sábado, 4 de abril de 2015

LA FUNDACIÓN CONTRA EL TERRORISMO “MEDIÁTICO”

Marzo 31 de 2015
Columna de, Óscar Platero.

“Modestia aparte, mi gestión ha sido la mejor de los últimos años”, dijo a una revista de publicación semanal Mauricio López Bonilla, el locuaz Ministro de Gobernación, cuando salió a su rescate su amigo Juan Luis Font y en forma apresurada facilitó quien cubriera y publicara sus ansiadas declaraciones; producidas ante el acelerado desgaste de su lamentable gestión pública. Quizá para López, compararse con los últimos 5 ministros -varios de ellos detenidos y procesados por descarados actos de corrupción- le haga sentirse bien, ¿realizado, quizás?

Mauricio "Modesto" López Bonilla

Como todos sabemos, la seguridad es una “percepción” que se produce en los ciudadanos integrantes de la sociedad a quien sirven los funcionarios de turno asignados a ésa delicada misión. Y, lejos de elucubrar increíbles y baladíes excusas basadas en parabólicas y repetitivas apariciones públicas, cuyas exposiciones ya nadie cree; mejor sería consultar su opinión y criterio, a los miles de familiares de los pilotos de trasportes público -autobuses, taxis, transportes de basura, etc.-; asesinados sistemáticamente durante su gestión.


También, a los miles de comerciantes que sufren en forma inclemente las extorsiones dirigidas desde las prisiones, mientras se trata de mimetizar su corrupto origen, justificándolo en la ineficacia de los bloqueadores de señal de aparatos celulares -a los cuales han apostado repetitiva e inútilmente con millonarias inversiones-, mientras cientos de estos aparatos se mantienen en uso por los reos, ante el fracaso en evitar su introducción a los penales.


Igualmente, preguntar sobre sus millonarias pérdidas y desesperanza, a los cientos de miles de transportistas, pasajeros, comerciantes y ciudadanos, afectados por los persistentes y sistemáticos bloqueos de carreteras, que se producen una y otra vez, en los mismos lugares, horarios, efectuados por conocidos grupos, y con el mismo modus operandi; sin que los sesudos funcionarios de seguridad, puedan efectuar labores de inteligencia y planes preventivos para evitarlos. El fenómeno de la inseguridad, no se combate con miles de agentes más, se combate con trabajo de inteligencia, y acciones de prevención del delito y operativas, emanadas de funcionarios honestos, capaces y con don de mando.


Como aspecto inédito y  de coyuntura, me fueron formuladas ésta semana constantes preguntas de amigos y personas conocidas sobre ¿qué se esconde? tras esa criatura mal llamada, “fundación contra el terrorismo mediático”, diseñada según mi parecer, coincidiendo con el de muchos periodistas y analistas, a la exacta medida de los intereses corruptos actuales, concebidas por funcionarios y estructuras que mediante éste engendro,  pretenden ripostar y descalificar a los periodistas que denunciamos  constantemente sus oprobiosos y apátridas actos de saqueo del erario nacional. Por lo que,  para enriquecer mi apreciación expuesta en ésta columna, decidí sumarle los conceptos vertidos por dos distinguidos personajes de la vida pública nacional.


El periodista y analista Ricardo Méndez Ruiz, Presidente de la “Fundación Contra El terrorismo, Guatemala” al describir a los medios de comunicación los fundamentos legales para la impugnación presentada en contra la creación de la fundación contra el terrorismo mediático, en forma detallada y contundente,  indicó que se procedió a denunciar públicamente las anomalías en que incurrieron quienes  autorizaron su funcionamiento, por ser este nuevo ente, una amenaza en contra de la Libertad de Expresión y un burdo plagio efectuado del nombre de la Fundación Contra el Terrorismo Guatemala.


La distinguida periodista Brenda Sanchinelli Izzepi, en su columna publicada en el matutino Prensa Libre, opina: Esta “Fundación contra el Terrorismo Mediático” es una amenaza para nuestro país porque implicaría ceder a las presiones, agachar la cabeza, ponerse un parche en la boca, tirar la toalla y dejar de luchar. Sería entregar a Guatemala, en charola de plata, en manos de gentes sin escrúpulos, para que la terminen de saquear, sin que nadie pueda decir una sola palabra.

Muchas voces más, provenientes de todos los sectores político sociales, y entidades de prensa, se han manifestado de la misma manera, incrédulos ante lo evidente: “La intención, es acallar las crecientes críticas ante la corrupción galopante y abusiva de los funcionarios actuales”, ni un niño de tierna edad, aceptaría las explicaciones del Ministro de Gobernación, quien nerviosamente se arropa para justificar haberla autorizado,  en aspectos legales de puro trámite -recurriendo  intencionalmente a la forma, no al fondo-.

Como periodista, y orgulloso miembro de la Fundación Contra el Terrorismo Guatemala, rechazo las burdas explicaciones del funcionario en cuestión, y exijo que se deje de manipular e intentar confundir a la sociedad y a los miles de integrantes y simpatizantes de nuestra combativa Fundación, con aviesas intenciones. Los perfectos desconocidos, ex empleados públicos y contratistas -del actual gobierno- que prestaron su nombre para el efecto, deben dar la cara y aclarar a la opinión pública, quienes son sus patrones.