sábado, 12 de julio de 2014

CREÍ HABER VISTO TODO


Habiéndome enterado por los medios de que ciertos personajes que llevan años en el poder, gobernando mi Patria, en una supuesta “democracia”, cuando en realidad es una embozada tiranía , en el medio del caos social, económico y político jamás visto en nuestros suelo, que ha dividido y enfrentado a los argentinos, como ningún otro gobierno, que su grado de corrupción no tiene parangón con cualquier otra época de nuestro pasado histórico, hoy pretenden elevar al status de “Símbolo Patrio”, el pañuelo de las madres de Plaza de Mayo.

Creía haber visto, por mi edad, leído y estudiado en los clásicos, si bien no todo, gran parte de lo bueno y lo malo del hombre a través de su historia, pero siempre existen nuevas retorcidas actitudes, que lo sorprenden más, y este, es uno de ellos.


Cuando Juré solemnemente seguir a mi Bandera, si fuere necesario, hasta perder la vida, jamás pensé, que se pondría a la altura de la misma, un signo tan trágico de división y enfrentamiento entre hermanos. Como argentino, ME NIEGO a respetar ese símbolo partidista, utilizado para el escarnio de hombres que lucharon por nuestro suelo patrio, y para que la AZUL Y BLANCA, flamease libremente, en vez de un trapo rojo, que es lo que ese pañuelo representa.

No cuestiono a las madres en el dolor. Ese mismo dolor, lo han tenido, las madres, esposas e hijos de los asesinados por el terrorismo apátrida, que defiende justamente, esa señora de pañuelo implicada junto a su familia y seguidores en actos de corrupción, que pronto saldrán a la luz.


Jamás y con la misma vehemencia y convicción con que Juré lealtad a mi Bandera, respetaré ese inicuo símbolo como un símbolo patrio, hacerlo me convertiría en PERJURO, ya que si defiendo a mi Bandera, jamás podré rendir honores a aquello, que justamente representa lo contrario, encarnado en aquella obscena y canalla gorda, que con la misma impudicia que insulta a nuestra Justicia, defeca en nuestra Madre Catedral, insulta al hoy Beato Juan Pablo II, agravia al Sumo Pontífice, defiende a terroristas de la ETA, y festeja el derrumbamiento de las Torres Gemelas.


No Señor Director, no puedo en nombre de mis hijos y nietos, aceptar esto, no como hombre, ni como Argentino.

Estos mediocres traidores, al igual que aquellos que una tarde, desde ese mismo recinto, abrieron las cárceles, también en nombre de la democracia, y que fueron los responsables de las muertes que después se sucedieron, no me van a condenar de nuevo, ni a mí, ni a las generaciones venideras, a que rindamos pleitesía, a un símbolo que pudo nacer como algo justo, pero por el odio de sus portadoras, con el devenir del tiempo a diferencia de mi amada Bandera, su Escudo, Escarapela e himno, símbolos de la Historia, no es un símbolo de unión de amor y de paz entre los argentinos.

Jamás lo aceptaré.

Córdoba 03 de Julio de 2014

ALEJANDRO JULIO ALIAGA
ABOGADO
T 48 F 477 CPACF


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.