viernes, 30 de mayo de 2014

CONTINÚAN LOS CRUCES: "A KUNKEL LE FALTA CORAJE" RESPONDIÓ RUCCI

La hija de Juan Ignacio Rucci respondió a las declaraciones que el diputado nacional Carlos Kunkel realizó ayer en Bariloche. Claudia Rucci había dicho que el ex montonero Fernando Vaca Narvaja debía pedir perdón y abandonar los cargos públicos y Kunkel -también ex montonero- salió al cruce. LA RESPUESTA TEXTUAL DE RUCCI.


La hija de Juan Ignacio Rucci, asesinado hace 40 años, criticó a la organización montoneros -acusados de la muerte de su padre- y cuestionó principalmente las funciones públicas que Fernando Vaca Narvaja cumplió en el gobierno. Sin dudas, las declaraciones generaron controversia. El diputado Carlos Kunkel, de visita por Bariloche dialogó con Radio Seis y le respondió a Rucci: “Cuando fue jefa de mi despacho no me cuestionaba que haya sido montonero. Yo no vine acá a hablar de ella. Vaya a preguntarle si se sentía cómoda trabajando con un montonero”. (Ver: Dura respuesta del ex montonero Kunkel a la hija de Rucci)

La ex diputada leyó tal respuesta en B2000 y decidió responderle al diputado nacional y ex montonero públicamente: (Textual)

Leí sus declaraciones de ayer y comienzo respondiéndole que sí, que me sentí muy cómoda mientras fui empleada suya (nunca fui jefa de su despacho, usted lo sabe y sabrá también la razón por la que miente al respecto). Quiero creer que sin intención, usted confunde las cosas dándole al asesinato de mi padre y a la responsabilidad que tuvo la organización de la que usted formaba parte, un cariz personal. Para mí no lo tiene, no considero enemigos míos a todos los que hace 40 años hayan integrado montoneros. Sólo creo que deberían pedir perdón por tanto daño cometido contra la democracia, contra el peronismo y contra los argentinos. Y responder ante la Justicia por los temas aún no resueltos.


Digo que me sentí muy cómoda porque durante el corto período en el que trabajé bajo sus órdenes (yo era empleada del Ministerio del Interior ¿recuerda? Y usted mandó pedir mi pase al área que dirigía para realizar tareas administrativas) tuve siempre un trato cordial y respetuoso. Y aunque no dicho con todas las letras, su actitud evidenció siempre una suerte de dolor culposo por lo que seguramente considera un gravísimo error de su organización. Así lo entendí siempre, usted era entonces uno de los diputados nacionales de montoneros y en consecuencia no participaba de acciones como el asesinato de mi padre. Recordará el emocionado abrazo que usted -con lágrimas en los ojos- me dio en casa de Antonio Cafiero, en oportunidad de su cumpleaños. Recordará seguramente también su reacción de hace algunos años, cuando le transmití que Fernando Vaca Narvaja había contestado en un reportaje que mi padre estaba “bien asesinado”, que sólo “había sido inoportuno el momento del crimen”. “No le des bola, es un pelo....” dijo. Y creo que lo decía sinceramente.

De este Fernando Vaca Narvaja hablé con Bariloche2000. De un hombre que, en su condición de integrante de la conducción nacional de montoneros, tuvo responsabilidad en la decisión de asesinar a mi padre, junto a Firmenich, Perdía y otros que ya no están vivos. De un hombre que vengo solicitando desde hace ya años que la Justicia lo cite a declarar porque puede aportar datos fundamentales para esclarecer el crimen de mi padre. No fue aún citado por la Justicia, fue designado Ministro. Al igual que Ernesto Jauretche a quien solicitamos se lo impute como participante del crimen. No fue aún citado. Fue premiado por su trayectoria en la Jefatura de Gabinete de Ministros.

¿Qué importancia tiene entonces si trabajé cómoda o incómoda al lado de esto? ¿Usted cree que debería insultarlo o agredirlo cada vez que lo vea? ¿Debería asumir el rol de la justicia y condenarlo? ¿Qué debería ser como ustedes fueron y ordenar su crimen?

Lo que no entiendo de usted -tantos años después- es esta obsesión por seguir encubriendo, por ocultar la realidad. A usted, como a tantos otros, les falta coraje, diputado Kunkel. Coraje para ser sinceros, enfrentarse a la sociedad y decir: Perdón argentinos, nos equivocamos! Mucho más valiente y sincero fue el actual rector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, Ernesto Villanueva, quien explicó que “Perón había traicionado, ya que estaba armando un proyecto distinto al de montoneros. Y que lo que tuvieron que hacer es "forzar" ante la gente la diferencia entre Perón y montoneros”. El argumento ya lo conoce, pero si desea escucharlo puede encontrarlo en

Esto va más allá del daño a mi familia. Deberían pedir perdón por haber atentado contra el líder popular más importante que tuvo nuestra historia, que acababa de ganar las elecciones con el 62% de los votos, y al que le asesinaron uno de sus hombres claves en su esquema de poder y de gobierno. Con el único objetivo de disputarle poder. Y de “marcar las diferencias”. Y deberían pedir perdón por tantas otras acciones que llevaron adelante contra la democracia argentina.

Dije además que debería abstenerse de ocupar cargos públicos. Lo reafirmo. Pedimos que el crimen sea declarado de lesa humanidad porque para realizarlo utilizaron recursos del estado. En algún momento, cuando el accionar de la Justicia se normalice y los fiscales y jueces que investigan no sean enjuiciados por hacerlo, Fernando Vaca Narvaja deberá explicar el uso de autos y armas del gobierno de la provincia de Buenos Aires en el asesinato de José Ignacio Rucci. Y su rol en la decisión de matar a Rucci. Y eventualmente, responder ante la Justicia por ello. Usted conoce esto mucho más que yo y haría un enorme aporte a la verdad diciéndolo. ¿No le parece a usted un insulto a los rionegrinos que se designe ministro de la democracia a quien reivindica un asesinato? ¿Le parece a usted un buen ejemplo para las nuevas generaciones?

Diputado Kunkel, reconocerá conmigo que frente a este tema, el tema que usted elude, poco debería importar mi comodidad o incomodidad cuando atendía el teléfono en oficinas a su cargo. Importa mucho más que quienes fueron responsables de una etapa tan oscura de nuestra historia pidan perdón por tanto daño causado.