miércoles, 29 de julio de 2015

OTRO CAMBALACHE Y PARA OTROS FINES


OTRO CAMBALACHE

Extrañamos a Discépolo, quien con otro tango como "Cambalache" (diagnóstico preciso y profético de nuestra sociedad) nos acercaría nuevamente el espejo a los argentinos del siglo XXI. Creo que la desfachatez insolente de la inmoralidad ha evolucionado a una suerte de hipocresía autorreferencial que nos permite creernos nuestras propias mentiras y compartirlas con quienes también simularán creerlas en tanto y en cuanto convenga a sus intereses personales. Se repite descaradamente la cifra de los 30.000 desaparecidos que se sabe fraguada para obtener apoyos económicos; se definen peronistas también los que fueron echados de la Plaza de Mayo por el general Perón, quien luego del ataque terrorista de Azul juzgó necesaria la aniquilación de "esos psicópatas", y a quien "la juventud maravillosa" le mató alevosamente a José Rucci para demostrar su poder. Son ahora "amigos" del papa Francisco, son ahora los que lo atacaron y persiguieron en sus tiempos de cardenal y los que redactaron recientemente un protocolo con pretensiones de legalizar el aborto o guardan silencio frente a esa cuestión.

Ahora resulta que un candidato presidencial es propuesto por quienes lo despreciaron y condicionaron permanentemente y, siguiendo el mismo juego, el citado candidato finge creerlo sabiendo que no engaña a nadie, y todos los pasajeros del mismo colectivo también dicen creer la inverosímil historia de amor..., siempre que los lleve a Balcarce 50.

¿Qué título hubiera elegido Discépolo para el tango sobre nuestra Argentina del siglo XXI?

Antonio Asencio

PARA OTROS FINES

A una persona privada de la libertad por cometer crímenes contra la sociedad se le paga una asignación mensual (¿premio?) de 6600 pesos. Un ex terrorista y criminal de Montoneros o ERP, que se dedicaban entre otras cosas a asesinar conscriptos, cobra unos 7000 pesos. Esto sin contar la gran cantidad de personas que no trabajan ni estudian, pero cobran subsidios y los anuncios de construcción de viviendas sociales, todo esto con fondos de la Anses, mientras que a millones de jubilados se les paga menos de 5000 pesos por el "delito" de haber trabajado honradamente toda su vida y engrandecido este país. Por todo esto me pregunto: el descuento del 11 más el 1% de nuestros haberes, más los aportes patronales, ¿no son el ahorro de toda una vida útil para que al final de nuestros días podamos pasarlo sin privaciones?

No es una posición egoísta, pero... ¿por qué debo financiar con el esfuerzo de mi trabajo a individuos que no lo han hecho y no han aportado? Puedo hacerlo y con gusto a nuestros héroes de Malvinas o a un discapacitado, no para estos destinatarios, que han cometido delitos. Y además, ¿quién autorizó a este o a cualquier gobierno a tomar mis ahorros y utilizarlos para fines distintos a los originales?

Luis Javier Mihovilcevich