martes, 27 de enero de 2015

EL SILENCIO

Si alguien duda sobre la gravedad de lo que nos está ocurriendo como país, sería bueno que se ocupe en leer el artículo que sigue.

Esta fachada de democracia que en realidad pretende mimetizar la enorme podredumbre administrativa, cultural y política que subyace por debajo de esa débil cáscara de apariencias, nos ha llevado a la ruina como sociedad y avanza hacia nuestro exterminio total. Por lo menos en cuanto a la entidad nacional que fue creada con esfuerzo, sacrificio y sangre a partir de 1.810 refirmada en 1.816.

¿Cómo es posible que ésta particular democracia cobije y justifique al gobierno de los peores, en idoneidad, valores, honestidad republicana y vocación de servicio?

¿Qué empresa, pequeña, mediana o grande puede tener éxito y proyectarse cuando sus principales operadores exhiben como mejor curriculum, el no saber nada de lo que tienen responsabilidad de administrar? Más aun cuando además se caracterizan por ser irresponsables, mesiánicos, arbitrarios y corruptos.

Si una empresa privada con sus recursos privados no tiene, en estas circunstancias ninguna posibilidad de subsistir; ¿cómo podrá hacerlo una intendencia, una provincia, una empresa del estado y por supuesto un país, ámbitos en los cuales se emplean y dilapidan recursos de todos?.

¿Cómo puede justificarse que esa democracia cosmética tenga a su disposición los recursos que se les antoje para hacer lo que quieren, cuándo y dónde se les ocurra?

Inclusive con toda normalidad para destruir y o suprimir vidas, instituciones, valores, esperanzas, necesidades acuciantes...

Hay quienes sostienen que en el curso de los más de treinta años de esta subcracia los personajes de turno han robado hacia sus arcas, alforjas, bolsas de consorcio, bóvedas o lo que sea, más de trescientos cincuenta mil millones de dólares de propiedad de todos, (y para estar de moda también de todas) los argentinos.

¿Cuántas muertes por miseria, enfermedades, condiciones subhumanas, analfabetismo, ignorancia, crimen, drogas.... se han producido a lo largo y ancho de nuestro país por esa horrible delincuencia organizada y constantemente reciclada?
¿Alguien se hará cargo alguna vez de sus responsabilidades en este inmenso genocidio?

Ahora en esta etapa de nuestra existencia democrática que con estoicismo soportamos, parecen acelerarse los procesos ante los cuales la resolución estratégica de los primitivos (por inmensamente limitados) conductores (as), resulta en  desviar la atención, contraatacar con cualquier argumento y metodología, suprimir lo que pueda ser considerado como un obstáculo, mentir con seguridad, arengar a aplaudidores pagos simulando dignidad y propósitos constructivos...., en fin toda la parafernalia de recursos aptos para seguir en el poder a cualquier costo. Prácticamente un elefante en un bazar en el cual aún restan algunas cosas para destruir.

Cosas vederes Sancho que non crederes...

Dios salve a lo que todavía queda de nuestra otrora maravillosa república.

Por lo menos, así, lo veo yo.

El Soldado desconocido

EL SILENCIO  (excelente!!!)

EL SILENCIO

(El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, nacido en 1928, judío sobreviviente del Holocausto, y conocido y muy respetado psiquiatra forense radicado en los EUA).

Un hombre, cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial, fue propietario de una serie de grandes industrias y haciendas. Cuando se le preguntó ¿cuántos de los alemanes eran realmente nazis?, la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo.
"Muy pocas personas eran nazis en verdad" dijo, "pero muchos disfrutaban de la devolución del orgullo alemán, y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un montón de tontos.

Así, la mayoría simplemente se sentó a dejar que todo sucediera. Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis fábricas...

Se nos dice que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir en paz. El hecho es que los fanáticos dominan el Islam, tanto en este momento como en la historia. Son los fanáticos los que marchan. Se trata de los fanáticos los que producen guerras. Se trata de los fanáticos los que sistemáticamente masacran cristianos o grupos tribales en África y se van adueñando gradualmente de todo el continente en una ola islámica. Estos fanáticos son los que ponen bombas, decapitan, asesinan. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita.

Se trata de los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y la horca de las víctimas de violación y los homosexuales. Se trata de los fanáticos los que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas suicidas. El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la "mayoría silenciosa" es intimidada e imperceptible.

La Rusia comunista estaba compuesta de los rusos, que sólo querían vivir en paz. Sin embargo, los comunistas rusos fueron responsables por el asesinato de cerca de 50 millones de personas. La mayoría pacífica era irrelevante

La enorme población de China era también pacífica, pero los comunistas chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas.

El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era un belicista sádico. Sin embargo, Japón asesinó y masacró, en su camino hacia el sur de Asia Oriental, en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático, a 12 millones de civiles chinos, la mayoría muertos por espada, pala y bayoneta.

Y, ¿quién puede olvidar Ruanda, que se derrumbó en una carnicería?... ¿Podría no ser dicho que la mayoría de los ruandeses eran amantes de la paz?

Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples y contundentes. Sin embargo, a pesar de todos nuestros poderes de la razón, muchas veces perdemos el más básico y sencillo de los puntos:
Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes por su silencio. Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestro enemigo si no se pronuncian, porque al igual que mi amigo de Alemania, se despertarán un día y encontrarán que los fanáticos los poseen, y el fin de su mundo habrá comenzado. Los alemanes, amantes de la paz, japoneses, chinos, rusos, ruandeses, serbios, afganos, iraquíes, palestinos, somalíes, nigerianos, argelinos, y muchos otros han muerto a causa de que la mayoría pacífica no se pronunció hasta que fue demasiado tarde.
En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en desarrollo, debemos prestar atención al único grupo que cuenta: los fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.

Por último, cualquiera que duda de que la cuestión sea grave y elimina este mensaje sin reenviarlo, está contribuyendo a la pasividad que permite a los problemas expandirse. Por lo tanto, entiéndete un poco a ti mismo y envía esto una y otra vez!

Esperemos que miles de personas, en todo el mundo, lean y piensen sobre él, antes de que sea demasiado tarde.

Profesora Claude Benoit
Facultad de Filología
Departamento de Filología francesa
Blasco Ibáñez 32

46010 - Valencia - España