lunes, 24 de noviembre de 2014

25° ANIVERSARIO DEL TRAIDOR ATAQUE A LA TABLADA

Se denomina copamiento del cuartel de La Tablada al intento de ocupación de los cuarteles del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano del Ejército Argentino en La Tablada, provincia de Buenos Aires, el 23 y 24 de enero de 1989 por parte de miembros del Movimiento Todos por la Patria (MTP). Resultaron muertos 32 guerrilleros, 9 militares y 2 policías.

Asesino serial y sicario Enrique Gorriarán Merlo

Al momento de realizarse el ataque en la conducción del MTP se encontraban, además de Gorriarán Merlo, otros que como él habían militado en el ERP pero que habían estado en la cárcel hasta el retorno de la democracia a la Argentina en diciembre de 1983, como Francisco Provenzano, Roberto Felicetti y Carlos Samojedny, que participaron en La Tablada[1].

El MTP estaba muy influido por la Revolución Sandinista que había triunfado en Nicaragua, en cuya última etapa había participado Gorriarán Merlo, y la decisión del ataque fue la creencia de que pese a la instalación de la democracia podía repetirse en Argentina aquella experiencia, tras el fracaso setentista de la teoría de la guerra de guerrillas o de la guerra popular y prolongada. Para ello, según su visión, había que provocar hechos que aceleraran las condiciones de posibilidad de la Revolución. La idea fue la de mostrar a la sociedad argentina que un grupo de jóvenes y audaces militantes populares habían logrado lo que no conseguía la clase política en el poder: frenar un alzamiento[2] contra la democracia, y subidos sobre ese éxito, movilizar al pueblo hacia la Casa de Gobierno en pos de un cambio político que llevara al triunfo de la revolución.

El copamiento

El 23 de enero de 1989, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, Enrique Gorriarán Merlo (ex jefe del grupo guerrillero Ejército Revolucionario del Pueblo —ERP—) lideró un grupo armado de integrantes del MTP que atacó y ocupó parcialmente el Regimiento de Infantería Mecanizado 3 con asiento en La Tablada.

El MTP, que desde el primer momento presentó la toma como el intento de impedir un supuesto golpe de Estado planeado por el entonces candidato a presidente Carlos Saúl Menem y el Coronel Mohamed Alí Seineldín, al iniciarse el ataque arrojó en las cercanías del cuartel volantes atribuibles a un supuesto comando llamado «Nuevo Ejército Argentino» que pretendía derrocar al presidente Alfonsín[2] , hecho reconocido por Gorriarán Merlo en una entrevista con Claudia Hilb.

Desde el primer momento, los militares conocían que el ataque era realizado por elementos de la izquierda e, incluso, inteligencia conocía previamente que un movimiento rebelde iba a atacar a alguna unidad militar del área metropolitana y que por eso el entonces titular del Ejército Argentino, teniente general Francisco Gassino, dispuso reforzar la infantería.

Inmediatamente después del copamiento, efectivos policiales de la Provincia de Buenos Aires, rodearon el cuartel a modo de primera línea de emergencia para repeler a los terroristas hecho que confundió a la población ya que se pensó que la Policía era la que atacaba las instalaciones militares, dado que no se tenía conocimiento del grupo.

Posteriormente, se difundieron informaciones sobre que los guerrilleros habían matado conscriptos que dormían, que tenían ayuda de mercenarios extranjeros y que disponían de avanzado armamento de origen soviético.

Presidente de la Nación Dr. Raúl Alfonsín

Finalmente, efectivos pertenecientes al Ejército consiguieron la recuperación del cuartel, tras ser auxiliados y apoyados por la Policía de la Provincia de Buenos Aires.


Hay un hecho histórico que pinta a un verdadero soldado y al que hoy queremos rendir un justo homenaje, junto a sus camaradas caídos por defender a la Patria, nos referimos al señor Teniente Coronel (Post Morten) Horacio González Cutiellos. Este militar era el 2° Jefe del Regimiento y una hora después de empezado el combate, le dijo a su jefe por teléfono:

“Yo voy a morir defendiendo el cuartel, ustedes recupérenlo”. Y así ocurrió.

¡Gloria y Honor a todos los caídos del Ejército Argentino y de la Policía de la Provincia, en esos aciagos días de la locura terrorista en pleno gobierno constitucional y democrático, igual que la guerra revolucionaria de los años ‘70!

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre



[1] En Internet circula una versión –no desmentida por el protagonista– no referimos a Alfredo Leuco, reconocido periodista y devenido en importante comunicador social, dicen “que es un ex-terrorista del ERP que, incluso, fue el Jefe de Prensa del MTP en el ataque del 23 de enero de 1989 en el Regimiento de Infantería 3 “General Belgrano”, en LA TABLADA". Le hemos escrito a Leuco para que explique o desmienta esa versión, lo consideramos necesario y por el bien de la república. El recientemente fallecido Pepe Eliaschev tuvo la honestidad de explicar su participación en los años violentos de los ’70 y luego criticar el camino de la violencia armada de las organizaciones terroristas para alzarse con el poder del estado, si Leuco estuvo implicado en algo similar, sería bueno que tomara el ejemplo de su admirado amigo.

[2] El posterior juicio a los terroristas, que participaron del ataque a La Tablada, demostró que esa excusa era falsa.