lunes, 9 de junio de 2014

CARTAS DE LOS LECTORES – LA NACIÓN


DUDA RAZONABLE

El doctor Emilio Cárdenas, en su artículo del miércoles último, vuelve sobre el tema -tomando de ejemplo un juicio de crímenes aberrantes llevado a cabo en África en 2012- puntualizando que el acusado no pudo ser tenido como culpable, toda vez que su responsabilidad por los crímenes de que se lo acusaba no habían sido probados, "más allá de toda duda razonable". Paradójicamente, en nuestro país, en donde la parte acusadora (fiscal y querellante) y el propio tribunal han dado muestras de "estar del mismo lado", cientos de presos políticos son juzgados y condenados sin tener en cuenta el "principio de inocencia" proclamado en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Declaración Universal de Derechos Humanos, OEA y ONU, respectivamente, encontrando siempre una "prueba falsa" que los incrimine más allá de toda duda razonable.

Para el doctor Cárdenas la presunción de inocencia está en los cimientos mismos del debido proceso legal y su respeto forma parte del Estado de Derecho. La justicia argentina lo ignora olímpicamente.

Daniel Ojeda
DNI 12.715.532

TRASLADOS

El miércoles último, en una nota en la sección Política, se hizo referencia a la objeción de organismos de derechos humanos, como también del premio Nobel de la Paz, a uno de los tantos traslados a que fueron sometidos en esta "década" los militares que debieron actuar en los 70 contra el terrorismo. Una vez más queda en evidencia el afán de venganza y odio de estas personas, que se contradicen en los títulos que llevan. No resulta una concesión que ancianos enfermos encarcelados sean destinados a prisiones cercanas a hospitales, sino una precaución para evitar que mueran en los traslados.

Graciela de la Villa
LC 6.072.464

SIN DERECHOS

Con respecto a la nota publicada por el señor director ejecutivo del CELS, Gastón Chillier, quisiera manifestar que en los juicios de lesa humanidad, verdadero resultado de idas y venidas de una justicia títere al servicio del poder político, se recrean hechos de hace casi 40 años con una parcialidad manifiesta que ha llevado a invertir la carga de las pruebas. Militares y policías que deben demostrar su inocencia por el solo hecho de serlo. Fiscales y querellantes presionan y amenazan arbitrariamente a jueces timoratos con la pérdida de cargos obtenidos por el camino de la política y no del mérito. Son juicios animados e impulsados por fuerzas no positivas que no cierran heridas en la sociedad, sino que de ese modo las profundizan.

Señor Chillier: lo invito a ir a la cárcel de Ezeiza. Ahí va a poder observar que gente de más de 70 años (enfermos, con cáncer, ciegos, en sillas de ruedas) están presos cuando la ley 24.660 dice como requisito que una persona de mas de 70 años debe estar en su domicilio. ¿Eso no es un trato diferencial y discriminatorio? Según la página web de su organización, la función principal del CELS es trabajar en la promoción y protección de los derechos humanos. Le pregunto en este caso. Los derechos humanos, ¿dónde están? ¿Cómo están trabajando para que, en democracia, se respeten sus derechos, se respete la ley?

Evidentemente para este tipo de personas no hay derechos.

Malena Gandolfo
DNI 30.366.197