empeñado en ejercer el juicio y castigo a los responsables de salvajes actos de represión en democracia”.

Ese párrafo está dedicado por Montoneros al kirchnerismo en su documento de Córdoba. Y agregan que “su debut en la Casa Rosada coincidió con un insostenible montaje que llevó a prisión a los jefes montoneros Perdía y Vaca Narvaja como sospechosos de haber contribuido a la captura de militantes que volvieron con la Contraofensiva de 1979/80”.

A la hora de los “pases de factura”, no se olvidan de nadie. Están en la lista “compañeros” y adversarios. Suman –a cada uno con un justificativo diferente- al ex canciller Rafael Bielsa, al filósofo José Pablo Feinman, a la pensadora Beatriz Sarlo y al editor de Perfil, Ceferino Reato, junto con la queja por los nuevos libros revisionistas y hasta de la TV Pública.

“Montoneros, puesta en valor, cuatro décadas después” fue el nombre del primer documento en el que se busca “resignificar” a la agrupación, algo que, no mintieron, aceptan que les resultará “difícil”.

En él, acusaron a Raúl Alfonsín de instaurar la “Teoría de los dos demonios” y a Menem, “su consagración por omisión, toda vez que liberó al mismo tiempo a verdugos y rebeldes sin emitir juicio de valor alguno sobre la diferencia entre ambos”. Sostienen que el “saldo invisible” del final de la dictadura es “una sociedad escarmentada y resuelta a tolerar una democracia de baja intensidad”.

Sobre el ex canciller Bielsa, sostuvieron que “un admirador de Mario Firmenich sería reconvenido por el presidente actual del PJ para no prologar la tesis doctoral Eutopía, con la que el número uno de la organización (Firmenich) se graduara con todos los honores como doctor en Economía”.

A Sarlo la critican por su marido, Rafael Filipelli, responsable del “bodrio”, como lo califican a su largometraje Secuestro y muerte, en donde, sostiene el documento, da una “grotesca versión del 'aramburaje'”. La crítica a la TV Pública está en que le hizo una entrevista a este hombre.


A Feinmann lo acusan por su libro Timote. “No sólo no forma parte de los mayores logros de su literatura, sino que cae frecuentemente en el regodeo de un odio visceral contra la figura de Firmenich”.
Pero con Reato, autor de Operación Primicia, la acusación es más directa: “Vendedor oportunista de pescado podrido”.

Pero se juntaron

La cuestión es que sí se juntaron y sí discutieron su puesta en valor político. Lo habrán hecho “humilde y perseverantemente”, como prometieron en aquel comunicado que decía que no pero sí. Sin embargo, lo que los reaviva es la utilización de sus símbolos históricos por agrupaciones kirchneristas.

A la reunión de Córdoba asistieron mendocinos. Precisamente en aquel momento, mientras unos escribían el comunicado, uno de sus máximos referentes hablaba con MDZ.

Se trató de Guillermo Martínez Agüero, Polo, médico del Servicio Coordinado de Emergencias de Mendoza y cuñado de Mario Eduardo Firmenich. Dijo en la mañána del acto realizado en el centro de Córdoba (y vía telefónica, desde esa ciudad) que allí se reunirían con Roberto Perdía y Jorge Falcone (hermano de Claudia, sobreviviente de La Noche de los Lápices). Junto a él y Echenique, los máximos referentes de la refundación montonera.


“Nosotros –dijo- no somos el montonerismo kirchnerista y queremos reivindicar los principios originales de socialismo, peronismo y lucha armada”.
- ¿Lucha armada también?
- No ahora, que estamos en un proceso democrático. Pero nosotros no hemos enterrado las armas. Creemos que es una opción para cuando las condiciones así lo hagan necesario, como ya ocurrió con las FARC o con el Subcomandante Marcos, por ejemplo.

Además, Martínez Agüero sostuvo que así como en el origen hubo una “amplia coincidencia con Cuba”, ahora la tienen con “la Venezuela de Chávez y la Bolivia de Evo”.

Hoy prefieren la cautela. No opinan sobre las pancartas que acompañaron o bien que enarbolaron desde el kirchnerismo y que mostraban sus símbolos históricos.

No son lo mismo, dicen y reiteran aquellos del trabajo “humilde y perseverante”.

“Las armas están; ni se entierran ni se desentierran”


El siguiente diálogo lo mantuvo el autor de esta nota con Guillermo Martínez Agüero, al regresar del acto de Córdoba que, según Montoneros, “no fue un relanzamiento”.

Transcurrió en MDZ. Fue transmitido en tiempo real a los lectores, quienes aportaron sus dudas y preguntas. Se habló sobre lo que Montoneros despierta en la sociedad no politizada, sobre las armas que usaron y la posibilidad de volver a ellas.

