lunes, 15 de diciembre de 2014

"CUANDO DESCOLGARON EL CUADRO, FUE COMO PEGARLE A CASSIUS CLAY EN EL GERIÁTRICO"

El dirigente peronista Julio Bárbaro aseguró que el kirchnerismo utilizó a los derechos humanos como “un decorado de su pragmatismo” y lo contrastó con la política adoptada por José Mujica en Uruguay


“Conmigo se acaban los curros de los derechos humanos”, declaró la semana pasada Mauricio Macri. La frase generó fuertes repercusiones y se instaló como un tema de debate en la previa de las Primarias 2015. Primero fue la presidente Cristina Kirchner la que contestó al líder del PRO desde un acto oficial. Y luego fue Sergio Massa quien planteó una perspectiva similar a la de Macri: “Argentina tiene que cerrar esa etapa”.

La discusión no fue sólo política. Graciela Fernández Meijide, que formó parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), también habló de los “curros” del Gobierno con los DDHH y el ex militante de Montoneros Miguel Bonasso planteó que el Poder Ejecutivo le realizó “un daño incalculable” a la lucha de diversas organizaciones sociales.

Este lunes fue el peronista Julio Bárbaro el que aportó su mirada. La particularidad es que Bárbaro fue funcionario de Néstor Kirchner y se reconoce como un “ex amigo” que solía comer a menudo con la presidente Cristina Kirchner.

“El juicio a las juntas fue de (Raúl) Alfonsín. Y cuando descuelgan el cuadro, era importante en un sentido, pero en otro era como pegarle a Cassius Clay en el geriátrico”, declaró Bárbaro en diálogo con el periodista Oscar González Oro en radio La Red.

La figura, que recuerda cuando Kirchner ordenó bajar los cuadros de los dictadores en el Colegio Militar, fue utilizada para acusar al kirchnerismo de apropiarse de la política de derechos humanos como “un decorado para su pragmatismo”. A modo de ejemplo, Bárbaro recordó que el presidente uruguayo José “Pepe” Mujica estuvo detenido por sus actos guerrilleros en décadas pasadas y cuando llegó al poder convocó a la unidad a todos los ciudadanos. “No fue a la venganza, como tampoco lo hizo (Nelson) Mandela. Acá, con personas con historias de dudosa dignidad, parece que en el poder son todos unos revolucionarios maravillosos”, ironizó.



El ex titular del Comfer (hoy convertido en la Afsca) aseguró que en el gobierno “hay cuatro vivos” que dicen que están haciendo la revolución pero en realidad “se están llevando todo lo que pueden”. Sin embargo, expresó una mirada positiva para el futuro porque la democracia está afianzada y a partir del 10 de diciembre de 2015 el kirchnerismo va a dejar de estar en el poder para transformarse “en un partidito de izquierda”.

Otrora diputado nacional y secretario de Cultura de la Nación, Bárbaro también fue crítico con el juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni porque “en las malas no concedió ni un hábeas corpus” y “en las buenas es un defensor de las libertades”.

El hábeas corpus es un instituto jurídico que se utiliza para evitar arrestos arbitrarios. Durante la última dictadura, era uno de los recursos que tenían las familias para buscar información sobre las personas desaparecidas.