jueves, 25 de septiembre de 2014

41 AÑOS DE OTRO INFAME ASESINATO


Ante un  nuevo aniversario del asesinato del sindicalista José Ignacio Rucci, recordamos con el mismo  dolor e impotencia el macabro festejo de la facción responsable que con malvado cinismo bautizo al  operativo  como  "Operación Traviata". En la última década, la de la pseudo-justicia "asimétrica"-, los argentinos nos enteramos de que hay muertos buenos y muertos malos, asesinos buenos, y asesinos malos.

Unos son héroes indemnizables y aptos para la función publica.

Otros (aún sin condena firme o con procesos por demás controvertidos) son ancianos recluidos en cárceles hasta la muerte.


Preferíamos dar vuelta de una vez por todas a esta dolorosa página de nuestra historia, pero los sembradores del odio y de la venganza parecen empeñados en mantener y aumentar el desencuentro entre argentinos.

No perdemos la esperanza de que en un futuro no lejano se arribe definitivamente a la reconciliación nacional definitiva.


Antonio Asencio
La Plata