lunes, 17 de noviembre de 2014

ME QUEDÉ CORTO...

Estimados Amigos:

La publicación de FUE CUBA generó que recibiera un aluvión de mails, todos muy gratos. Por lo general comentándome vivencias en la isla, aportes que valoro y guardaré.

Recibí en estas horas un valioso documento filmado, dirigido por Ricardo Vega, para que ustedes vean que me quedé corto al hablar de ese miserable régimen y lo comparto con ustedes. Cuando escuchen a Fidel Castro va a llegar a la memoria de muchos argentinos los delirantes y recordados discursos/libretos de Fidel Pintos, el “Rey de la Sanata”, el actor de La mesa del Bar. Y, por qué no, las peroratas de la Presidenta Kirchner.

Observen a Castro legitimando la invasión soviética a Checoslovaquia (‘26,26); hablando de la carne de vacuno como el “oro rojo” y la exportación de huevos (‘28, 50); la ventaja del aire acondicionado en la cabeza de las vacas mientras se las ordeña (‘34); la revolución castrista y la Ley Saturno (‘35,40); el desabastecimiento (‘37,40); el periódico Granma, el único diario (‘40,35) y el Estado cubano y el terrorismo (‘42,40). Luego un rápido resumen de la estafa: Fidel hablando al exilio en 1955, prometiendo lo que nunca llevaría a cabo, y, finalmente, la gente huyendo como puede de la isla. Tiene la película el enorme valor de rescatar viejas imágenes de la historia cubana y los noticieros castristas que muestran aquello que nunca va a llegar.

En todo el documental observen la tristeza y el temor reflejados en los rostros de propios y extraños del fidelismo. Siento tener que recordarles a los amigos cubanos estas imágenes. Aconsejo reenviarlo a todos los que puedan porque si bien es historia tiene rigurosa actualidad en el debate latinoamericano. Y, a los argentinos, les recuerdo que la imagen de Ernesto “Che” Guevara está colgada en una de las paredes de la Casa Rosada (palacio presidencial). Y, además, cuando se habla del “Granma” no olviden que ese proyecto se trató de instalar en la Argentina.

Como yo, finalmente, llegarán a la conclusión de que me quede corto.

Gracias. Un abrazo,

Juan B. “Tata” Yofre