jueves, 19 de junio de 2014

MENSAJE DE LA ASOCIACIÓN DE ABOGADOS POR LA JUSTICIA Y LA CONCORDIA


Cuatro integrantes de la mesa directiva de esta Asociación - los doctores Alberto Solanet, Eduardo Bieule, Rodolfo Milano y Gerardo Palacios Hardy -, estuvieron en Roma entre el lunes 26 y el viernes 30 del pasado mes de mayo. El motivo central del viaje fue asistir a una audiencia con el Santo Padre, que había sido solicitada en diciembre del año pasado.

El encuentro con el Papa tuvo lugar el 28, durante la llamada ‘audiencia pública’ que se realiza cada miércoles. Los viajeros fueron ubicados en la primera fila de un lugar privilegiado, a pocos metros de la plataforma desde la cual Francisco suele dirigir un mensaje a la multitud congregada en la plaza, frente a la Basílica de San Pedro. Cuando el Papa estuvo frente a aquellos, los saludó con visible afecto, los escuchó, recibió la carpeta que se había preparado especialmente para la ocasión y, finalmente, les dirigió unas breves palabras, pero con un contenido sin duda esperanzador.

Cabe señalar que durante esos saludos a las muchas otras personas ubicadas en lugares similares, es visible que el Papa dedica brevísimos segundos a escuchar los mensajes que se le dirigen, sin entrar en diálogo alguno. La excepción a esa regla – tanto por la duración del encuentro cuanto por el intercambio de palabras – se dio con la delegación de Justicia y Concordia.

Es preciso mencionar también que en los días previos y posteriores a dicha audiencia, los doctores Solanet, Bieule, Milano y Palacios Hardy mantuvieron reuniones con importantes dignatarios de la Santa Sede. Ellas enmarcaron por ende el encuentro con el Santo Padre y fueron de gran utilidad para exponer las gravísimas injurias infringidas al orden jurídico por el gobierno y los jueces kirchneristas y la terrible situación en que se encuentran los presos políticos desde una perspectiva humanitaria.

Fue llamativo constatar que en los más altos niveles de la Santa Sede se tiene un conocimiento profundo de la situación en nuestra Patria.

La prudencia, una virtud olvidada por tantos argentinos, no nos permite abundar en detalles, al menos por este medio. Pero lo aquí dicho debe tenerse como la única versión ajustada a la verdad de lo sucedido en Roma.

Buenos Aires, junio 17, 2014.