lunes, 16 de septiembre de 2013

WYATT EARP

Alguacil Wyatt Earp

Tiempos difíciles. Quien ejerce la Presidencia de la Nación procura desesperadamente modificar la Constitución Nacional a efectos de habilitar su reelección. Pacta con tirios y troyanos a fin de obtener la luz verde que le permita trasponer el umbral de Balcarce 50 sin que múltiples causas por corrupción le envíen junto a sus esbirros directamente a prisión. Mientras tanto el país se debate en medio de una palpable inseguridad e inusual clima de violencia que llevaron a las autoridades a cambiar la filosofía de su declamada política de ondas de amor y paz  recurriendo a un duro sheriff quien promete mano dura y plomo para los delincuentes.

Pacto de Olivos
Quien supuso que estoy haciendo referencia a la actualidad nacional se equivoca. Esto sucedió hace dos décadas, cuando el Dr. Menem pretendió - y obtuvo - la modificación de la CN a través del Pacto de Olivos consensuado con el Dr. Alfonsín y la Unión Cívica Radical. Menem tuvo su reelección y zafó momentáneamente de la cárcel.

Por aquellos tiempos la violencia se enseñoreaba sobre nuestra República y ante las respuestas oficiales se me ocurrió enviar una carta de lectores que publicó la Revista Humor, la cual a continuación transcribo en parte. De su lectura se verá no sólo que nada ha cambiado sino que la situación ha empeorado, pese a lo cual se insiste con fórmulas que fracasaron rotundamente, ignorando las verdaderas causas. Ni aunque hubiesen traído al Alguacil Wyatt Earp[1] se habría solucionado el problema de la violencia y su lógica consecuencia, la inseguridad.   Las verdaderas causas seguirían siendo ignoradas, consciente o inconscientemente.


Revista Humor. Correo de lectores:


“Les hago llegar una inquietud personal concerniente al tema que desgraciadamente ocupa en estos días nuestra atención: La violencia. Quizás debería resumir mi opinión con el contundente ‘Qué violento me pone la violencia’. Y no es para menos dado que luego de escuchar por todos los medios, opiniones acerca de la indignación y temor general que ocasiona este ‘rebrote de la violencia’, debemos soportar las más absurdas soluciones a tan grave problema.

A esta altura de nuestra entrada al Primer Mundo no nos debe sorprender que nos bombardeen con opiniones sobre cualquier tema personas que en lo más mínimo están capacitadas siquiera para comprender el problema; mucho menos para aportar soluciones desde detrás de un escritorio.

Mario Gallina
Pero el colmo del absurdo lo escuché en un reportaje radial efectuado a alguien que de este tema ‘sabe mucho’. El reporteado era el señor Mario Gallina[2], quien aparentemente es una autoridad policial o algo así, dado que del reportaje pude enterarme que está al frente de las Fuerzas de Seguridad en espectáculos deportivos de la Provincia de Buenos Aires.

Luego de los comentarios de rigor acerca de lo ‘sorprendidos’ que estamos todos ante esta inexplicable violencia en los estadios de fútbol, el señor Gallina llegó a la conclusión de que ‘si hoy cuento con 3.000 efectivos para el futuro deberé contar con 6.000...’

Aclaro, el concepto es textual, no recuerdo la cantidad de agentes del orden, pero la solución pasaba por duplicar la cifra, eso es seguro.

¿Creerá sinceramente este señor que duplicando la cantidad de efectivos encontraríamos aunque sea un paliativo razonable? ¿Es esa la filosofía de las autoridades encargadas de preservar el orden? Sinceramente me da miedo, y no estoy exagerando. ¿A qué efectivos se refiere el Señor Gallina? ¿A aquellos que integran fuerzas de seguridad del tipo de las que balearon y dieron muerte al chico que iba en el tren en la Estación Adrogué? ¿O a los que cubrieron el operativo Cabezas? ¿Tal vez a condiscípulos de Diamante y Gerace? Me imagino que esta privilegiada selección no excluirá a los agentes del orden que ayer irrumpieron en la Universidad de La Plata y no para estudiar precisamente. ¿Podemos elegir? Porque si así fuera yo elijo estar lo más lejos posible de estos agentes. Me siento protegido si no los tengo cerca.

¿Creerá acaso algún funcionario influyente en este tema - áreas de seguridad - que podemos hablar de violencia en las escuelas, los estadios de fútbol, los recitales de música y así hasta el infinito, parcializando un problema que es general? Que está instalado en la sociedad, a la cual fue corroyendo sutilmente desde hace por lo menos dos décadas. Que se genera en múltiples hervideros, desde una aparentemente inocente programación televisiva hasta la promoción de barrios cerrados donde sus habitantes encuentran todas las comodidades sin necesidad de contaminarse fuera de sus límites, pasando por el ‘inocente’ y ‘casual’ hecho de ser uno de los países que posee mayor cantidad de Empresas de Seguridad que no aseguran nada y continuando con el orgullo de ser un país que no sólo no le da importancia a la educación sino que la obstaculiza dentro de sus posibilidades. Un país donde comprobamos día a día que no todos somos iguales ante la Ley. Un país donde se fomenta por todos los medios y a través de todos los medios el culto a la frivolidad, postergando el tratamiento de temas profundos. Un país al cual el cloroformo oficial ha logrado que los maestros para reclamar por mucho menos de lo que merecen hayan tenido que ayunar frente al Congreso, y que el resto de los ciudadanos ya nos hayamos habituado a pasar frente a la carpa sin avergonzarnos.

Señor Gallina ¿Sinceramente cree que duplicando los efectivos se mejorará algo? Es usted todo un optimista. ...Juan Manuel Otero.”

Alejandro Granados

Ayer Gallina, hoy Granados... ¿Cambiará algo? No lo creo. Hoy como ayer nuestros funcionarios dedican sus esfuerzos a combatir las consecuencias ignorando nuevamente las causas.



Qué lástima, dos décadas perdidas.

Juan Manuel Otero


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

REFERENCIAS:

[1] Wyatt Berry Stapp Earp (19 de marzo de 1848 – 13 de enero de 1929), nacido en Monmouth, Illinois, fue un afamado marshal que ocupó varios puestos policiales en el oeste de Estados Unidos. Fue uno de los protagonistas del tiroteo en el O.K. Corral en Tombstone, Arizona, junto con Doc Holliday, Virgil Earp y Morgan Earp. Forma parte de las figuras legendarias del Oeste estadounidense cuya vida ha inspirado numerosos westerns.

[2]  A pocas horas de la asunción de Daniel Scioli en la gobernación bonaerense, el ex árbitro Mario Gallina dejó de ser el titular del Comité Provincial de Seguridad Deportiva (COPROSEDE).