jueves, 8 de agosto de 2013

INFORME SOBRE PERSECUCIÓN DE LOS PRESOS POLITICOS

Según información reciente, el señor Vicealmirante (R) Don Antonio Vañek de casi 90 años encarcelado en Marcos Paz, se cayó en su celda el pasado lunes a las 04:00 horas. Fue derivado a un hospital público, desde entonces permanece internado en la guardia médica, tomó frío, sufre neumopatía y necesita un marcapasos; en el mencionado nosocomio no funciona la unidad coronaria. Su familia y abogados defensores hacen trámites desesperadamente para que se autorice su traslado al Hospital Naval Pedro Mallo… luchan para salvar su vida. En otros hospitales públicos y privados no hay lugar para su atención.


Hoy como todos los Presos Políticos, el Vicealmirante Vañek  tiene prohibida la atención en los hospitales militares, por una injusta y discriminatoria decisión del Ministro de Defensa, Ing. Agrónomo Agustín Rossi. No se tiene en consideración su avanzada edad y su estado de salud, es una persona con alto riesgo de vida, lo que se presenta como un caso similar al señor General Videla, que perdió su vida por falta de atención adecuada y rayana con el delito de abandono de persona por parte del Servicio Penitenciario Federal y jueces responsables del cuidado de su vida.

Una vez más el señor Capitán de Corbeta (R) Don Pablo Eduardo García Velasco, quien se encontraba internado en el Hospital Naval recuperándose de las consecuencias de una prolongada huelga de hambre -la que lleva a cabo en señal de protesta por su injusta detención- además se encuentra en tratamiento por padecer cáncer de próstata y por expresa orden del TOF5 ha sido trasladado a la Unidad Penal de Ezeiza.

Capitán de Corbeta (R) Pablo E. García Velasco
Es de destacar que el citado oficial ya fue absuelto en el primer juicio y el mismo fiscal demostró que él no es "Dante",  según su propio testimonio, certificaciones de la Armada Argentina y de varios testigos, Pablo Eduardo García Velasco jamás estuvo destinado en la Escuela de Mecánica de la Armada.

Hortensia, madre de García Velasco
Este detenido, por razones humanitarias, ha solicitado en reiterada ocasiones el beneficio de la prisión domiciliaria para atender a su anciana, enferma y viuda madre, la que vive sola y solo recibe ayuda por parte de este hijo -nadie más colabora- y el tribunal sistemáticamente le niega ese beneficio legal.

Sabemos que por su convicción y necesidad de atender debidamente a su madre, el Capitán Pablo Eduardo García Velasco ha reiniciado una estricta huelga de hambre -no ingiere alimentos sólidos, ni líquidos- lo que motivará en breve una descompensación física, que obligará a su inmediata evacuación e internación a un centro hospitalario con capacidad para salvar su vida... a no ser que los jueces y el SPF hayan decidido que es tiempo de dejarlo abandonado a su suerte y cumpla su condena a muerte no escrita.

Colocando las esposas para su traslado

Por otro lado un Oficial Jefe de la Armada que tiene autorización  del Tribunal para visitar a su esposa en su domicilio, enferma grave de cáncer, el Servicio Penitenciario Federal lo traslada custodiado por ocho personas, esposado, con un protocolo de revisión previa de todo el edificio, como el departamento y luego los 8 uniformados tipo Swat permanecen en el departamento de pequeñas dimensiones, con la obligación de proveerle vianda hasta que es trasladado de vuelta al penal. Este exceso, es un nuevo acto de persecución política y escarnio  contra los detenidos por supuestos delitos de Lesa Humanidad, estando la mayoría de ellos sin condena, y encarcelados hace más de 10 años.

Es hora de acabar con esta política persecutoria y denigrante de las FFAA, el presente y el futuro nos exigen una mirada superadora de los errores del pasado -los cuales son compartidos por la mayoría de la sociedad-, debemos alcanzar la concordia y reconciliación que nos permitan crecer como una Nación digna de legar a las generaciones que nos precederán.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre





Familiares de militares presos, protestan frente al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Piden la renuncia de Alak

En el día de la fecha, en horas de la mañana, un grupo de mujeres pertenecientes a la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de Argentina se presenta al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación con el objeto de exigir una inmediata reunión con el titular del organismo, Dr. Julio César Alak.


Motiva la solicitud la permanente violación de los derechos humanos sufrida actualmente por el personal detenido por hechos relacionados con los trágicos hechos que dividieron a los argentinos en la década del 70. Porque más allá de las aberraciones jurídicas cometidas en nombre de la ley por jueces prevaricadores e inescrupulosos, el estado argentino no deja de sorprender todos los días, con medidas arbitrarias y selectivas que menoscaban los derechos más elementales de una porción de la población carcelaria.


Como en la época del nazismo más furibundo, el método de la represalia se ha instituido en el estado argentino. Por la fuga de dos detenidos, sufren sus consecuencias los que permanecen todos los días cumpliendo con dignidad el arbitrario castigo impuesto. En un claro atentado contra la integridad de la vida humana, se priva a detenidos que cuentan con más de 60 años, de la atención médica indispensable para poder mantenerse con vida. Los establecimientos carcelarios, no cuentan con la infraestructura de salud necesaria para cubrir las necesidades de personas que tienen en el presenta más de 60, 70 u 80 años de edad.


El Hospital Militar constituye el lugar natural donde física y mentalmente, estos hombres deberían atender sus dolencias en el ocaso de sus vidas. Pero la política del odio y de la venganza, instituidos desde los ámbitos gubernamentales, pretende aplicar una pena de muerte encubierta, para regocijo y aplauso de quienes han hecho de los derechos humanos un negocio rentado sumamente lucrativo.

Nos presentamos ante el Ministerio de Justicia porque le corresponde a este organismo tutelar el respeto y goce de los derechos humanos de toda la población argentina, incluyendo en esta categoría a nuestros familiares y amigos. Venimos con la serenidad y la firmeza de estar reclamando aquello que nos corresponde. No venimos a rogar, ni pedir clemencia. Como familiares de soldados, venimos con la frente alta a reclamar por nuestros derechos.


Porque no estamos dispuestos a permitir que, en nombre de los derechos humanos, se termine aplicando un genocidio sobre el grupo humano que nos representa. Porque no tenemos ninguna duda de que en el presente, desde el estado argentino, se está persiguiendo a nuestros familiares y amigos, como grupo humano con identidad propia, privándolos de derechos reconocidos universalmente, lo que constituye lisa y llanamente, un crimen de lesa humanidad.

María Cecilia Pando
DNI 18046597