jueves, 9 de julio de 2015

¿QUÉ NOS PASÓ?




Basta con releer el preámbulo de la Constitución Nacional de nuestro país, para hacernos la pregunta que titula esta nota:

Nos, los Representantes del pueblo de la Confederación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las Provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución para la Confederación Argentina[1].

Texto según el Diario de Sesiones de la Convención Constituyente de 1860.

El texto original de 1853, a menos de algunos pequeños cambios para modernizar la grafía, se ha mantenido hasta el presente.


¿Qué nos pasó para que la República abandonara el camino y finalidades trazados por los constituyentes de entonces? Son seis los fines que persigue el Estado Federal según el Preámbulo, hoy sin embargo, vemos que en la práctica no se cumple con ninguno de ellos.


La Declaración de Independencia de la Argentina fue una decisión tomada por el Congreso de Tucumán que sesionó en la ciudad de San Miguel de Tucumán de las entonces Provincias Unidas del Río de la Plata. Con dicha declaración se hizo una formal ruptura de los vínculos de dependencia política con la monarquía española y se renunció a toda otra dominación extranjera. Fue proclamada el martes 9 de julio de 1816 en la casa propiedad de Francisca Bazán de Laguna, declarada Monumento Histórico Nacional en 1941. En 2016 se cumple el bicentenario de esa magna decisión, los constituyentes cuando redactaron el preámbulo no previeron que el enemigo podría no ser extranjero y ser un hermano nuestro, del interior del mismo vientre materno de nuestra Patria… en aquellos años era inconcebible que ello ocurriera, hoy con tristeza vemos que también era posible y ocurrió. Dios salve a nuestra querida Patria y sepa el pueblo votar[2].

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre



[1] Texto del Preámbulo usando la grafía moderna, disponible en el sitio web del Senado de la Nación.
[2] Sentencia del ex presidente Roque Sáenz Peña.