viernes, 22 de agosto de 2014

EL LLANTO DE ROSARIO


Vengo de una concentración convocada en el Monumento a la Bandera para reclamar por la inseguridad rampante en esta ciudad y su provincia.

Mariano Bertini, el joven asesinado

La víctima por la cual se generó este llamado era Mariano Bertini, joven asesinado hace seis días cuando delincuentes quisieron robar en la fábrica de elementos agrícolas de su padre, quien resultó herido y estaba hoy presente.

Pero tanto ayer como hoy mismo la ciudad se anotició de nuevos crímenes. El chofer del jefe de policía recibió un piedrazo esta mañana cuando manejaba por la Avenida de Circunvalación. El proyectil atravesó el parabrisas e impactó en su cabeza. Fractura de cráneo y de maxilar. Está internado, en estado grave.  Ayer en Villa Gobernador Gálvez fue asesinado un joven, a la vista del padre, para robarle la moto. Hoy en el noticiero lo vi al hombre y a su esposa; lloraba ante la cámara. En la Villa también se organizó una concentración, pero más temprano; mucha gente de allí vino luego al Monumento.


A la tarde de hoy, después del noticiero en Rosario 3, se presentaron en un programa unos ciudadanos para tratar el tema de la inseguridad. Uno de ellos, amigo del padre de Mariano, comentó "hace años nos preocupábamos porque les robaban los bolsos a nuestras mujeres; hoy nos están matando a nuestros hijos".

Me sonó, y así lo proclamo, la confesión más cruda de la anomia ciudadana, del no interesarse por la cosa pública y dejar avanzar la podredumbre hasta que te matan un hijo u otro ser querido.

Jorge Obeid, ex montonero y ex gobernador
de Santa Fe

¿Qué pensaba Ud., me gustaría preguntarle, cuando se sancionaron las leyes que reconocen más derechos a los asesinos que a las víctimas? ¿Qué hizo Ud. cuando el anterior gobernador de esta provincia permitió el auge de la delincuencia, motorizado por el narcotráfico del cual él es sospechado cómplice? ¿Ud. votó a los socialistas? ¿Ud. votó acaso al zurdoperonista Obeid, quien fue responsable del mayor atentado terrorista vivido en Rosario y fue miembro de las bandas subversivas cuya ideología abrió las puertas de las cárceles? ¿Cuándo se apersonaron ante el actual gobernador para exigirle que ponga coto a esto, como sea, o se vaya por inútil? ¿Cuándo apestillaron a los legisladores provinciales para cambiar las leyes procesales?

Sí, vi carteles con las fotos y nombres de gente asesinada por la delincuencia, generalmente muchachos jóvenes. Tantos nombres que agotarían un listado de esos para elegir nombre del bebé por venir. Vi a sus familiares abrazándose y llorando. Vi y oí clamores al cielo pidiendo Justicia.


Y mi sensación de cuanto llanto fútil, cuanto llorar sobre la leche derramada y esperar soluciones de quienes no han sabido o no han querido imponer el orden y la seguridad. Un disertante recordó que el gobernador Bonfatti había prometido que la Gendarmería se mantendría presente, pero hoy ya es difícil encontrarla (doy fe; durante varios días, un mes atrás, los tuve en la esquina; desaparecieron).

Y, peor aún, un hombre con quien charlé me expuso, cuando le planteé que con esto solo no alcanza, todas las excusas propias del resignado, del culturizado como súbdito: "¿Y a quién va a poner si lo echamos?" "Vienen otros y hacen lo mismo"... etc., etc. Le hice una apuesta sobre el éxito de esta concentración. "Espere una semana y llámeme", le dije al dejarle mi tarjeta.

¿Es posible que seamos una sociedad que desmintamos a la mismísima Biblia, reteniendo la ira del manso?

Un saludo a todos.

Carlos Galvalizi