martes, 27 de enero de 2015

MANTENERSE ATENTOS


Hace ya más de una década, una crisis de representatividad política produjo un quiebre que minó la confianza en las instituciones y encendió un clamor de la ciudadanía. “Que se vayan todos” fue la consigna de la sociedad. Ahora atravesamos otra crisis. No volvamos a enunciar las mismas consignas de entonces para, como en el mundo de Lampedusa, algo cambie para que todo siga igual. Cumplamos con nuestra mínima responsabilidad como ciudadanos y sepamos, ahora y en el futuro discriminar entre corruptos y honestos, mendaces y sinceros, hipócritas y veraces, obsecuentes e insumisos. Sobre todo, recordemos los nombres, las caras y los personajes que aceptaron acrítica e interesadamente todas las órdenes, elucubraron y aprobaron leyes infames, justificaron lo injustificable, aplaudieron dócilmente y ayudaron a diseñar un relato que terminó por liquidar seres humanos e instituciones. Mantengámonos atentos para evitar que se reciclen y sean aceptados por los múltiples espacios políticos que ya se están preparando para suceder al que fue responsable del desastroso presente. Que quienes los cobijen reciban también nuestro repudio. Proclamemos ahora: “Que no vuelvan nunca”.

Si no lo hacemos, no pretendamos “Ser Nisman”, ya que seguiremos siendo sólo “Quienes no supieron evitar que Nisman muera”.

Manuel Jorge Parcansky
LE 4.190.256