domingo, 4 de enero de 2015

CARTA DE UN MILITAR PRESO POLÍTICO


Estimados camaradas y amigos:

Este mail ha sido tipeado por mi querida esposa con quien comparto sueños e ilusiones desde hace 60 años (leyeron bien: sesenta años) y fue redactada desde la cárcel de EZEIZA, a la que arribé el pasado martes 30 a  las 23,30 horas, oportunidad fijada con sospechosa malicia, habida cuenta de su efecto de suspensión de las tradicionales fiestas de fin de año. La Cámara Federal de Casación Penal revocó la Prisión Domiciliaria que me había otorgado el Juez de Primera Instancia, avalando así el recurso que presentara el  Fiscal.

Me llena de satisfacción saber que a mis casi 78 años mantengo energías potenciales que pueden constituir amenaza para nuestros adversarios: amenaza que debe ser contenida en prisión.

Agradezco a Dios que me proporciona serenidad para no animar odios, templanza para superar la crisis y esperanza de poder asistir a tiempos de recuperación de la crisis que nos azota.

Confío en seguir contando con intangible pero imprescindible calor aportado por familiares, camaradas y amigos.

Desde la absoluta tranquilidad de conciencia de que cuando el clarín me convocara a servir, lo hice conforme a leyes, reglamentos en el marco de los valores sustantivos que dan sentido a la profesión que abrazamos, sin haber abusado del poder de las armas que la Patria nos confiara velar.

Reciban un fuerte abrazo virtual, junto a mi sugerencia de valorar y disfrutar del preciado don de la libertad.

Rodolfo Godoy

UP Ezeiza