martes, 23 de julio de 2013

CARLOTTO FINALMENTE COMPRENDIÓ ALGO QUE NO ENTENDÍA


Celebro que finalmente la Sra. Estela B. de Carlotto haya recapacitado y llegado a la conclusión de que sin pruebas contundentes resulta injusto e ilegítimo acusar a nadie de delito alguno. Son válidos los argumentos que utiliza para defender al Gral. Milani, argumentos que lamentablemente algunos de nuestros jueces y fiscales ignoran olímpicamente y que hubieran servido para desestimar las acusaciones que llevaron a la cárcel a cientos de  presos políticos que se hacinan y mueren sin mínimas atenciones en mazmorras dignas de la edad media, excedidos largamente los plazos para mantenerlos en prisión sin haber dictado sentencia y a quienes se les niega el Derecho Humano de cumplir arresto domiciliario. También le hubiera servido a la Sra. Carlotto para abstenerse de acusar a los hijos de Ernestina Herrera de Noble o al mismísimo Santo Padre.


Pero aunque tarde, vale su reconocimiento.

Juez Federal Sergio Gabriel Torres

Es de esperar que esta luchadora de los derechos humanos también haga oír su voz en la causa Nº 14216 caratulada “Esma s/Delito de acción pública” que instruye el Juez Torres y en la cual 403 ciudadanos fueron recientemente imputados por delitos de lesa humanidad apenas por haber sido temporariamente destinados al Servicio de Inteligencia Naval entre los años 1975 y 1983. Es decir que todos los oficiales, suboficiales y personal civil que en ese lapso hubieran prestado servicio en tal repartición fueron acusados de delitos de genocidio y lesa humanidad. Es esa la única prueba que aportan los querellantes Patricia Walsh y Carlos G. Lordkipanidse, asegurando que “la pertenencia de las personas enumeradas anteriormente constituye prueba suficiente para considerarlos prima facie autores penalmente responsables…”.


Sra. de Carlotto, los ciudadanos respetuosos de la Ley y la Constitución esperamos ansiosos sus comentarios. Ya asistimos avergonzados a la aplicación de la doctrina de "Portación de apellido" que frustró la carrera de dignos oficiales por el solo hecho de ser familiares de presos políticos como para que ahora debamos soportar la perversa doctrina de "Portación de destino".

Juan Manuel Otero


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.