miércoles, 26 de febrero de 2014

CARTA DE LECTORES


PRESOS POLÍTICOS
En su artículo de anteayer, titulado "Cuando la política desvirtúa la justicia", Luis Alberto Romero aborda uno de los temas de mayor vigencia: que por la justicia imperante no se trata de si el acusado es culpable o no, porque los juicios están "armados", contrariamente a lo que en materia judicial se llama "a derecho". Concurro frecuentemente a visitar amigos presos políticos a la cárcel de San Luis y lo que digo lo compruebo cada vez que acudo allí. Romero menciona la frase del secretario de Justicia, Julián Álvarez, ("Quisiera que los jueces hagan política a través de sus sentencias") y cita a un alumno suyo que, al referirse al juicio de su padre, preso político, señala: "No vi nada nuevo, jueces que opinaban; defensores hostigados; fiscales y abogados que indicaban a los testigos lo que debían decir; cambios notables respecto de sus testimonios; tribunas vociferantes. Todo ponderando, explícita o implícitamente, la gesta de las organizaciones armadas de los años setenta".

¿Es ésta la década ganada en materia de justicia?

Adrián Canteros
DNI 22.631.951

PRESTIGIO DEL EJÉRCITO
Señores del glorioso Ejército de mi patria, creo que están yendo por mal camino al trabajar junto con la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Luego de que se descubrieron el mal manejo de los fondos y delitos en la mencionada asociación, sería prudente que no arriesgaran el ganado prestigio, la honorabilidad y la hombría de bien de sus integrantes, al menos no hasta que la Justicia se expida en profundidad sobre este lamentable caso.

Rafael E. Madero

DNI 8.558.733

LOS JUICIOS A MILITARES Y LAS HERIDAS SIN CERRAR
En los juicios de lesa humanidad, verdadero resultado de idas y vueltas de una Justicia títere al servicio del poder político, se recrean hechos de hace casi 40 años con una parcialidad manifiesta que ha llevado a invertir la carga de las pruebas. Militares y policías que deben demostrar su inocencia por el sólo hecho de serlo.

Fiscales y querellantes presionan y amenazan arbitrariamente a jueces timoratos con la pérdida de cargos obtenidos por el camino de la política y no del mérito. Son juicios animados e impulsados por fuerzas no positivas que no cierran heridas en la sociedad, sino que de ese modo las profundizan.

Malena Gandolfo

REVANCHISMO
Soy hijo de un preso político detenido en Marcos Paz. Mi padre (Gustavo Demarchi) fue fiscal federal en Mar del Plata durante el gobierno de Isabel Perón y ejerció dicho cargo en épocas difíciles. Está procesado en una causa política por hechos de 1975, armada por actores políticos en un claro revanchismo, a tal punto de que le ordenó la detención un juez subrogante sin acuerdo del Senado y deudor de mi padre. Asimismo, el fiscal interviniente tampoco cuenta con acuerdo del Senado y quienes fueron acusados por él son hoy testigos de cargo sin que ni siquiera se los considere comprendidos en las generales de la ley.

Coincido con las cartas de Aníbal Guevara Bianchi y Lorena Belén Moore (a quienes no conozco). Los derechos humanos son hoy en nuestro país una excusa para satisfacer intereses personales u ocultar negocios. Son esgrimidos por muchos ex terroristas, quienes usan su poder con la aquiescencia de un Poder Judicial al servicio del régimen imperante. La historia pondrá las cosas en su lugar, pero lamentablemente será tarde para volver atrás los años perdidos en injustas detenciones.

Juan Manuel Demarchi
DNI 21.904.002

MILITARES PRESOS
Estoy totalmente de acuerdo con la nota de Aníbal Guevara Bianchi. Somos muchos los hijos, nietos de militares juzgados con total falta de legalidad, condenados antes del juicio, mayores de 70 años maltratados en cárceles comunes. La prueba común a todos ellos es "no pudo no haber sabido". Hay testigos que reconocen a los militares por sus zapatos, por el perfume o porque usaba bigote, por ejemplo. Está prohibido preguntar al testigo o a la presunta víctima de apremios si perteneció a alguna organización armada que luchaba contra el Estado en aquellos tiempos. Se les niega el arresto domiciliario a los mayores de 70 años, aun a los que tienen prisión preventiva, como si la prisión preventiva fuera un castigo.

