viernes, 15 de agosto de 2014

PARA EL OBISPO DE VILLA MARÍA, LOS JUICIOS A LOS REPRESORES DE LA DICTADURA SON “DISCUTIBLES” Y “POLÍTICOS”

La palabra “reconciliación” es rechazada de plano por cierta ideología y algunas organizaciones de los Derechos Humanos, sin embargo en su más puro sentido significa el «restablecimiento de la concordia y la amistad entre dos o más partes enemistadas».

Nuestro país quedó gravemente herido de odio y enemistad, después de la terrible Guerra Revolucionaria de los años ’70. La necesidad política de los primeros años de la recuperada democracia, fue destruir el “poder” adquirido por las Fuerzas Armadas, las que en el siglo XX, en más de una oportunidad debieron hacerse cargo de solucionar problemas nacionales creados por ineficaces políticos que no supieron encontrar las soluciones políticas adecuadas y siempre apelaron a “golpear las puertas de los cuarteles”… les resultaba una puerta fácil para “escapar a sus responsabilidades”.

Es así que llegamos a un actual conflicto político, en el cual se ha sometido a la justicia a uno solo de los actores de la citada guerra. Las Fuerzas Legales del estado que cumpliendo órdenes emanadas del más alto poder político de aquella época –ya sea democrático o de facto– han sido perseguidas, investigadas, enjuiciadas y en unos pocos casos condenadas y los terroristas que declararon e iniciaron la guerra, con el único objetivo de alzarse con el poder político, se encuentran libres de todo cargo y culpa.

La solución a esta grave situación no es jurídica, especialmente con un poder judicial sometido o avasallado por el ejecutivo, es esencialmente política y será una de las pesadas herencias del próximo gobierno. Hoy un hombre de la Iglesia es atacado por pensar en esa dirección que es contraria al camino de la venganza impuesto.

En nuestro espacio pensamos que una «reunión amistosa post-conflictual, entre aquellos antiguos adversarios, ayudaría a  restaurar la relación social alterada por ese conflicto. En ese sentido, la reconciliación es un mecanismo de resolución del mismo.

Un acuerdo, conformidad y armonía entre las personas: entre hermanos ha de existir concordia.

Arribar a la concordia después de muchos años de conflicto, es una necesidad social que ayudaría a la pacificación nacional, dejar atrás el pasado y utilizar todos nuestros esfuerzos en reconstruir el país destruido en la «década perdida».

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
Por una Nueva Década en Paz y para Siempre



El obispo de Villa María, Samuel Jofré Giraudo, aseguró que “los juicios (por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura) son discutibles” y que serían “juicios políticos”. El prelado consideró en declaraciones publicadas por el sitio Web http://www.lmcordoba.com.ar/ que “los juicios son discutibles porque en la Justicia se nombraron infinidad de cargos puestos a dedo que le hicieron perder credibilidad al Poder Judicial”. En Villa María, afirmó, “hay voces serias, bien plantadas, que hablan de juicios políticos”. Además, en una evidente reivindicación de la teoría de los dos demonios, señaló que “los militares no fueron los únicos culpables”, y aseguró que una eventual amnistía “tiene sentido para la reconciliación”. “La represión hoy es una mala palabra”, dijo, y la justificó para “terminar con el desorden, sino está la cancha libre”.

Las sorprendentes definiciones políticas de Jofré Giraudo merecieron el repudio de Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Villa María. “El señor obispo ha usado palabras fuertes, hirientes, dolorosas, antidemocráticas, para un pueblo que aún no se ha podido recuperar de la tragedia de la última dictadura”, señaló la Asamblea. “El señor obispo inocentemente o por cuestiones más profundas, ideológicas o políticas, está intentando hacer surgir la ‘teoría de los dos demonios’, y justificando de alguna manera los cientos de miles de detenidos, por sólo defender un Estado democrático, los más de 30 mil desaparecidos y robo de bebés nacidos en cautiverio, todos por la misma causa”.

Jofré asumió como obispo de Villa María en mayo de 2013. Había sido designado en ese cargo por el ex Papa Benedicto XVI.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.