lunes, 18 de mayo de 2015

DERECHOS HUMANOS PARA TODOS

El día lunes 10 de mayo a las 12:00horas, la Dra. Andrea Paloma y la Sra. Cecilia Pando (integrantes de la Asociación Derechos Humanos Para Todos) se reunieron con el subsecretario de Derechos Humanos Dr. Luis Alén y un abogado del área jurídica de dicha secretaría, para ponerlos al tanto de las violaciones a los derechos humanos que se les están violando a los detenidos, mal llamados de “Lesa Humanidad”.

Dra. Andrea Paloma y Sra. Cecilia Pando

La reunión se desarrolló en un clima de respeto donde se manifestó  la preocupación por las condiciones inhumanas en que se encuentra el personal ilegalmente detenido por haber combatido al terrorismo en la década del 70.

Luis Alén, Subsecretario de Protección
de Derechos Humanos de la Nación

Se le comentó al Dr. Luis Alén que las cárceles de nuestro país no están preparadas para albergar a gente mayor, que van desde los 60 hasta superar los 80 años. La edad promedio de la población en los penales no supera los 30 años, por lo tanto el personal que las administra no está preparado para atender una población del doble de esa edad.

Se habló de los 293  muertos en cautiverio por falta de atención médica en dichos establecimientos. Situación que se agravó después de haberles quitado el derecho de ser atendidos en los establecimientos de las fuerzas a las cuales dedicaron toda su vida.
Se hizo referencia a los  traslados inhumanos a distintos nosocomios que se  hacen a personas que sufren cáncer u otras enfermedades que necesitan un cuidado especial. Esos traslados se realizan a horas muy tempranas de la mañana, pasando el móvil por los diferentes penales para llevar a la gente a atenderse y devueltas tarde haciendo su recuperación después de haber recibido rayos o quimioterapia dentro del móvil del Servicio Penitenciario.


Muchas veces no han podido llevar a personas a atenderse a los hospitales por falta de móviles.

También se comentó que en algunos Hospitales se niegan a atender a detenidos de “Lesa Humanidad”.

No solamente hablamos de la atención médica y de la falta de medicamentos dentro de las cárceles. También se hizo referencia a los cortes de agua que sufren, al frío y al calor al que están sometidas personas de edad avanzada.


Se puso de manifiesto que  también se les niega el derecho a las salidas transitorias, al arresto domiciliario, a la libertad de personas que llevan más de diez años en prisión preventiva pagando por anticipado su condena, que ya está escrita de antemano aunque todavía no se haya completado el proceso judicial.

Le preguntamos al Dr. Alén si el organismo de derechos humanos al cual pertenece podía denunciar estos atentados a la dignidad de los detenidos, respondiendo que ellos eran un organismo del poder ejecutivo que no decidía sobre esos temas, y que sólo podían hacerle llegar nuestra preocupación al Ministerio de Justicia y al Servicio Penitenciario.

Lo invitamos al Dr. a que nos acompañe a recorrer los penales pero dijo conocerlos, por lo tanto deducimos que debe estar al tanto de todas las irregularidades que mencionamos en la reunión.


También se le pidió que trabaje por la Memoria, la Verdad y la Justicia de las miles de víctimas del terrorismo que todavía hoy son discriminadas por el estado argentino, recordándole los asesinatos de los siguientes niños, Guillermina Cabrera Rojo,  Cristina Viola, Eduardo Barrios  y de Paula Lambruschini, para nombrar algunas de las víctimas que truncaron sus vidas por el accionar demencial de las organizaciones terroristas.

Como no podía ser de otra manera, todos nuestros pedidos fueron desechados en forma automática, porque se trataba de derechos humanos del “otro bando”. Para los Organismos Oficiales de Derechos Humanos, la ideología sigue siendo el rasgo diferencial. A quienes forman  parte del “proyecto” se los considera humanos y tienen derechos. Los demás son parias, y como decía Hebe de Bonafini, al enemigo ni un vaso de agua. Al fin y al cabo, el eslogan de la última dictadura militar “los argentinos somos derechos y humanos”, hoy bien podría ser el sello distintivo del gobierno kirchnerista.

María Cecilia Pando

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.