lunes, 24 de agosto de 2015

LA VISION DE NUEVA UNION CIUDADANA DESPUES DE LAS PASO


LA POLÍTICA Y EL CONTEXTO

Las ciencias sociales, dentro de las cuales se encuadran los procesos  políticos, presentan muchas más dificultades que las ciencias naturales o físicas para su estudio pues no es posible aislar los factores que intervienen en el fenómeno en estudio dada la íntima relación que tienen con el contexto social en su conjunto. Por esta razón, el análisis meramente político de los resultados de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias recientemente acaecidas en Argentina solo nos conducirá a conclusiones parciales que deben ser conjugadas con los datos de una realidad dinámica  y en constante modificación.

Con esa limitación presente, podemos en un primer análisis considerar cómo ha quedado el escenario político de cara a las elecciones generales de Octubre.


Se  deben tener en cuenta en primer término las reglas de juego que rigen el proceso electoral en función de la legislación vigente. En Octubre, para ser consagrado presidente, el candidato victorioso debe superar el 45 por ciento de los votos válidos  o alcanzar una cifra entre 40 y 45 por ciento y superar por más de 10 puntos a su inmediato perseguidor. En la elección reciente el candidato del oficialista Frente para la Victoria, Daniel Scioli, se ubicó en primer lugar pero solo alcanzó el 38,41 por ciento de los sufragios. Le siguió el Frente Cambiemos, en que se impuso Mauricio Macri, que sumó el 30,07 por ciento entre las fuerzas participantes. Finalmente, en tercer lugar entre  las  fuerzas con posibilidades reales, quedó el  Frente Unidos por una Nueva Alternativa  con el 20,63 por ciento de los votos y la victoria interna de Sergio Massa.

De mantenerse estos resultados en Octubre estaríamos  ante un escenario de segunda vuelta o balotaje, con Scioli y Macri dirimiendo la   presidencia  y Sergio Massa funcionando como árbitro de la contienda. Sin embargo los protagonistas no son sujetos pasivos ante la frialdad de los números y tienen estrategias pro activas para tratar de modelar el futuro electoral.

Scioli pretende evitar el balotaje para lo cual debe aumentar siete puntos porcentuales los votos en su haber. Su esperanza es que los votos que le faltan estén entre el 26 por ciento de los ciudadanos que faltaron a la cita electoral y en provocar cambios y deserciones entre los intendentes del conurbano bonaerense de origen justicialista que acompañaron a Sergio Massa. Macri debe luchar por mantener el apoyo de los votantes aliados, radicales  y de la Coalición Cívica de Elisa Carrió y aspira a que los votantes independientes de Sergio Massa  cambien su voto por temor a un triunfo de Scioli en las elecciones generales. Por su parte, Massa busca sostener su fortaleza electoral para negociar las condiciones de un gobierno de coalición en caso de que se llegue al balotaje y apunta a aumentar sus porcentajes con el apoyo de  los intendentes justicialistas que se opusieron a Aníbal Fernández en la interna del FPV  y que temen la revancha que sobrevendría si sus enemigos internos triunfaran. El espacio natural de esa migración sería el frente UNA por afinidad justicialista.

El panorama como se ve es complejo. En algún momento Cambiemos soñó con la desaparición de Massa con el entusiasta apoyo de los “kirchneristas” pero ahora esa idea  se moderó. Eso se debe a que como bien señala Mariano Obarrio, en la Nación del domingo 16 de Agosto,  las encuestas del Gobierno dicen que si Massa no estuviera, 12 puntos de sus de sus casi 21 irían para Macri pero 9 recalarían en la cuenta de Scioli y con ello este superaría el definitivo  45 por ciento y ganaría sin importar cuanto se acercara su rival. La presencia de Massa es esencial para que Scioli no alcance los 45 puntos y gane en primera vuelta y el crecimiento de Macri sirve para que el FPV no se distancie por más de 10 puntos en caso de que llegue a la franja entre el 40 y el 45 por ciento.


