jueves, 13 de marzo de 2014

VERGÜENZA AJENA


Es el sentimiento que nos genera ver a la primera magistrada de nuestro país, hacer el ridículo. Es impropio, no corresponde ver la figura de la presidente bailando, como si estuviera en una fiesta privada, da pena que baile en público… es como si hubiera perdido el sentido del protocolo y el respeto a la investidura de la institución que representa. La acción ignominiosa que comete,  está relacionada con la desvergüenza, el deshonor y las consideraciones morales le son indiferentes y es consecuentemente objeto de desprecio generalizado.