viernes, 28 de agosto de 2015

LOS ACTUALES DÉSPOTAS DEBERÁN RENDIR CUENTAS, NO HAY APURO


Señor Director:

El Imperio Romano colonizó Gran Bretaña (hoy Inglaterra) durante más de 300 años y cuando se fueron en el año 200 (aproximadamente) dejaron rastros, costumbres y leyes que duran hasta hoy como la Magna Carta, más los Derechos y Deberes de los Ciudadanos, todos basados en el famoso Derecho Romano; el cual se fundamenta, basado en Platón (autor de “La República”) actualizaba hace más de 2000 años la pertinente legislación republicana griega, de hace más de 3000 años. Esas normas republicanas siguen en vigencia hoy en casi todos los países del mundo. En el año 1800 de nuestra era Cristiana un francés, de apelativo Napoleón, actualizó esa base del Derecho Romano, copiado y mejorado acá[1] (en la naciente República Argentina) por un tal Dalmasio Vélez Sarsfield y completada por Juan Bautista Alberdi, el de nuestra primera Constitución Nacional.


A pesar de las pseudo-actualizaciones hechas en los últimos 30 años por delirantes politicastros y/o dictadores en potencia que no respetan (las ignoran) las leyes y normas básicas republicanas que deberían regirnos en normas de convivencia republicana y democráticas y que debían continuar en vigencia, hoy no es el caso.

Entonces qué fue y es esa Magna Carta y por qué es tan actual hoy, ahora y acá. Porque la Magna Carta que no se aplica acá pero está en vigencia en el mundo, limita los impuestos, tasas, aportes y otras cargas fiscales, que agobian al productor primario argentino. Precisamente Juan Bautista Alberdi en sus notas sobre la Constitución dice literalmente: “Hasta aquí el peor enemigo de la riqueza del País (del Pueblo) es la riqueza del Estado” y es nuestro caso actual.


Estamos en 1215 y el pueblo inglés se retoba y va a la guerra interna porque el Rey cobraba, espada en mano, impuestos impagables, (500 años después Luis XIV decía “el Estado soy yo”, todo mío. Le costó el gañote, los franceses se retobaron y decapitaron a Luis XVI nieto del 14 y de ahí salió el Napoleón que citamos). Esa limitación de impuestos, lograda por los británicos fue raudamente copiada por la Constitución de Estados Unidos en 1788 que repite la Magna Carta y establece que solamente el Parlamento Nacional (el Congreso Nacional) puede disponer, con mayoría especial (como con los jueces) aumentos de cargas, impuestos, etcétera. El Pueblo inglés de 1215 eran ciudadanos libres e independientes, no eran ciervos, ni vasallos de nadie y se retobaron.


Los yanquis 500 años después eran lo mismo: civis ciudadanos libres. Acá ya no lo somos. José de San Martín fue clarito, “el ciudadano sólo ha de pagar los impuestos que le consultan y aprueba”. Nuestros diputadillos, diputadotes, senadores, aparte de corruptos son ignorantes totales de nuestra Historia, se aumentan gastos y dietas que luego causan aumentos de impuestos inconsultos y sin relación con los ingresos del pueblo pagador, o nos remata Afip o DGR. Así nos va.


Antiguamente nuestra FFAA eran custodias de las normas constitucionales, pero actualmente no son más lo que eran entonces por obra y gracia de la politiquería apátrida que nos gobierna[2]. Es de desear que vuelvan, si no los chinos nos morfan. Así las cosas la ciudadanía argentina está aplastada y no puede trabajar libremente, garantía constitucional, porque debe estar inscripta en una docena de Registros fiscales donde debe pagar obligaciones que no lo son. ¿El destino de esa plata? En nuestro país 3,7 millones de empleados públicos más 6 millones de jubilados[3] (muchísimos sin aportes ni edad) y 8 millones de planes XYZ en total 17,7 millones de improductivos que pagamos 7 millones de laburantes privados en blanco. Es decir 2,5 desocupados por cada 1 (un) pagador. La Constitución Nacional define que somos todos iguales ante la Ley. Mentira política, que no merece calificarse. En vez de crear fuentes de trabajo, crearon desocupados.


Las llamadas fuerzas vivas (productoras) y los gremios obreros están en manos de miedosos que tiemblan por venganzas políticas, y con la quita de beneficios ilegales. Vean al juez de la Suprema Corte doctor Fayt, lo quieren echar y si no se va le cortan los sueldos a la Justicia. Esto no es dictadura (que Roma justificaba) es despotismo, según el mataburros: “aquellos que gobiernan sin respetar Ley alguna”. Pa’completar el cuadro en Misiones tenemos un plan Sumar, pero pregunto ¿de dónde va a salir la guita para los 143.000 desocupados o mal anotados que dice cubrirá? Los actuales déspotas deberán rendir cuentas, no hay apuro.


Guido Lagier
Agricultor


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.


[1] En realidad ese “derecho” fue modificado “a piacere” para poder juzgar a los Soldados que en los años ’70 vencieron al terrorismo y ahora ha sido “actualizado a las necesidades del poder de turno que acaba” en el nuevo Código Procesal Penal de la Nación, ya vigente.
[2] En la referencia anterior ya mencionamos que debieron “violar el derecho” para poder juzgar a los Soldados que vencieron al Terrorismo en la Argentina, el plan iniciado por el expresidente Raúl Alfonsín, profundizado por el también ex presidente Carlos Saúl Menem, ha sido llevado al extremo de dejarnos sin Defensa Nacional por decisiones del actual poder de turno… al que solo le restan 104 días para abandonar el sillón de Rivadavia.
[3] El sistema perverso de la “Economía en Negro” posibilitó que a muchísimos actuales jubilados no se les efectuaran los aportes que establecía la legislación, esa responsabilidad es compartida por los líderes políticos y empresarios de entonces y actuales también. No hay que olvidar que los jubilados deberían estar cobrando el 82% móvil, ley vetada por Cristina Fernández Vda. Kirchner, y esos dineros fueron utilizados por el estado para “tapar agujeros” y corrupción incluida. Es justo reconocer que hay muchos “vivos” que no trabajaron nunca y se jubilaron de vagos… pero hoy ¿quién puede separar la paja del trigo?