viernes, 12 de septiembre de 2014

TENGO FRÍO. TENGO SUEÑO

Tengo frío… tengo sueño… Son las 2 de la mañana y me levantaron para llevarme al médico (el turno es a las 9.30). A las 2.30 nos suben a una jaula con ruedas. 

Tengo frío. No hay calefacción y los chifletes me hacen tiritar.

Tengo sueño. Los asientos de plástico duro van de costado, los cinturones de seguridad no funcionan; cada frenada o cambio de velocidad me hace perder el equilibrio, oscilando de un lado a otro impidiéndome dormir, ni siquiera dormitar.

Después de una interminable odisea de ocho horas en esas condiciones, a las 10.30 llegamos a FLENI, inexplicablemente tarde (el viaje desde Ezeiza no puede tardar más de una hora y media).

Me bajan esposado, no me importa ni me da vergüenza, no soy un delincuente; mi “delito” es haber elegido la carrera militar hace ya 50 años y haber tenido así la posibilidad de defender a mi Patria de los ataques de los ejércitos del PRT y Montoneros. Pudimos evitar así, momentáneamente, que el sol de nuestra bandera fuera sustituído por la estrella roja o la tacuara cruzada por el fusil (¿puede ser que ahora fuera cambiado por el pañuelo?).

Una hora después de ser atendido por el médico, subo nuevamente a la jaula rodante para retornar a Ezeiza.

Después de un periplo interminable, con etapas desconocidas y demoras inexplicables, llegamos de vuelta a las 15.30, con frío, con sueño y con hambre.

Bajo del vehículo muy dolorido y contracturado luego de 12 horas de barquinazos, frenadas y arranques en un transporte con pésima amortiguación. Mis 70 años no soportan tan bien la odisea.

¡Qué ironía! Estoy siendo juzgado por haber expuesto mi vida día a día contra el terrorismo que azotó a la Nación (¿alguien se acuerda o se ha perdido la memoria?). Según sostienen los neo-guerrilleros modernos, disfrazados de funcionarios, jueces y querellantes, por “haber vulnerado los derechos humanos”. ¡Qué hipocresía! Pareciera que ahora los derechos humanos para nosotros, no existen.

Esto que relaté es un ínfimo ejemplo de los innumerables tormentos que soportamos, casi a diario, los más de 1800 miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, presos a lo largo del país.


Emilio Herrero Anzorena
              Tcnl (R)
     PP (Preso Político)


Nota: Creo que sería más acertado el sello de PG: Prisionero de Guerra. De una guerra que parece no tener fin; olvidados y abandonados no sólo por nuestros propios camaradas, sino por casi toda la sociedad.