sábado, 11 de mayo de 2013

¡DECÍ ALPISTE!... PERDISTE


"Si dicen que tenemos la catástrofe a la vuelta de la esquina, tal vez la generemos"
(Axel Kiccilof)
  


Tras una década de modelo, poco a poco los argentinos nos hemos ido acostumbrando a ciertos malos tratos que nada tienen que ver con la libertad ni con la democracia. Cada mañana una nueva medida confiscatoria de libertades nos sorprende, aunque no tanto.
Esto no se puede. Si hacés aquello te castigo. De eso no se habla. Eso no se toca.

Bloque del oficialismo (FpV) festejando la "democratización de la justicia"
Y el argentino de a pie, acostumbrado desde siempre a barrenar olas inciertas de mares borrascosos agitados por los mesiánicos de turno, se las va arreglando como puede para llegar hasta la orilla y salvarse aunque sea solo.

El kirchnerismo se parece cada vez más a esas sectas cerradas en el oscurantismo. El régimen kirchnerista va dejando en claro que para su proyecto de Modelo no necesita de ciudadanos comunes, sino que necesita ciudadanos fanáticos o miedosos. Cualquiera de estos dos perfiles de ciudadanos les viene como anillo al dedo.
 
Kunkel y Pérsico
Fanáticos que estén dispuestos a todo (los famosos soldados de la de Tolosa), y cobardes de espíritu o de bolsillos, que agachen la cabeza y cierren la boca con tal de mantener esa quintita de la que comen.

Ambos perfiles de ciudadanos son incondicionales del modelo, unos por su irracionalidad, otros por el miedo atroz que los paraliza.

Con amenazas veladas o sofisticados aprietes, el régimen ha ido domesticando a pajaritos y pajarones, y con un camino de migajas los ha llevado rejas adentro y les ha cerrado la puerta, y cada tanto les limpia la jaula, les cambia el agua y les pone alpiste…pero solo si cantan lindo por las mañanas. Y los pajaritos y los pajarones se han acostumbrado a alabar la mano “bondadosa” que los cuida y los alimenta dentro de la jaula.


“Decí alpiste… perdiste!!” bromeábamos cuando éramos chicos.

Concejal de Gualeguay presenta un proyecto para que se limpien los contenedores de basura. El bloque oficialista se encoje de hombros y dice NO. A ver, no creo que nadie esté en contra de que se limpien los contenedores, ni siquiera los levantadores de mano del poder de turno… el tema es que los fanáticos, pajaritos o pajarones, deben oponerse a todo lo que no concurra en el modelo. El Estado son ellos.


Son los “soldados y soldadas” de Cristina. No se ría, así lo dijo nuestra presidenta por cadena nacional, con esa capacidad superlativa que tiene para forzar el idioma y someterlo a las necesidades dialécticas bien berretas del modelo. En realidad, algunos fanáticos del régimen, lo que tienen “soldadas” son las neuronas.

Pero el régimen kirchnerista gobierna con ese criterio y se aferra al dogma tiránico del famoso grito de guerra: “Ahora vamos por todo”.


Y los pajaritos y pajarones deber piar al compás si quieren agua y alpiste.

Y el vamos por todo implica llevarse puesto las libertades y las instituciones.

Algunos lo sufren, otros lo observan encogidos de hombros… hasta que les toca. Muchos se abrazan a los que mandan con la esperanza de abrigarse al sol amigo del poder. Pero también a ellos les llegará la hora del escarmiento.


Se conocieron más denuncias de corrupción de personajes muy allegados al matrimonio que nos preside desde hace diez años. Un empleado de la fiscalía a cargo de Guillermo Marijuan atiende un llamado y recibe una amenaza contra: "Si apela, matamos a sus hijas", dijeron al teléfono. Marijuan es el fiscal federal que investiga al empresario kirchnerista Lázaro Báez, quien quedó imputado formalmente en la causa por presunto lavado de dinero, y es el fiscal que impulsó la causa contra la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó por las supuestas designaciones ilegales de fiscales.

