martes, 2 de septiembre de 2014

40° AÑOS DEL ASESINATO A SANGRE FRÍA DEL ING, JOSÉ MARÍA PAZ


Miércoles 27 de Agosto 2014

Hoy se cumplen 40 años de la muerte del ingeniero José María Paz. Era presidente de la Compañía Azucarera Concepción, entre otras funciones que desempeñaba. Desde ese cargo logró la unión de todos los ingenios del Noroeste, tarea impensable hasta su tiempo. Él fue víctima de un intento de secuestro por un numeroso grupo de guerrilleros montoneros. Se vivía en el país un terrible caos político, social y económico y estos grupos de guerrilla secuestraban y asesinaban personas, para cobrar recompensas y con ellas poder adquirir armas para la guerra que comenzaba. Querían crear una zona liberada en todo el Noroeste argentino. O sea, quitarnos parte de nuestra Patria... Hoy se niega que todo eso existió. Era el gobierno de María Estela de Perón, elegida en democracia. Paz decía que no se entregaría, pues de nuestra familia no saldría dinero para alimentar aquella guerra. Vivimos tiempos muy feos, muy amenazados, él y toda la familia. Alguien muy cercano lo entregó a los terroristas. Así, al salir del aeropuerto subió a un taxi, donde a pocos metros lo esperaba una camioneta con un cajón de madera para encerrarlo. Cuando trataron de bajarlo de su auto, vio lo que ocurría y valientemente pudo desprenderse de las personas que lo atacaban. Allí la gente comenzó a darse cuenta de lo que estaba sucediendo, se oyó un disparo y cayó al suelo haciéndose el muerto, pero ellos antes de huir le disparan a quemarropa, por si de casualidad vivía. Huyeron con su plan frustrado. Y él gravemente herido, tirado, con frío, completamente solo. Después de 20 días de una terrible agonía, muere... Muere dejando claro el perdón, sabiendo quiénes eran sus asesinos y pidiendo que se encontraran las palabras para las soluciones del país que tanto amaba. Nunca las armas, decía, nunca las armas. En esos días el ERP secuestra al coronel Larrabure, a quien durante un año torturaron y luego asesinaron. Ese fin de año se produjo el ataque en el que asesinaron al capitán Viola y a su hijita. Todo esto y mucho más para informarse de cómo actuaban ellos, grupos de jóvenes idealistas, y pedir también Justicia, verdad y memoria para todas las víctimas. Quisiera con esto hacer recordar a los de mi generación y que los jóvenes conozcan parte de la historia que nadie quiere mencionar. Así, pido una oración por todos los que sufrieron, hoy olvidados, y que dejaron heridas incurables en sus familias. No usamos pañuelos blancos, porque en nosotros el corazón es celeste y blanco; y en silencio llevamos tanto dolor, a la espera de que dichos ataques sean declarados “delito de lesa humanidad”, por una justicia igualitaria. Así, querido papá, quería rendirte junto a los míos un homenaje, que creo lo merecés, vos y muchísimos más que derramaron su sangre por esta pobre Argentina.

Eugenia Paz

Velorio del Ing. José María Paz