lunes, 24 de noviembre de 2014

GENOCIDAS ¿QUIÉNES?

La referente del MST,
Clarisa “Lita” Alberstein

La señora, Lita Alberstein, convoca a la ciudadanía a movilizarse para exigir “cárcel común y efectiva a estos genocidas” (militares condenados en Tucumán por pelear contra la subversión). Pero en la Argentina y, particularmente, en Tucumán no hubo ningún genocidio. Lo que hubo fue una guerra sucia por ambos mandos. El gobierno constitucional de Isabel Perón fue el que ordenó a los militares aniquilar y/ o exterminar al Ejército Revolucionario del Pueblo y al Ejército Montonero que pretendía tomar el poder asesinando policías, empresarios, políticos y militares.


El 1 de diciembre se cumplirán 40 años del asesinato del Capitán Viola y su hijita, de tres años de edad, María Cristina. Un comando de 16 guerrilleros del ERP disparo un escopetazo al auto en el que se encontraban. Su otra hija, María Fernanda, recibió también un disparo en la cabeza pero sobrevivió. Los muy cobardes se justificaron con la excusa de que fue el rebote de las balas las que impactaron en las niñas. Sin embargo, no he visto a la Secretaría de DDHH de la Nación, a las Madres de Plaza de Mayo o a la señora Alberstein convocar a nadie para pedir justicia con el aberrante crimen de María Cristina Viola.

¿Que los impulsa a continua a esta persecución a los soldados que lucharon para que esta Argentina hoy no sea Cuba?? Muchos ancianos muriéndose en la cárcel común como Uds. quieren. ¿Será los dineros que maneja el Gobierno desde la Secretaría de DDHH?


Si así no fuera no entiendo este odio y esta venganza que a Uds. Sra Alberstein y a tantos otros los mueve.
Sería mucho más positivo para nuestra sociedad que la justicia se ocupe de tantos hechos de corrupción y narcotráfico que se tapan con estos juicios de lesa humanidad. Los militares ancianos no representan ningún peligro para esta sociedad, los delincuentes, corruptos y narcotraficantes creo que sí.

Mario Cabanillas
Salta - Capital


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original. La carta publicada por El Tribuno de Salta, no es copia fiel a la enviada por el autor de la misma, tiene algún tijeretazo.