lunes, 24 de febrero de 2014

AUDIENCIAS CALIENTES

Tal como estaba previsto, después de la Feria Judicial del verano, continúo el CirKo contra las FFAA que derrotaron al terrorismo en los años ’70, por ejemplo el 6 y 7 de febrero, en San Luis ocurrieron los siguientes hechos:

José María Pérez Villalobo

1.  Gran sorpresa a la mañana del 6 de febrero, después de una hora y media de espera, se constituyó el Tribunal, sin la presencia de su Presidente,  José María Pérez Villalobo, quién había presentado su renuncia indeclinable por "motivos personales y de salud", sin presentar certificados médicos que lo respalden.

Oscar Hergott

2. Los abogados defensores requirieron que presentara los certificados médicos pertinentes -y luego de una deliberación por parte del nuevo Tribunal (el 4to Juez sustituto, Oscar Hergott pasó a ser titular),  los jueces aceptaron el pedido diciendo que los certificados iban a ser solicitados al Presidente renunciante y que a su presentación los iban a dar a conocer.

3.  De esta situación, a su vez, hay dos versiones:

   a.   Que el ex presidente del tribunal (el que había sido recusado a          principios del juicio por jurar, al ser nombrado Juez, por “la              sangre derramada de los héroes de Trelew”, además de                    participar él y su familia junto a las madres o abuelas de Plaza          de Mayo en una marcha partidista y por haber sido orador en            una conferencia en la Universidad Nacional de Córdoba,                    elogiando al ex gobernador   montonero Obregón Cano,                      haciendo alusión a su “pesada mochila de recuerdos” por su              militancia como “joven idealista de esa época”,  ahora tiene otra        denuncia importante en Córdoba, ciudad donde reside y que lo          tiene a "maltraer".

   b.  Que ya existía entre los otros miembros del Tribunal rispideces          con él y optó por renunciar. Pareciera que Pérez Villalobo, según        las mentas, piensa  que en este juicio la inmensa mayoría de los        imputados "son" unos perejiles y que en algún momento se va a          "caer", y él no querría estar entre los jueces que se ven                      obligados a absolver a varios imputados por falta de pruebas.            Ya que la orden es “condenar o condenar”.

Dr. Marcelo Álvero

4.  Lo concreto es que ese jueves, con la presidencia del Dr. Marcelo Álvero (Caso “Cromagnón”), se creyó que el tribunal estaría dispuesto a actuar en adelante con más “objetividad” y hasta se pudo observar, que a muchas de las objeciones de la Fiscalía "no le hicieron lugar" y la dejaron “desairada” a la Fiscal, frenándola de tal manera que se percibía en el ambiente el famoso “olor a goma quemada”.
5.  El inconveniente que surge de esta situación es que a partir de ahora siempre deberán estar presentes los tres jueces, si alguno se enferma o se ausenta por cualquier motivo, las audiencias se suspenderían por la complicación de nombrar otro cuarto juez sustituto; dicho remplazo no estaría "en autos" de todo lo actuado en las audiencias de noviembre y diciembre. Esto fue comunicado por el tribunal y podría suceder que si alguno por lo que fuera no pudiera integrar más el tribunal, el juicio se suspendería y correspondería iniciar desde foja “cero”. Situación más que grave, ya que la prisión preventiva que han cumplido los imputados es demasiado extensa e insoportable.

Víctor Carlos Fernández

6.  El jueves había sido citado a declarar un “testigo”, Víctor Carlos Fernández, con la objeción de la Fiscal que lo quiere hacer pasar por “loco” bajo tratamiento psiquiátrico, pero el tribunal no le dio lugar y Fernández  concurrió a declarar con la presencia (sentado a su lado) de un psicólogo.

7.  La presencia del psicólogo, justificada en la “contención” del declarante, ha sido practicada anteriormente por muchos testigos y puede interpretarse como un “teatro montado” en la idea de seguir siendo vistos en calidad de "victimas" y trasladar a la audiencia el sentimiento de "lástima" por los ex terroristas y a su vez incrementar la figura de la represión.

8.  El tribunal le dio la opción a Fernández de narrar los hechos o ser sometido a preguntas por parte de la querella, la fiscalía y por último los defensores, optando por la primera, es decir, narrar los hechos a "su manera".

9.  Ni bien comenzó a narrar los hechos y no habiendo transcurrido más de un minuto empezó a centrar su narración en la persona de uno de los imputados con el tema de su detención en la madrugada del 21/09/76, tesis totalmente falsa, ya que según las pruebas existentes, la detención fue efectuada por personal policial y el imputado acusado, posteriormente, lo trasladó y entregó en la Central de Policía de San Luis.

Eduardo Esley

10.  El imputado acusado, no avalando esta mentira, expresó en voz alta para que lo oyera toda la audiencia: "Está mintiendo, eso no es verdad" y al mismo tiempo, su abogado defensor Dr. Eduardo Esley, expresó lo mismo. Más que razón para que el presidente del tribunal expresara que la próxima vez que se repitiera dicho acto haría desalojar al imputado de la sala por desacato.

11.   Esa reacción del imputado  fue el "germen de la contrariedad", porque a partir de ahí, el querellante -con el psicólogo al lado- comenzó a hablar más rápido, ponerse nervioso y debieron repetirle en varias oportunidades que acercara el micrófono a su boca porque no se le entendía nada y se calmara.

12.  Al finalizar su relato la fiscalía continuó con preguntas intencionales, guiándolo para incriminar más al imputado, con las debidas "objeciones" por parte de las defensas.

