viernes, 28 de marzo de 2014

CARTAS DE LECTORES


OLVIDOS AGRAVIANTES

Con motivo del denominado Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, el rector de la Universidad de Buenos Aires, Alberto Barbieri, publicó una solicitada que tituló "Defendamos la verdad, la justicia y la memoria". Nada hubiera llamado la atención si no tuviera olvidos agraviantes. Una vez más, la memoria ha sido reemplazada por severas amnesias, la verdad nuevamente ha padecido groseras hemiplejias y se ha pretendido hacer creer que en nuestro país existe justicia, cuando está en manos de jueces que han hecho del prevaricato su metodología para negarla, al violentar el artículo 18 de la Constitución y más de 20 normas jurídicas para privar de la libertad a cientos de miembros de las Fuerzas Armadas, de seguridad, policiales, penitenciarias y civiles por haber participado en la liberación de la Nación y su pueblo del flagelo del terrorismo. Lo preocupante es que en esta oportunidad el agravio proviene nada menos que del responsable del más importante centro de formación del país, la UBA. El rector, que por su edad y formación no puede desconocer lo sucedido en el pasado, ha cometido la inaceptable omisión de negar la existencia de los miles de víctimas de las organizaciones terroristas que asolaron nuestra patria, muchas de ellas también alumnos, profesores, graduados y no docentes que fueron blanco de un terrorismo criminal.

Proceder de esta manera en nada contribuye a la paz social y la concordia que tanto necesita nuestro país.

Tte. Cnel. (R) Emilio Guillermo Nani
LE 4.526.260

LA LECCIÓN SUDAFRICANA

En el suplemento Enfoques del domingo pasado hay una entrevista con el filósofo francés Philippe Joseph Salazar que considero, como argentina preocupada por el país, que ningún ciudadano responsable debería dejar de leer. Con la fuente de inspiración en la vida ejemplar de Nelson Mandela, se descubre en esas líneas, como ya la antropología lo había demostrado, que cierto tipo de justicia "es una forma codificada de la venganza". Sudáfrica permitió comprender, con la política que empleó, que hay otras formas de justicia. El tratamiento del odio y de la venganza debe ser tomado políticamente, porque el marco sigue siendo político, pero sin duda ayudaría inmensamente hacer comprender a unos y otros que el fin es crear una reconciliación nacional. No insistir por lo tanto en aquello tan viejo como inútil de "dividir para reinar". En Sudáfrica no se creó infelicidad. El trabajo de la memoria impide avanzar y allí el pasado se enterró y se avanzó. Hace falta resolver el conflicto mental, psicológico y político, y no crear una industria de la memoria, ocultando a veces lo que no sirve y mostrando lo que sirve. La reconciliación significa una apertura.

Como dice Salazar, "hay una Sudáfrica mirando al futuro y una Argentina lamentablemente encadenada al pasado".

Maureen Dolan de Richards


FUENTE: http://www.lanacion.com.ar/1675948-sin-titulo