martes, 3 de marzo de 2015

¿CON CUAL NISMAN ME QUEDO?

En la ceremonia de apertura de la Asamblea Legislativa, la presidente Cristina Fernández Vda. de Kirchner cuestionó las actuaciones del fallecido fiscal Alberto Nisman, que la investigó a ella y al canciller Héctor Timerman por presunto encubrimiento en la causa AMIA, y se formuló la pregunta: ¿Con cuál Nisman me quedo?


Como es su costumbre, con comentarios falaces y cargados de sarcamos la presidente pretendía, una vez más, desviar el eje de la discusión principal. La vamos a ayudar en la respuesta a su interrogante.

Objetivamente hay dos Alberto Nisman:


El primero era el fiscal especial que investigaba la causa del atentado de la AMIA, y que hasta la madrugada del 19 de febrero que fue encontrado muerto en su departamento de Puerto Madero, había reclamado que  la presidente Cristina Kirchner y su canciller, Héctor Timerman, fueran indagados por la Justicia bajo la acusación de querer encubrir a Irán por el atentado a la AMIA y “fabricar la inocencia” de los ex funcionarios iraníes involucrados en el ataque terrorista.
El pedido de indagatoria, incluía un pedido de embargo de 200 millones de pesos sobre los bienes de los imputados, y se extendió al diputado y jefe de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque; al líder piquetero Luis D'Elía; al jefe de la agrupación Quebracho, Fernando Esteche; a un ex juez de instrucción que trabajó para la ex SIDE Héctor Yrimia, y a un encumbrado agente de Inteligencia que trabaja con la jefe del Estado.


El segundo Nisman es un cuerpo sin vida que se llevó a la tumba todo lo que tenía previsto exponer el lunes 2º de febreo, ante la Comisión de Legislación Penal, las pruebas y motivos que lo llevaron a denunciar a altos funcionarios del poder ejecutivo. Ese Nisman ya no puede hablar, ni defenderse cuando es injustamente atacado por un oficialismo que no ceja en su objetivo de despegar a su jefa de la imputación de encubrimiento del atentado terrorista más sangriento de la historia Argentina. También su muerte facilitó la veloz decisión del juez federal Daniel Rafecas, que la benefició desestimando la denuncia elevada por el fiscal federal Gerardo Pollicita.

Disculpe nuestra simpleza señora presidente… a usted la conviene quedarse con el segundo Nisman, el que ya no la puede denunciar y sostener la acusación. La respuesta es muy obvia.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre