jueves, 13 de noviembre de 2014

MANCHALÁ II


Un disparate, por original o insólito, no deja de ser un disparate. En su carta, publicada en El Tribuno, el señor Pedro Mesiano afirma: que tras “los conscriptos de Manchalá se oculta la usurpación sistemática del poder que hicieron las FFAA a partir del año 1930” ¿Queee? ¿Cómooo? ¡Pero si los soldados son clase 1954! No habían nacido cuando a “Irigoyen lo embalurdaron”, “a Carlitos se lo llevaron” y “a Corrientes me la ensancharon...” Además, el Operativo Independencia fue una operación de guerra en defensa y ordenada por el gobierno constitucional. Voy a decirlo despacio a ver si se entiende, fue un gobierno PE-RO-NIS-TA (no militar) el que envió a esos soldados salteños a combatir a Tucumán. 

Y, fue también, un gobierno peronista (Urtubey-Isa) el que, demoliéndoles el monumento, los denigró por haber combatido (así pagan). Es tan simple como eso. Mirar bajo el agua y encontrar “tras la máscara heroica de los conscriptos” a la Operación Cóndor, el golpe de Estado contra Arturo Illia o la dictadura de la Junta Militar, es de un reduccionismo caliginoso. Mesiano, se pregunta: ¿Hasta cuándo (con reivindicar Manchalá)? Y,...será hasta que, a la cabeza, la tengamos, no sólo, “para que haga juego con el cuerpo”.

Mauricio Ortín