miércoles, 18 de diciembre de 2013

LOS PP PRIMERO QUE NADIE

ES HORA DE HABLAR CLARO
(Claro –Sencillo – Conciso)


Mientras toda la sociedad argentina está inmersa en temores por la inseguridad ciudadana y jurídica, por la inflación implacable, por el temor de perder el empleo, por el desempleo, por la salud física y moral de sus hijos y por el futuro incierto de la Nación, un grupo importante de militares sufre el escarnio de la cárcel y/o de la falta de libertad – que es lo mismo – por haber participado en la lucha contra la subversión con convencimiento pero no con gusto y sí por subordinado y obediente soldado en su mayoría de jerarquía sin poder de decisión en relación a la masa de ese grupo.

En principio, esa Sociedad, hoy asustada, sufrió en carne propia los desmanes terroristas que asolaban al país, y aplaudieron a los soldados del Operativo Independencia cuando se quiso liberar aquella zona de nuestra Provincia de Tucumán y/o clamaba por el orden político y económico descontrolado por el gobierno de Isabel Perón.

Hoy, dicha sociedad sabe de esos presos, pero la desinformación, el individualismo y el temor ha hecho que de ellos se hayan olvidado.

Es posible que hasta aquí justifiquemos que la sociedad argentina no piense en ese personal militar preso pues le han lavado el cerebro tergiversando desde la constitución nacional hasta la definición de la lesa humanidad. Hay que volver a que el pueblo quiera a sus FFAA.

Los sectores políticos pertenecientes al oficialismo actual – legalmente constituidos pero ilegítimos en la realidad por mentirosos, por manejadores de voluntades y vengativos por la batalla militar perdida, sólo piensan mantenerse en el poder más por avaricia del mismo y/o para lograr objetivos personales en lo material, que por hallar vías que conduzcan a lograr el bien común.

La oposición al sector oficialista parece miope: sólo ve lo que tiene delante de la nariz y casi siempre actuando de contragolpe sobre hechos inesperados favorables que el oficialismo presenta con su accionar irreflexivo, pero manteniendo intacta la iniciativa política (lo que la oposición no se preocupa en dificultar). Mayoría legislativa por un lado, Comisiones por otro y DD NN UU de por medio existen, pero la mencionada miopía no les permite advertir el estado de indefensión vergonzoso del país, la pobreza, marginación, manipuleo de gente y, fundamentalmente las nuevas – ya no tan nuevas – amenazas estratégicas y/o geopolíticas que pronto – “alguien” – pondrá en ejecución con inciertos resultados para la vida de la Nación.

Sobre este ultimo párrafo, a modo de síntesis recuérdese al Fiscal Campagnoli.

Todo lo referido al sector político no tiene justificación alguna, pues las próximas generaciones – no sólo las actuales - lo sufrirán con mayor intensidad y virulencia, pero lo más increíble, lo más asombroso, lo más detestable, lo profundamente injustificable es el sector militar de la Nación. Digo “de la Nación” porque lo son y a ella se le debe responder para defenderla hasta perder la vida y ello alcanza a los actuales mandos de las Instituciones y a las anteriores más próximas y a las más las altas jerarquías en situación de retiro, que miran y miraron para otro lado.

La cúpula del sector militar sabe que el poder militar ha sido subsumido al estado de casi estar incapacitado de operar (me refiero al empleo del poder militar de la Nación – su brazo armado – sin alusión alguna al poder político del sector militar) tanto en lo material como espiritual; no pueden ignorar que la etapa en que estamos viviendo constituye la explotación del éxito obtenido por la estrategia sin tiempo asumida y conducida por la subversión desde que comenzó su “Campaña” (término castrense para señalar acciones estratégicas compuestas por marchas, combates y descansos correspondientes a una o a un conjunto de batallas).

Tienen que saber que han abandonado a sus subalternos jóvenes y viejos, presos o no; que han incumplido con uno de los más sagrados deberes del superior militar: la defensa de sus subalternos, con el agravante de saber que es a causa de un sentir vengativo e ideológicamente dirigido a la desaparición de la Defensa para ser suplantado por un sistema ajeno a nuestras tradiciones, ajeno a la Constitución Nacional y ajeno hasta a nuestra religión.

El colmo de las cúpulas militares subordinados a los Ministros de Defensa ha llegado con el impedimento a acceder a grados superiores por el solo hecho de ser el hijo de un militar acusado de “defender a la Patria” cumpliendo también el sagrado deber militar signado por la Lealtad, la Subordinación y la Disciplina.

Las Juntas de calificaciones que determinaron la elección de los mejores, callan; la cúpula militar siente vergüenza y pide paciencia pues algún día se recompensará con honores la pérdida que – los mejores – según dichas cúpulas, están sufriendo.
Hoy se prohíbe la atención de la salud a los presos militares, es decir ni las heridas causadas por el subversivo terrorista, pueden ser curadas en nuestro único puesto de socorro(Los HHMM)

Son esas cúpulas las que soportan que sean eliminados algunos de los mejores conductores del mañana por: “Prudencia Política” (sic Min. Def). Ni siquiera se han dado cuenta que la jurisprudencia habida y que sirve como fundamento de eliminación, fue utilizada por la Junta Militar gobernante para eliminar a Oficiales que se opusieron al asalto a la Democracia.

Dan asco, y necesitarán mucha ayuda de Dios para que públicamente no se los desprecie y para que en la vida perdurable no los espere el infierno.

Respecto de esto último para ser “claro, sencillo y conciso”, me refiero a todos los que no luchan por sus Camaradas, ya sea que estén en actividad y/o en retiro, durante los juicios ostensiblemente y desde las cárceles o sus casas con voluntad de vencer. No hay excusa alguna – y ninguno lo desconoce por más distraído que se haga – porque es el Subalterno el que ha sido abandonado.

A los valientes que sí lo hacen – muy pocos, casi un número insignificante -  el agradecimiento por haber comprendido que “no hay  virtud sin lucha”.

HAY QUE LOGRAR QUE EL PUEBLO VUELVA A AMAR A SUS FFAA


                                           18 de diciembre de 2013

                                             Escrito en Cautiverio
                                         
                                               JORGE TOCCALINO
                                               Coronel de la Nación