La transcripción completa, aquí:

- ¿Está de moda ser montonero o hablar de Montoneros?
- No creo que sea una moda. La gente busca la verdadera historia, autenticidad. Busca los pensamientos coherentes, las ideas que tienen que ver con una etapa de mucho compromiso y de mucha entrega. Los objetivos eran aquellos de la liberación nacional, la justicia social, ligarse a las luchas latinoamericanas, reivindicar los contenidos que han tenido los pueblos en Latinoamérica que luchan por su liberación. Hoy rescatamos a los pueblos originarios, la política de Evo Morales en Bolivia, que realmente es un ejemplo que viene de años. No es una lucha que comenzó hace poco. Se ha venido concatenando con lo que fue el pensamiento del "Che", ya que cae abatido en Bolivia. Las luchas de hace 40 años tienen mucho que ver con la resistencia peronista, con lo que fue el sentir del corazón de Evita y la entrega revolucionaria de Ernesto "Che" Guevara.

- Se vincula al gobierno nacional con Montoneros. ¿Por qué ustedes se despegan?
- Un contenido de proyecto y de propuesta. Es totalmente contradictoria la política de derechos humanos, es correcto sentar en el banquillo a los genocidas pero al mismo tiempo permitir la entrega de los bienes comunes, minería y agua, no se corresponden. Se vive un saqueo, una contaminación y el gobierno nacional ha estado más cerca de apoyar esa entrega que de combatirla. La visita de la Presidenta a Canadá con Gioja y Beder Herrera nos hace pensar que no están dentro de un Proyecto Nacional. Más cuando nos damos cuenta que esto es una proyección para dentro de 30 años. El manejo de la deuda externa, además, no hace a un proyecto nacional. Algunas cosas aisladas son positivas, pero eso no conforma un proyecto de transformación de nuestro país.

- ¿Es consciente de que la gente vincula a Montoneros con muerte, todavía hoy?
- El asunto es que tras la retirada de la dictadura, su derrota en realidad, se instala lo que nosotros denominamos la Teoría de los Dos Demonios. El mentor ideológico que está en el Nunca Más es Ernesto Sábato. Él dice que “dos sectores se enfrentan en una lucha como dos demonios encarnizadamente”, cosa que después retoma Alfonsín y se instala como teoría. Una injusta demonización de los que habían dado todo en la lucha por la liberación nacional, con el objetivo de un país diferente, con profundas transformaciones.

- ¿Cree que no se entendió bien la tarea de aquellos años?
- Me estoy refiriendo con el respeto que se merecen por su dignidad de lucha a miles de desaparecidos, entre los cuales hubo muchos montoneros. Los conocidos dirigentes de Montoneros como fueron Abal Medina, Sabino Navarro, Paco Urondo, Rodolfo Walsh, todos compañeros con responsabilidades muy importantes. Era injusta esa demonización cuando estos sectores con otros, como fueron el PRT y otros, o grupos de militares que sin estar en la lucha armada dieron muchísimo, dirigentes honestos, dieron muchísimo. Lucharon contra las burocracias respectivas. Todos esos sectores hicieron posible una democracia que creíamos que iba a ser mucho más completa. Más participativa, en la que las transformaciones sociales de fondo fueran más profundas.

- ¿Y qué paso tras el regreso de la democracia?
- No fue así. La democracia de transición tuvo grandes fallas que nos llevaron desde la deuda externa contraída por la dictadura, pasando por todos los gobiernos democráticos hasta la fecha, acrecentándola y haciéndosela pagar al pueblo y no a los verdaderos deudores. Se dio vuelta la torta. Esto fue uno de los elementos que jugó en la democracia que no llegó a ser la verdadera democracia por la que tanto se luchó. Esa demonización cuaja, le mete miedo a mucha gente que no tiene los elementos para sacar una resultante de lo que fueron esos años de lucha, de tanta combatividad.

- ¿Puedo considerar esto como una autocrítica?
- ¡No nos dejaron explicarlo! Los Montoneros estuvimos cercenados, perseguidos políticamente. Los que quedamos vivos y no estuvimos en las cárceles en los tiempos de democracia, a los Montoneros se nos demonizó permanentemente hasta hace muy poco. 

- ¿Qué pasa en estos tiempos que el tema ha vuelto a surgir?
- Últimamente hay un interés mayor de los jóvenes para conocer la verdadera historia. Por eso en mi caso, siempre he querido hablar de la verdad, por lo menos, desde el sector al que pertenezco.

- ¿Qué pasó el fin de semana en Córdoba, además de los homenajes previstos por el Día del Montonero?
- Fue una conmemoración porque nosotros hemos denominado como el Día del Montonero al 7 de septiembre. En esa fecha cayó en un enfrentamiento con la policía quien era el referente máximo de Montoneros, Fernando Abal Medina. Junto con él cae abatido Gustavo Ramus. Por eso, ese día, los montoneros acordamos que fuera recordado.

-¿Se reencontraron viejos militantes?
- Nos juntamos militantes de distintos lugares del país en ese acto, para hacer el homenaje al origen de Montoneros que fue en 1970 y a los protagonistas de aquella época, junto a Norma Arrostito, Rodolfo Walsh, Paco Urondo, entre los más conocidos. También Sabino Navarro...

