viernes, 5 de junio de 2015

PRESOS POLÍTICOS




Hace unos días escuché a Marcelo Longobardi en Radio Mitre exigirle al papa Francisco que le solicitara a Nicolás Maduro contemplación y respecto por los derechos de más de 70 personas que sufren la persecución del régimen venezolano, con motivo de la próxima visita del presidente de Venezuela al Vaticano. Como hijo de un preso político de la Argentina, me llama poderosamente la atención que no exija también al Papa la misma contemplación para los 1800 presos políticos detenidos y más de 290 fallecidos en cautiverio, en su mayoría enfermos, abandonados y sin el mínimo cumplimiento de sus derechos constitucionales. Tal vez no sea "políticamente correcto" reclamar por los derechos de personas hoy estigmatizadas, pero no se puede ignorar la situación de los presos políticos en la Argentina, en especial, los que se encuentran detenidos en penales comunes con serios problemas de salud, personas mayores de 70 años y con enfermedades crónicas provocadas por la edad o por las extremas situaciones de humillación y estrés a las cuales son sometidos diariamente.

Los derechos humanos no son de izquierda o de derecha, son derechos inherentes al hombre, pero lamentablemente en la actualidad solo pertenecen a unos pocos privilegiados. Todos lo vemos a diario.

Juan De Marchi
DNI 20.939.503