Denuncio a todos los jueces y fiscales cobardes que hacen lugar a todas estas irregularidades.

Ricardo Alberto Mikulan

PRISIÓN DOMICILIARIA
A un jefe narco se le da el privilegio de ser liberado antes del término de su condena por ser buen alumno. El abuelo de mis hijos, el doctor Jaime L. Smart, está preso condenado injustamente por delitos de lesa humanidad, y a pesar de su excelente conducta como presidiario, no se le concede la presión domiciliaria, no obstante tener 78 años. Así como existe Fútbol para Todos, no sería mala idea implementar "Derechos Humanos para Todos".

Dolores Aftalión

DOBLE DISCURSO
Soy hija de otra víctima del doble discurso; a menudo recibo amenazas por mi posición en desacuerdo con el Gobierno. Mi padre es jubilado de la policía y hace diez años que está detenido, preso, abandonado... en una cárcel, descuidado y abatido simplemente por haber pertenecido a determinado grupo llamado hoy "represores", "genocidas", "torturadores". Mi padre es víctima, al igual que los papás de otros hermanos del corazón, de la injusticia del doble discurso. Los testimonios contradictorios sí tuvieron peso en su juicio; la falta de pruebas no fue trascendente para los jueces; al igual que muchos más, tiene cadena perpetua. Yo cada vez entiendo menos: ¿acaso no se mide todo con la misma vara?

Fernanda Bustamante

PERSECUCIÓN

Respecto del tributo realizado por el teniente coronel Nani en su carta del jueves pasado hacia quienes murieron por nosotros y por nuestro estilo de vida durante el copamiento de La Tablada, me gustaría también ofrecer un sentido homenaje a los más de 200 militares, civiles y miembros de otras fuerzas que sufrieron la misma suerte en estos últimos 10 años, personas sometidas a procesos judiciales irregulares que trascienden la cuestión política para pasar a derribar los cimientos propios de todo Estado constitucional de Derecho. Estas personas, al igual que todos los que lucharon contra la subversión, pusieron en peligro sus vidas y las de sus familias. Muchos murieron por defendernos o habernos defendido, sin pedir nada a cambio. Por eso la sociedad debe darles el reconocimiento que merecen y bogar para que se deje de perseguir y acusar sin sustento real a nuestros soldados.

Una especial mención hacia mi padre, José Javier, quien, como todos los privados ilegítimamente de su libertad, debieron y deben soportar sobre sus espaldas el peso de un Estado opresor que paciente e inexorablemente los lleva a la muerte.

Catalina de la Torre
DNI 28.873.369

RECONOCIMIENTO
El editorial de anteayer, titulado "Sin reconocimiento durante 25 años" nos recuerda la discrecionalidad y la parcialidad con que se ejerce la defensa de los derechos humanos en nuestro país. Como bien se indica allí, las familias de los policías, conscriptos y militares que el 23 de enero de 1989 dieron su vida para defender a la República y resistir el ataque terrorista al Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada, no han sido indemnizadas ni debidamente reconocidas. Pero como no todos nos olvidamos de ellos, el 10 de septiembre de 2013 presenté juntamente con los diputados Cornelia Schmidt-Liermann (Pro) y Carlos Brown (Frente Peronista) un proyecto de ley para disponer la reparación económica de aquellas familias y la colocación dentro del Congreso Nacional de un monumento conmemorativo en honor a los patriotas que murieron defendiendo la Constitución. El expediente recibió el número 6360-D-2013 y hasta el día de hoy sigue esperando su tratamiento y correspondiente aprobación.

Julián Obiglio
DNI 25.257.416

LA TABLADA
Una horda de terroristas integrantes del llamado Movimiento Todos por la Patria (MTP), el 23 de enero de 1989, entró a sangre y fuego tomando por asalto el Regimiento de Infantería Mecanizada Nº 3 de La Tablada. Gloria eterna para todos los que ofrendaron su vida, junto a mi reconocimiento y agradecimiento para todos los integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad, que derrochando arrojo y valentía, defendieron el estado democrático. Ellos expresaron, para siempre, el deseo de todos los argentinos que apostamos a vivir en paz y concordia.

Marta Escobar
DNI 6.030.071