13.  El abogado defensor solicitó se diera lectura a siete (7) declaraciones anteriores del mismo querellante, llenas de contradicciones y mentiras que hasta el más lego de los presentes en la sala se daba cuenta de las incongruencias y mentiras de cada una de sus acusaciones. Cuando llegó a su acusación sobre que “el principal imputado lo había torturado” y que él “lo reconoció por la voz, estando vendado”, explicando que lo había conocido anteriormente cuando cumplió el Servicio Militar Obligatorio (SMO) en el año 1968. Hay que destacar que en ese año el imputado solo era cadete de 4° ano del Colegio Militar de la Nación, sito en la localidad del Palomar, Pcia. de Buenos Aires.

14.    Ahí sobrevino la debacle porque apurado por los abogado defensores y otros más que se sumaron a la réplica, el testigo querellante -fuera de sí totalmente, a los gritos pelados- comenzó a insultar y a amenazar a los abogados con frases como éstas: "A vos ya te voy a agarrar en la calle y va a correr sangre"; "A vos te voy a reventar, no me conocés"; "Nunca te cruces conmigo", etc. Los jueces no salían de su asombro y cuando consiguieron calmarlo, por lo menos cuatro (4) abogados expresaron al tribunal que iban a radicar una denuncia penal por injurias, amenazas, intimidación, etc.

15.  Cuando el testigo querellante se retiró  -por su comportamiento hubiera correspondido quedar detenido-, y cuando ya se pasaba a cuarto intermedio para el viernes, el abogado defensor Dr.  Osvaldo Viola, pidió la palabra y dirigiéndose al tribunal expresó que no podía ser que a los "testigos", no se los tratara como tales, porque hasta ahora se los trata como "víctimas", según el Código Procesal Penal Argentino no son víctimas, sino que son "testigos", motivo por el cual, a los abogados a partir de ese momento no se les debía cercenar la posibilidad de hacer cualquier pregunta a favor de su cliente, porque hasta ahora lo que pasó siempre fue que a los testigos no se les podía hacer preguntas "fuertes" porque los revictimizan a las supuestas “víctimas” y les hacía mal a su salud física y mental.

16.  Además, el abogado defensor Dr. Eduardo Esley pidió formalmente que fijaran fecha y hora para un careo del testigo Fernández con el imputado acusado de torturas, el tribunal contestó que al otro día, viernes 7, se iba a dar  respuesta a todo lo solicitado por los abogados, dando por finalizada la audiencia aproximadamente a 21:00 horas.

El viernes 7 de febrero de 2014 asumió la presidencia del tribunal (lo hacen rotativo), quien había suplantado al ex presidente renunciante, el Juez sustituto, Dr. Oscar Hergott[1] con un evidente cambio de postura respecto del día anterior.

1.  No hicieron lugar al careo solicitado por el abogado defensor Dr. Esley del “testigo” Fernández con el imputado.

2.  Que a partir de ese momento, no se van a tener en cuenta las declaraciones anteriores de los testigos; lo que parecía una pesada broma, ya que justamente los imputados están detenidos por esas declaraciones testimoniales (bajo juramento), sin pruebas fehacientes.

3.   Que con el tema de la denuncia penal que le iban a hacer al testigo Fernández lo abogados por amenazas, injurias, etc., se iban a considerar cada una de ellas porque la actitud del testigo se debió a que las preguntas "insidiosas" de los abogados, le trajeron recuerdos que le revictimizaban y obró no estando en sus cabales.

4.  Uno de los abogados de oficio hizo una objeción y le llamaron la atención por intentar oponerse a esa medida y casi lo echan de la sala.

5.  Todo está a foja cero, y aún peor porque estos jueces prevaricadores han endurecido más su posición, porque se han dado cuenta que no tienen ningún caso para juzgar.

6.  En razón de las falsas declaraciones, prácticamente, los imputados han pasado a ser querellantes por falso testimonio de sus acusadores. La fiscalía, en un oficio anterior al debate oral, admitió que Fernández mintió, pero que lo hizo sin intención, en su afán de decir la verdad (sic), inexistencias de pruebas fehacientes, etc.

El día 14 de febrero de 2014 antes de las 13:00 horas, los abogados defensores presentaron una Recusación al Tribunal -la que debe ser resuelta por la Cámara Federal de Casación- denunciando todas las irregularidades cometidas los días mencionados y otras anteriores. De fallar favorablemente, debería suspenderse el juicio, nombrar nuevos jueces e iniciar el juicio de nuevo, si es a la inversa el juicio continúa con las mismas aberraciones jurídicas que lo destacan.

El pasado jueves 20 de febrero al reanudarse las audiencias, el abogado defensor Dr. Eduardo Esley presentó su renuncia indeclinable a sus cinco (5) representados, en razón de no estar acuerdo con las arbitrariedades del Tribunal afirmando que los juicios no se ajustan "a derecho". Antes de abandonar el recinto de la audiencia expresó que “avalar a este tribunal sería traicionar a mis representados”.

Rápidamente los cinco imputados debieron optar por otros defensores, de manera de poder continuar el juicio y la audiencia de ese día.

Si el secretario de justicia de la Nación, Julián Álvarez, después de asumir como nuevo integrante del Consejo de la Magistratura expresó: “Quisiera que los jueces hagan política a través de sus sentencias”, ¿qué justicia objetiva podemos esperar de aquí en más? Lo dicho tantas veces: las sentencias están redactadas antes que los juicios lleguen a su término y son frutos recogidos de la venganza impiadosa del montonerismo que se apropió del poder en el país.



[1] Este juez ya fue recusado y apartado de la causa ESMA, por “temor a parcialidad”.