domingo, 23 de marzo de 2014

HOMENAJE AL GENERAL SAN MARTÍN EN WASHINGTON DC

¡No morirá tu nombre!
Ni dejará de resonar un día
Tu grito de batalla,
Mientras haya en los Andes una roca
Y un cóndor en su cúspide bravía.–
¡Está escrito en la cima y en la playa,
En el monte, en el valle, por doquiera
Que alcanza de Misiones al Estrecho
La sombra colosal de tu bandera!.

SAN MARTÍN, (Estrofa final)
Poesía de Olegario Víctor Andrade.

El pasado 25 de febrero se cumplió un nuevo aniversario del nacimiento del General don José de San Martín.

No he conocido homenaje alguno que el gobierno le haya tributado al insigne libertador de los pueblos de América. Parecería que para las huestes oficialistas el único merecedor de tales honores es don Simón Bolivar. En momentos en que desde todos los medios se nos bombardea con homenajes a simples terroristas que se alzaron en armas contra la Nación, con tributos forzados a reconocidos traidores a la Patria, en una retorcida e interesada deformación producto de la mercenaria pluma de supuestos historiadores rentados en obsecuentes Institutos Revisionistas, resulta vergonzoso el olvido a nuestro prócer máximo.

Hasta en los jardines de infantes se menea la santificación de aquella "juventud maravillosa" que lo único que pretendía era cambiar los colores de nuestra enseña patria, bajo la máscara de la lucha contra el neoliberalismo que hoy disfruta impúdicamente, olvidando aquellas falsas consignas.

En medio del cruel olvido, una noticia me llenó de orgullo. Fue la comprobación de que el merecido reconocimiento había sido concretado con todos los honores.

Claro que fue ¡en WASHINGTON DC, USA!...


Por lo menos tres argentinos, un Granadero, un Patricio y un oficial naval, presenciaron el HOMENAJE que rindieron a nuestro Libertador, bajo la nevada, desfilando con sus banderas, frente a ellos y al monumento a SAN MARTÍN, seis representantes de las diversas ramas de las FF. AA. de los Estados Unidos de Norteamérica y sus dos escoltas...

Vergüenza para la mayoría de los argentinos, que seguimos permitiendo CALLADOS, tantas aberraciones que destruyen nuestra Patria, deforman nuestra Historia y modo de vida, prostituyen nuestra Justicia e Instituciones y hasta pretenden que olvidemos a nuestros genuinos próceres, quienes nos dieron la argentinidad...

Y si este es un pecado del oficialismo, no nos olvidemos que cuenta con la también aberrante y silenciosa complacencia de todo el arco político.

¡No nos resignemos!...

Juan Manuel Otero