Toda esta matemática que desvela a los candidatos y sus asesores, debe considerar otro componente que hace al contexto social y a la realidad nacional. Mientras los  políticos piensan en la elección y  sus consecuencias, el país sigue funcionando y los ciudadanos siguen sufriendo los dislates de la Señora Presidente Cristina Fernández en el orden nacional y del gobernador Daniel Scioli en la Provincia de Buenos Aires.

La presidente sigue sin pudor ni inhibiciones haciendo política a través de la cadena nacional. Desde allí ataca a sus opositores, interviene en la campaña y dispara su reiterada retahíla de cifras y afirmaciones que son a veces incomprobables y otras simplemente falsas. Daniel Scioli perdió también todo atisbo de vergüenza y se marchó a Italia con su pareja en un vuelo de Alitalia en medio de una de las inundaciones más intensas de los últimos años en la provincia de la que es gobernador. Más allá del error político, la inundación puso en evidencia la ausencia de obras que pudieran atenuar las cíclicas inundaciones  y desbordes fluviales que después de 8 años de gobierno privan a Scioli de cualquier excusa razonable.


Mientras tanto, la inflación mantiene su marcha incontenible devorando el valor adquisitivo de la moneda y el gobierno lo compensa, con total inconsciencia, fabricando billetes de cien pesos en forma masiva  y alimentando un déficit fiscal que es un récord. La señora Cristina Fernández, deja  un  país en ruinas con una indiferencia que afecta tanto al opositor que la suceda como al propio Scioli si alcanza esa posibilidad. El peso además se revalúa permanentemente ante la caída del Real brasileño y va quitando posibilidades a la exportación que se traduce en un estrechamiento del margen positivo de la balanza comercial. El panorama es grave, faltan divisas y sobran conflictos, y la pregunta obligada es si la ficción de prosperidad que da la emisión salvaje de moneda llegará hasta las elecciones  de Octubre o si tendrá manifestaciones  inocultables que alteren el panorama electoral.

Frente a este cuadro de situación el candidato que mejor ha reaccionado es Sergio Massa. Se ha lanzado de lleno a arriesgar con propuestas muy fuertes que apuntan a las cuestiones más sensibles que afectan a la sociedad como son la  inseguridad, la corrupción y los planes sociales. Lo impulsa a esta actitud la necesidad de romper  la inercia que lo relega al tercer lugar y con ello se diferencia de las generalidades de los otros candidatos y en particular del ominoso silencio de Scioli. El beneficio para la ciudadanía es que probablemente Macri se vea motivado a seguir este ejemplo y por primera vez los ciudadanos podamos tener información acerca de los planes  y propuestas alternativos al actual y pernicioso modelo. De parte de Scioli no hay esperanzas. La presidente, apuntalada por el candidato a vicepresidente Zannini y el candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Aníbal Fernández, le han arrebatado toda iniciativa  y su actitud sumisa no brinda atisbos de reacción. La perspectiva de un presidente con las manos atadas, un vicepresidente que no le responde  y un gobernador de la principal provincia que no es más que un militante repetidor de consignas  y justificador de cualquier desaguisado, es simplemente pavorosa. Cuesta creer que esa opción sea la que termine triunfante, por lo cual, el equilibrio y la sensatez de los dos candidatos opositores es crucial en esta hora. Y por supuesto la sabiduría de la ciudadanía al utilizar su única arma real, el voto.


Desde Nueva Unión Ciudadana cumplimos con esfuerzo nuestro rol desde la difícil posición en que nos encontramos. Alertamos acerca del manejo y desmanejo del oficialismo. Instamos a una convivencia inteligente de la oposición ya que el mayor riesgo es la destrucción mutua a que pueden llevar maniobras egoístas de mero corte electoralista. Es fundamental en este momento coordinar planes y proyectos y prepararse para el difícil “día después” sin descuidar el dificilísimo presente.

Un desafío del que dependerá el futuro de esta querida y castigada patria que sin embargo se mantiene erguida y lista a resurgir tan pronto sus hijos se lo permitan.

Juan Carlos Neves
Primer Secretario General
Nueva Unión Ciudadana