- ¿Pero hay intenciones de reorganizarse y volver a actuar como en aquellas épocas?
- En realidad es imposible que se repita porque son momentos históricos diferentes. Aquel momento era de grandes definiciones, terminábamos la década del 60 y comenzando la del 70 con el ejemplo entrañable de Ernesto "Che" Guevara, de la resistencia peronista -siempre nos dijimos "hijos" de la misma- y el sentido combativo y para nosotros, revolucionario, de Evita. Obviamente que en democracia y aun en esta democracia bastante fallida, sobre todo en lo relacionado con la justicia social, la participación popular y los derechos sociales, no es válida esa metodología. Pero sí, estamos dispuestos, como lo hicimos en aquellos momentos históricos, a no permitir la instalación de ningún tipo de dictadura o represión.

Montoneros en Mendoza


- ¿Cómo funcionó Montoneros en Mendoza?



- Por aquello del desarrollo desigual y combinado, repitió en cierta medida las generales de la ley lo que iba haciendo el desarrollo organizativo en todo el país. Por nuestra idea federal de ser parte del todo nacional y con autonomía, en la medida de las posibilidades de una organización que se va estructurando, conformamos la Regional Cuyo, integrada por las tres provincias.

- ¿Cuál fue su rol?
- Me tocó ser en el año 72 responsable de la organización en la provincia. Esto fue ante la caída como detenido del compañero que estaba a cargo, antes de la fusión con las FAR, las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

- ¿Qué hitos, "logros", recuerda?
- En el 73, después de lo que fue la campaña del "Luche y vuelve", Montoneros tiene en su relación con el Peronismo Combativo la posibilidad de dar propuestas de nombres para candidatos a gobernador, entre ellos, el de Alberto Martínez Baca. Así fue también en otras provincias como en Buenos Aires, con el doctor Bidegaín, Obregón Cano en Córdoba, Ragone en Salta, actualmente desaparecido desde el 76, y Elías Adre en San Luis.

- ¿Qué significó eso para Montoneros, metidos de lleno en el juego de la democracia?
- Era un logro de la democracia en buena medida a la que aspirábamos, con representantes genuinos de lo que consideramos un auténtico peronismo, el Peronismo de la Resistencia. Se plasmaba en el aporte generacional de una juventud rebelde y luchadora que se organizó no sólo para el retorno de Perón, sino para las transformaciones profundas que como Nación esperábamos para el peronismo desde el 17 de octubre de 1945.

- ¿Cuándo comienzan a ser perseguidos?
- Desgraciadamente, sectores de la derecha peronista, más que por lo ideológico, por una correlación de fuerzas, pretendía impedir a toda costa el avance de Montoneros y del "peronismo auténtico".

El miedo



- ¿Debe tener miedo la gente con su reorganización?
- Al contrario. La gente no debe sentir miedo por algo que significó desde los distintos espacios sociales, desde los trabajadores, desde los desocupados, los marginales, desde los sectores medios que aspiran a un lugar diferente del que han sido siempre escindidos: la participación en un verdadero Proyecto Nacional para construir, y en esa tarea estamos, un país justo, sustentable, sin saqueos, sin contaminación, diverso y plural.

- ¿Piensan participar de las elecciones orgánicamente?
- Falta un trecho largo. No obstante, a lo que nunca hemos renunciado, es a la vocación de poder. Eso sí lo decimos con todas las letras. Por lo tanto, con los instrumentos que esta democracia nos pueda posibilitar, y con todos aquellos que quieran un país liberado en el marco de una Latinoamérica integrada en un proyecto de liberación auténtico, vamos a luchar por ese poder porque sin política de poder, desde los sectores populares no hay transformación posible.

- Usted es el cuñado de Firmenich. ¿Vive esto como un estigma o como algo destacable?
- Como algo destacable.

- ¿Qué rescata de su figura y su historia?
- Su coherencia, su estoicidad y la gran capacidad no sólo para analizar la realidad sino para dar propuestas válidas que en general tuvieron certezas para una visión a largo plazo.

- ¿Qué piensa de la afirmación del investigador Martin Andersen en torno a que Firmenich era un agente encubierto del Ejército?
- Comprobado que ese autor es un agente de la CIA. Elemento que siempre utilizaron los servicios de inteligencia para destruir a las fuerzas populares, lo que ellos llaman, "trabajo por líneas interiores". La historia ha demostrado que es una de las tantas mentiras que el imperialismo yanqui ha manejado siempre como sustento en su guerra contra los pueblos.

- ¿Ya desenterraron las armas?
- Realmente muy graciosa la pregunta, porque las armas ni se entierran ni se desentierran: las armas están y tienen un momento en la historia en que puede ser válido su uso y otros momentos en que sólo les pueden servir a los que reprimen. En el momento en que se habló del tema, creo que se descontextualizó del verdadero sentido que se le puede dar.