domingo, 15 de marzo de 2015

A LOS PIJOMARXISTAS QUE QUISIERAN HABER TENIDO UN PADRE OBRERO

Por Pablo Molina

Sostiene FJL[1] que para ser de izquierdas hay que tener pasta y no le falta razón. Esto se veía muy bien en la España rural de los 70 del siglo pasado, en la que sólo los hijos del boticario, del alcalde y de unas pocas familias de la burguesía local podían permitirse el lujo de suspender un par de cursos del bachillerato y luego, en la Universidad, pasarse un lustro vegetando antes de volver a casa sin título, con ciertas adicciones poco saludables y casados de penalti para hacerse cargo del triste negocio familiar. Los hijos de los obreros estudiaban Formación Profesional, porque querían ponerse a trabajar cuanto antes para contribuir a la economía familiar. Después trabajaban por la mañana y acudían a la Universidad en horario nocturno, donde sacaban mejores notas que los niños de familias bien, que preferían pasar el tiempo en las asambleas de las juventudes comunistas, y eso los días que hacían como que iban a clase.

En el submundo de la izquierda juvenil parece que nada ha cambiado y que a vosotros, niños pera que pasáis por rabiosos marxistas, os sigue gustando fingir que procedéis de una familia de "clase obrera", aunque vuestros papás sean ricos por su casa o se hayan pulido un potosí trincando en las zahúrdas financieras de la casta.

¿Sabéis una cosa? Sois imbéciles. Porque sólo un idiota quiere para su familia una vida de privaciones y de incertidumbre, en lugar de una existencia confortable como la que vosotros habéis tenido. Sois tan sectarios que necesitáis fingir un origen humilde, porque en vuestro fanatismo habéis dividido a la sociedad en buenos y malos según el nivel económico de los papás. Pues bien, voy a desvelaros un gran misterio: entre la gente pobre hay aproximadamente el mismo número de cretinos que en las clases pudientes. Ocurre simplemente que cuando uno ha tenido que esforzarse para alcanzar cierto éxito y tener una vida mejor para él y los suyos, queda inmunizado automáticamente contra la basura que esparcís con vuestra ideología.

¿De verdad queréis ayudar a "los de abajo"? Dejad de pregonar vuestras ideas, abandonad la mentira del marxismo, olvidaos de vivir de la política y, sobre todo, no llaméis fachas a los que, teniéndolo más difícil que vosotros, han conseguido salir adelante a base de sacrificio aprovechando las ventajas de vivir en el sistema que tanto odiáis. El socialismo es lo que más daña a los que menos tienen. Pretender implantar de nuevo esas ideas fracasadas en un país que aún no se ha recuperado de los siete años que le tocó padecerlas es un gesto de extraordinaria crueldad. Aún estáis a tiempo de evitar el timo orquestado por una banda de miserables adinerados que os utiliza como peones de brega para llegar al poder y hace que os avergoncéis incluso de vuestra familia. Se necesita coraje para reconocer que uno estaba equivocado pero sois jóvenes. Como soléis gritar cuando actuáis de palmeros de los niños pijo que os manejan: "sí se puede".



[1] Federico Jorge Jiménez Losantos (Orihuela del Tremedal, Teruel, 15 de septiembre de 1951) es un periodista, escritor, locutor y empresario español.
Desde septiembre de 2009, es director y presentador del programa radiofónico Es la mañana de Federico, de la cadena esRadio (también se emite en Intereconomía Televisión), y columnista del diario El Mundo.
Es copropietario, editor y colaborador del diario digital Libertad Digital y director y colaborador de la revista La Ilustración Liberal.