jueves, 13 de agosto de 2015

FALLECIÓ RAÚL SCHELLER, UN “CABALLERO DEL MAR”


Nadie se muere en la víspera.  Es un viejo y sabio dicho. 

Combatiente, sobrevivió, tuvo cáncer y sobrevivió, fue de los primeros prisioneros de guerra y vivió, soportó la enfermedad y muerte de su esposa con el maléfico ingrediente final que no lo dejaran verla sino con su cajón cerrado en el cementerio, y sobrevivió.

Lo hizo hasta llegar, después de la ardua lucha llevada adelante para lograr su prisión domiciliaria, a su viejo hogar. Y como nos pasaría a todos, se encontró con algo que seguramente desconoció. Sin su gente querida, cambiado, ya no más un hogar sino quizás, tan solo una casa vacía llena de recuerdos. Y pienso que su cuerpo dijo en ese instante: Ya está. Ya estoy listo. Y poco o nada duró. Debilitado y enfermo, dio su batalla final y se fue a reunir con sus seres amados y con Dios.

Saludo al “viejo” naval, saludo al combatiente, saludo al digno prisionero de guerra y hacia el final, saludo al amigo que se fue en paz con Dios y consigo mismo.

Que descanse en paz y que Dios lo tenga en su Gloria, junto a su querida esposa.

Rezo por sus eternos descansos y por sus hijos que hoy lo lloran.

Autor: un miembro de la Promoción 98 de la Escuela Naval Militar