Guillermo Marijuan, Lázaro Baez y Alejandra Glis Carbó
Antes, el mismo Fiscal Federal había recibido un sobre mientras desayunaba en una confitería del barrio porteño de Belgrano. El sobre contenía una seria amenaza. Luego, una de sus hijas recibió amenazas a través de las redes sociales.

Uno se acostumbra a la barbarie. Uno se acostumbra a la violencia de una Argentina que se repite peligrosamente. Ante esta noticia que para la mayoría de los argentinos pasa como una noticia más, leí un comentario de Sandro Dal Bosco que me dejó pensando, pues Sandro es una de las tantas Víctimas que el modelo kirchnerista está empeñado en ocultar. Sandro es hijo del Ingeniero Reynaldo Dal Bosco, quien fue asesinado hace muchos años por terroristas argentinos de la banda Montoneros. Esto no es un dato menor, pues muchos de aquellos terroristas están hoy en el gobierno, y muchos de sus hijos levantan desde La Cámpora, las banderas y consignas de sus padres terroristas. Sin ir más lejos, Wado de Pedro, el diputado de La Cámpora, es hijo de los terroristas que en los 70 pusieron una bomba y mataron a Paula Lambruschini, de 15 años.


Sandro Dal Bosco escribió sobre las amenazas al fiscal Marijuan: "Cuando tenía 8 años, por el año 1974, los Montoneros llamaban a casa y al que atendía le decían que iban a matar a papá, a mamá, o a nosotros (Leo, mi hermano y yo) y el motivo era que mi padre, Gerente General de la firma Facetyt, era uno de los responsables de la negativa de dicha compañía a dejarse intimidar o contribuir monetariamente con aquella organización de asesinos (o de mierda como me gusta llamarlos a mi). El 17 de Octubre de 1975 cumplieron y mataron a papá en la puerta de mi casa y luego publicaron, en la edición de Noviembre del 75 de la revista Evita Montonera, que lo habían ajusticiado porque colaboraba con la SIDE (algo que no es verdad). Alguien con un poco de sentido común y conciencia puede dudar de lo que es capaz esta gente de mierda? YO NO. Solo para los que no lo saben, a raíz de esas amenazas, nuestra familia vivía con un custodio policial permanente en nuestra casa y otro que acompañaba a papá diariamente de ida y vuelta a la fábrica. Ese custodio, el Sr. Raúl Sanguinetti, también fue asesinado en el atentado contra mi padre ese mismo día. Como siempre digo cada vez que recuerdo este triste episodio, el mismo no es compartido con todos uds. para generar un sentimiento de lástima, sino para que muchos que aún no conocen la historia completa porque este gobierno montonero, mafioso, mentiroso y corrupto cuenta solo una parte de la misma, puedan leer o escuchar de boca de sus víctimas la otra parte de dicha historia”.


El ir por todo es ir por las libertades, por las instituciones y es también ir por la historia. Derribar monumentos que la contaban distinto, y ocultar las otras víctimas de una Argentina trágica ahíta de asesinos que hoy se han vuelto funcionarios.


Hace unos días fui a un hospital a visitar soldados presos que están enfermos. Soldados perseguidos con cárcel por haber combatido al terrorismo que en Argentina mataba por matar, como mataron al padre de Sandro, en pleno gobierno peronista.

En el ascensor del hospital, un marino iba esposado junto a dos agentes del Servicio Penitenciario. Me reconoció y me saludó… “ya me voy a casita”, comentó sonriente. Yo me sorprendí. “Casita”, era el Penal de Marcos Paz.

Él se iba contento, y yo me quedé pensando. Él en su encierro, y yo en la calle… los dos, casi resignados a vivir con las libertades perdidas.


Un país de pajaritos y pajarones, esperando cada día la mano “bondadosa” que nos cambie el agua, que nos limpie la jaula, que nos ponga alpiste…y que nos diga: ¡perdiste!

Horacio R. Palma
El Día de Gualeguay
Gualeguay
Entre Ríos


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.